José María Aristrain, en una foto de archivo.

José María Aristrain, en una foto de archivo. Efe

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El magnate Aristrain, a juicio de nuevo por fraude fiscal: la Fiscalía pide para él 64 años de cárcel y multa de 1.100 millones

El empresario ya fue juzgado y absuelto, pero el Supremo ordenó repetir el juicio, que se celebrará el próximo jueves.

Más información: El 'objetivo fiscal número 1', el multimillonario Aristrain, dobla el pulso a Hacienda y resulta absuelto

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Las claves

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José María Aristrain, magnate del acero, vuelve a juicio por fraude fiscal tras la anulación de su absolución previa.

La Fiscalía solicita para Aristrain 64 años de cárcel y una multa de más de 1.100 millones de euros, la mayor petición en España por este delito.

Se le acusa de quince delitos de fraude a Hacienda entre 2005 y 2009, usando una red societaria offshore para eludir impuestos.

El fiscal sostiene que Aristrain controlaba sus negocios desde España, a pesar de aparentar residencia en el extranjero.

El magnate del acero y multimillonario José María Aristrain irá, de nuevo, a juicio ante la Audiencia Provincial de Madrid.

Ya fue enjuiciado, en 2022, por fraude fiscal, pero el Tribunal Supremo, dos años después, anuló por "falta de motivación" aquella sentencia, que le absolvía. Por ello, la Audiencia madrileña repetirá el juicio, con un tribunal distinto, el próximo jueves.

La Fiscalía, en un escrito fechado en noviembre de 2016, hace casi una década, solicita para el empresario la mayor acusación de la historia de España por este ilícito: penas que suman 64 años de cárcel y multas por valor de más de 1.100 millones de euros.

El Ministerio Público le acusa de haber cometido quince delitos de fraude a Hacienda entre 2005 y 2009.

De hecho, en su escrito, consultado por EL ESPAÑOL-Invertia, la Fiscalía también pide que Aristrain indemnice con casi 211 millones de euros a la Agencia Tributaria, en concepto de responsabilidad civil por las cuotas defraudadas.

El fiscal sostiene que Aristrain diseñó una estructura societaria "puramente artificial" para eludir el pago de impuestos en España, a pesar de que residía y mantenía sus intereses económicos en territorio patrio.

De acuerdo con la tesis del Ministerio Público, de esta forma, el multimillonario esquivó el abono del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), del Impuesto sobre el Patrimonio y de las tasas correspondientes "a los dividendos y plusvalías obtenidas por las sociedades por él controladas".

"Todo ello", subraya el escrito de acusación, "a pesar de que en el periodo comprendido entre el año 2005 y el año 2009 residía en territorio español, donde mantenía sus relaciones económicas y personales más relevantes".

Ahora bien, la sentencia que absolvió a Aristrain concluyó que no quedaba acreditado que el magnate, accionista de ArcelorMittal, fingiese su residencia en Suiza.

En aquella primera ocasión, la Audiencia de Madrid determinó que la Fiscalía no había aportado pruebas suficientes que demostrasen que el empresario, en realidad, residía en España.

En un segundo intento, el Ministerio Público tratará de demostrar, de nuevo, esa tesis.

Según relata el escrito de acusación de la Fiscalía, el magnate habría utilizado una red de empresas offshore, en países como Suiza, Luxemburgo o territorios como las Islas Vírgenes, para esquivar el pago de impuestos en España.

Una "falaz apariencia", pues, siempre según el fiscal, Aristrain ejercía el "control" y la "dirección efectiva" de sus negocios desde su chalé ubicado en Pozuelo de Alarcón (Madrid), uno de los municipios con mayor renta per cápita de España.