Pedro Sánchez y Xi Jinping, en Pekín en la última visita del español en abril de 2025.

Pedro Sánchez y Xi Jinping, en Pekín en la última visita del español en abril de 2025. Efe

Empresas

Sánchez viaja a China casi sin representación empresarial en pleno divorcio con el Ibex

El Gobierno ha optado por encuentros con compañías chinas y limitar la participación española a las delegaciones locales

Más información: Las grandes empresas se borran de los viajes internacionales de Pedro Sánchez para buscar oportunidades de negocios

Publicada

Las claves

Pedro Sánchez viaja a China sin representación de grandes empresas españolas, en un contexto de distanciamiento con el Ibex.

En esta ocasión, ningún empresario ni el ministro de Economía acompañarán al presidente; solo viajará el ministro de Asuntos Exteriores.

El viaje, planteado como oportunidad para estrechar lazos comerciales, contará únicamente con directivos de filiales españolas ya presentes en Pekín.

El mayor evento empresarial será la visita a los cuarteles generales de ZTE, destacando la ausencia de otras compañías y patronales relevantes.

Pedro Sánchez empezará este fin de semana la que será la cuarta visita que realiza a Pekín desde que llegó a la Moncloa en 2018. Un viaje que está señalado por Moncloa como una oportunidad para atraer negocios y para mejorar los lazos comerciales y económicos con la segunda economía del mundo.

De hecho, cuando se anunció la visita a comienzos de año se dijo en el Gobierno que el gran objetivo era "abrir paso a las empresas españolas y buscar inversiones".

Sin embargo, la representación de las grandes empresas españolas será mínima, por no decir nula, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL-Invertia. Una nueva muestra de que las relaciones de Sánchez con las corporaciones del Ibex pasan por uno de sus peores momentos.

Desde la propia presidencia del Gobierno se ha indicado que en esta oportunidad ningún empresario viajará con el equipo de Sánchez en el Falcon, el avión que realizará el viaje a Pekín.

Una visita -que se supone de negocios- totalmente descafeinada, ya que tampoco viajará el ministro de Economía, Carlos Cuerpo. Según ha dicho Moncloa, el único representante del gabinete será el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Lo normal en este tipo de desplazamientos, en especial un viaje que se ha señalado como exclusivamente económico, un puñado de empresarios y empresas señaladas sean invitadas a acompañar al presidente.

Tradicionalmente se ha invitado a compañías con intereses en el país de destino y que pueden aportar su experiencia en el desarrollo de la visita comercial de los miembros del Gobierno.

Pero este no es el caso. Pese a que estamos en un viaje a la segunda economía del mundo y de que hay una importante parte del tejido productivo español que mantiene a Pekín como el segundo origen de nuestras importaciones, se ha decidido ir sin representación empresarial formal.

Ni de empresas importadoras, ni de exportadores, ni de tecnológicas. Sí habrá encuentros con empresas españolas, pero sin directivos que viajan desde España.

De hecho, al cierre de este artículo tampoco estaba confirmada la presencia de directivos de las patronales al más alto nivel. Sí que habrá representación, por ejemplo de CEOE, pero solo de sus directivos de área internacional.

Por el contrario, el Gobierno ha preferido centrar el peso total de las empresas españolas en filiales ya presentes allí.

El ICEX será el encargado de montar un encuentro bilateral de españolas con compañías chinas, pero solo con quienes tengan oficinas y que puedan asistir con sus directivos que ya residen en Pekín.

Las empresas contactadas por este diario indican que la explicación del Gobierno a esta decisión tiene que ver con buscar, o aumentar, inversión de las empresas chinas que ya están aquí.

ZTE y Huawei

Por ello, el mayor evento -junto con la reunión del ICEX- será la visita de Pedro Sánchez y su Gobierno a los cuarteles generales de ZTE. Una situación que ha sorprendido en el sector tecnológico debido a la histórica cercanía de Huawei con España y con el Gobierno español.

En cualquier caso, la decisión de no llevar empresas en el viaje oficial, ni grandes corporaciones, coincide con el divorcio de Pedro Sánchez con el Ibex.

Este diario ha venido avisando de que las relaciones pasan por uno de los peores momentos, después de que el Gobierno lleve varios meses intentando influir en grandes empresas y manteniendo su discurso populista.

El propio presidente del Gobierno las ha acusado de no subir salarios, capturar beneficios récord y ausentarse de pactos sociales como la subida del SMI.

Viajes internacionales

Pero además ha forzado asaltos a cotizadas, como el caso de Indra, acosando al ya ex presidente, Ángel Escribano, durante más de cinco semanas y forzar un recambio y reforzar su control.

De hecho, la escasa convocatoria empresarial, y de los grandes de Ibex, de los últimos viajes internacionales del presidente del Gobierno, es una clara muestra de este distanciamiento. Un poder de convocatoria que ha menguado con el paso de los meses.

En febrero, Sánchez viajó a India para participar en la Cumbre Global sobre el Impacto de la Inteligencia Artificial (IA) 2026. Y le acompañaron firmas como 1MillionBot, Kaleidos, Libelium, Lookiero, Multiverse, Sateliot, Sherpa IA, Submer, VisualNacert y Orbik.

Un par de semanas antes llegó a Dubái a la Cumbre mundial de gobiernos acompañado de representantes de Técnicas Reunidas, Indra, Talgo, Amadeus, Tubacex, Oesia y Amphora.

Dubái y Londres

Finalmente, en septiembre del año pasado Sánchez viajó a Londres para visitar al primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer.

Y asistieron el presidente de Aena, Maurici Lucena; el que entonces era de Indra, Ángel Escribano; el de Santander UK, Tom Scholar; el consejero delegado de FCC, Pablo Colio; el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez; y la CEO de ITP Aero, Eva Azoulay. También fueron representantes Telefónica e Iberdrola.

Pero ahora, en este viaje a China ha llegado a su máxima expresión, convirtiendo la delegación que llegará este fin de semana a Pekín en una de las que llevará menos representación empresarial de los últimos años.