El presidente de Indra, Ángel Escribano (i), junto al consejero delegado de la empresa, José Vicente de los Mozos

El presidente de Indra, Ángel Escribano (i), junto al consejero delegado de la empresa, José Vicente de los Mozos Indra

Empresas

Escribano resiste el asalto del Gobierno en un consejo de alto voltaje que mantiene a De los Mozos como CEO de Indra

La SEPI y el presidente firman una tregua momentánea a la espera de rearmarse en las próximas semanas

Más información: Indra afronta su consejo más decisivo con mínimo margen de Moncloa para cesar a Escribano

Publicada
Actualizada

Las claves

Ángel Escribano ha logrado mantenerse como presidente de Indra tras resistir los intentos de cese promovidos por el Gobierno y la SEPI.

El consejo de administración no debatió ni votó la salida de Escribano, pero sí acordó la continuidad y una subida salarial para el CEO, José Vicente de los Mozos.

La resistencia de Escribano fue posible gracias al apoyo de consejeros independientes y accionistas que bloquearon la mayoría necesaria para su destitución.

La incertidumbre y el conflicto han provocado que Indra pierda más de un 25% de su valor en bolsa desde el comunicado crítico de la SEPI.

Fumata blanca. O no. El consejo de administración de Indra ha concluido sin que se llegase a votar el cese del presidente Ángel Escribano, como quería el Gobierno y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

De esta manera, Escribano ha resistido más de una semana de hostilidades del aparato estatal (dueño del 28% de la compañía a través de la SEPI) y ha logrado mantenerse en el cargo.

Ha sido un consejo bronco -según algunos asistentes- en el que se ha hablado del futuro de la compañía y de los problemas de gobernanza generados en los últimos días, pero sin que se haya debatido formalmente la continuidad del presidente.

A cambio, José Vicente de los Mozos, cuyo mandato expiraba en junio, se ha mantenido. Aunque no se ha votado tampoco su renovación, ni su salida. Eso sí, ha salido adelante una subida salarial para el ejecutivo.

Este movimiento se puede considerar un triunfo del Gobierno, que considera que, si no podía expulsar a Escribano, era clave asegurar la continuidad de De los Mozos.

Como ya contó este diario, De los Mozos es la carta del Ejecutivo para abordar en el medio plazo una transición tranquila en un escenario sin presidente en Indra.

Fue precisamente el presidente (es decir, Escribano) el que no estaba de acuerdo con esta renovación al considerar que De los Mozos le traicionó plegándose a los intereses del Gobierno. Pero finalmente no ha movido ficha en el consejo por el bien de la gobernanza.

Con todo, lo más relevante es que Escribano ha resistido. Para ello ha sido clave el apoyo de los seis consejeros independientes que mayoritariamente transmitieron su rechazo a cesarle.

Un rechazo que impidió que la SEPI sumase los ocho votos necesarios para incluir en el orden del día la salida del primer directivo.

El núcleo del Gobierno tiene cuatro consejeros asegurados (los tres de la SEPI, más el de SAPA), por los tres en contra de Escribano: los dos hermanos y el representante de Amber.

Por ello, los consejeros del Ejecutivo necesitaban el apoyo de al menos otros tres vocales independientes, ya que daban por descontado que De los Mozos votaría a favor de la salida del presidente.

Pero en más de dos semanas de conversaciones y presiones Moncloa no ha conseguido quebrar esta mayoría en el consejo ni en el capital, en el que un núcleo de fondos de inversión que representan entre el 10% y el 15% se ha opuesto a los movimientos de Moncloa.

Accionistas de Indra

Liderados por el 5% de Amber Capital, junto con el 15% de los hermanos Ángel y Javier Escribano, suman casi un 30%. En cambio, a la SEPI sólo se ha sumado Sapa Placencia, los únicos que abiertamente han apoyado al Ejecutivo en su cruzada contra el presidente. Y solo logran un 35% de las acciones.

Así, Escribano resistió en febrero una reunión con el director de la Oficina Económica de Moncloa, Manuel de la Rocha, donde se le sugirió que abandonara.

Aguantó una carta de la SEPI la semana pasada pidiendo resolver el conflicto de interés en la negociación para integrar Indra y EM&E.

Consejo extraordinario

El propio Escribano se defendió en un consejo extraordinario que la SEPI quiso usar para cesarle, sobrevivió a una segunda reunión con De la Rocha en Moncloa y al consejo ordinario de este miércoles.

Pero esto no significa que la lucha haya acabado. El Gobierno se tomará un respiro, esperará que se enfríe la situación y lo volverá a intentar. Y el hecho de que De los Mozos siga en la compañía es una garantía de que su presión seguirá viva.

Ahora toca poner en marcha una guerra de desgaste, asfixiando a EM&E con contratos y ayudas públicas. Una estrategia que tiene como objetivo final forzar una renuncia voluntaria de Escribano.

Caída en bolsa

Estos movimientos pueden desestabilizar aún más a una compañía, que ha perdido más de un 25% en bolsa desde el incendiario comunicado de la SEPI.

De momento, la guerra ha generado que se abortaran las negociaciones para unir Indra y EM&E, un movimiento defensivo de Escribano, para acabar con las especulaciones de conflicto de interés, pero que no ha gustado en los mercados.

En este sentido, la principal tarea del binomio Escribano- De los Mozos -que durará lo que el presidente de Indra resista- es retomar la agenda de crecimiento en base a compras y alianzas.

En este punto, será clave el papel de Santa Bárbara y su asesor Iván Redondo, que se han postulado para sustituir a EM&E como socio preferente de Indra. Algo que no gusta a los Escribano,que mantienen la presidencia y el 15% del capital de la cotizada.

T. Rowe Price sube al 5%.

En plena guerra accionarial, el fondo estadounidense T. Rowe Price Associates ha alcanzado este miércoles su segundo mayor nivel histórico de participación en Indra al elevar su porcentaje total de derechos de voto hasta el 5,009%, según consta en el registro de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Es el nivel más elevado que la firma registra en el capital de la compañía tecnológica y de defensa desde diciembre de 2017, cuando su participación llegó al 5,070%, máximo histórico que mantiene hasta la fecha.

Con el precio actual de la acción de Indra, de 47,74 euros, el paquete total de 8.849.261 títulos tiene un valor de mercado de aproximadamente 422 millones de euros.