Luis Furnells, presidente del Grupo Oesía, durante su intervención en el I Observatorio de la Defensa, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.

Luis Furnells, presidente del Grupo Oesía, durante su intervención en el I Observatorio de la Defensa, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia. Sara Fernández

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Oesía duplicó su beneficio en 2025 hasta los 31,1 millones y elevó un 62% la contratación gracias al auge de la Defensa

Prepara su nuevo plan estratégico confiado en que "sólo quienes tengan tecnología disruptiva y sepan hacia donde van" aprovecharán el boom de la industria de defensa.

Más información: Luis Furnells (Oesía): "La IA, la robotización y la nube de combate están definiendo la nueva defensa".

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Las claves

Grupo Oesía duplicó su beneficio neto en 2025, alcanzando los 31,1 millones de euros, e incrementó la contratación un 62% gracias al auge de la industria de defensa.

La compañía cerró su plan estratégico 2021-2025 con un aumento del 74% en el EBITDA y un crecimiento anual medio del 20% desde 2021.

Oesía invirtió 32 millones de euros en 2025, principalmente en I+D y ampliación de instalaciones, y recibió financiación del BEI y una calificación crediticia BBB (positivo).

La empresa se centra en tecnologías disruptivas como la fotónica y la inteligencia artificial, y ha reforzado alianzas internacionales con actores como Lockheed Martin, Navantia y Mitsubishi.

El Grupo Oesía logró en 2025 el mejor ejercicio de su historia, acelerado por el tirón tecnológico que está dando la industria de defensa. Eso le permitió elevar un 62% la contratación, hasta los 510,5 millones de euros, colocar la cifra de negocio en 321,6 millones (un 26% más) y duplicar el beneficio neto, hasta 31,1 millones.

La compañía que preside Luis Furnells ha cerrado de esta forma tan contundente el plan estratégico 2021-2025, y la compañía cumple 50 años en este ejercicio, con el objetivo de consolidarse como el socio tecnológico de referencia para las grandes plataformas de la defensa en Europa.

El próximo mes de abril se presentará la nueva hoja de ruta hasta 2030, en la que la apuesta seguirá siendo por la investigación tecnológica dual y la hiperespecialización en una serie de avances imprescindibles para la industria de defensa, en un momento geopolítico clave.

Oesía ha conformado un grupo que aglutina ya a más de 4.050 trabajadores y cerca de 1.400 colaboradores en su cadena de valor, que desecha los "cantos de sirena" de las grandes integraciones en el sector y apuesta por un producto único que ofrece diferenciación a sus clientes.

Aguantar e insistir en esa estrategia en los últimos cinco años es lo que le ha llevado en 2025 a elevar un 74% el beneficio bruto de explotación (EBITDA) y casi triplicar los beneficios antes de impuestos (39,8 millones). En el plano fiscal, aportó 111 millones vía impuestos al erario público, un 29% más que un año antes.

La empresa invirtió el año pasado 32 millones de euros, casi la mitad de ellos en I+D. Y hasta 12 millones en ampliar la capacidad de sus instalaciones para afrontar los nuevos desarrollos.

Con ello ha conformado un patrimonio neto de 101,3 millones de euros, sustentado por un ratio de deuda sobre Ebitda de apenas 1,3 veces. Esa saneada situación financiera ha hecho que le acaben de otorgar la calificación crediticia de Ethifinance BBB (positivo), fundamental para afrontar cualquier ciclo inversor.

Si se hace el balance desde el año 2021, el ritmo de crecimiento anual ha sido del 20%. Aunque el impulso fuerte ha llegado en 2025, en ese periodo se ha multiplicado por tres la contratación, duplicado la cifra de negocio, cuadruplicado el EBITDA y multiplicado por doce el beneficio bruto.

Como en los últimos diez años, la compañía mantiene su disciplina de no reparto de dividendo y reinversión del beneficio, para afrontar el momento clave que se presenta en el sector.

De hecho, Oesía es una de las pocas empresas tecnológicas que cuenta con un crédito de 30 millones de euros del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para el desarrollo de sus proyectos.

Una de las claves del ejercicio pasado fue la adjudicación, junto a Epicom, del programa de modernización del Gobierno para desarrollar un criptosistema nacional seguro que proteja las comunicaciones tácticas militares, con una financiación de 170 millones de euros.

Hiperespecialización

La apuesta de Oesía por las tecnologías disruptivas en áreas como la fotónica, la ingeniería cuántica o la inteligencia artificial le ha permitido desarrollar productos especializados únicos de alto valor añadido y participar en iniciativas como la EuroQCI, sobre comunicación cuántica en la UE.

El otro gran vector que ha acelerado el negocio en 2025 han sido las alianzas con líderes globales. En España se ha creado el centro Hermesys con Navantia. Y fuera de España, cerró acuerdos con gigantes como Lockheed Martin, TAI y Mitsubishi.

Esa base será potenciada en el nuevo plan estratégico, con la convicción de que "sólo quienes tengan tecnología disruptiva y sepan hacia donde van" aprovecharán las oportunidades que va a ofrecer la industria de defensa en la próxima década, en palabras de Luis Furnells.

La especialización al máximo y la búsqueda de productos soberanos con autoridad de diseño, junto con el desarrollo de tecnología dual que aguante en el tiempo (continuada), las alianzas estratégicas en Europa y la internacionalización de la mano de grandes grupos industriales, han sido la fórmula de Oesía desde 2021.

Sobre esa base se ha diseñado el nuevo proyecto para cinco años, con la premisa de mantener el ritmo acelerado de actividad que se ha marcado en el pasado ejercicio, para no perder oportunidades de negocio en pleno cambio del sector.

Los acuerdos de colaboración con grandes plataformas "cada uno en su especialización" van a ser los que marquen la pauta. "Esto no es una cuestión de tamaño, sino de desarrollo de capacidades y colaboración", asegura Luis Furnells. "Y Europa ya ha empezado a hacerlo", remata.