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Bolsa de Nueva York. Europa Press.

Fondos de inversión

La crisis del crédito privado apunta hacia gigantes muy expuestos como Apollo, Blackstone o Ares

Apollo ha sido la última gran gestora internacional en aplicar un corralito o cierre a uno de sus fondos.

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Las claves

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Los fondos de crédito privado están limitando los reembolsos ante el temor de una crisis financiera similar a la de 2008.

Apollo es la gestora con mayor exposición al crédito privado, limitando retiradas en su fondo Apollo Debt Solutions tras una ola de solicitudes de reembolso.

Ares y Blackstone también presentan altas exposiciones al crédito privado y han restringido salidas de dinero en sus fondos.

Otras firmas como Brookfield, KKR y Carlyle tienen posiciones significativas en este mercado bajo presión por la falta de liquidez.

Continúan los corralitos en los fondos de crédito privado y el miedo a una gran crisis financiera como la de 2008 sigue instalado en el imaginario colectivo.

En este entorno de pánico, donde los activos alternativos no cotizados tienen un vaso comunicante con la gran banca -sobre todo, con la americana- y ésta a su vez con la economía global, los inversores buscan el eslabón débil de la cadena.

Y en esa búsqueda, todas las miradas apuntan hacia un mismo nombre: Apollo. El gigante estadounidense es quien tanto en términos absolutos como en términos relativos sobre su total de activos bajo gestión más exposición tiene al crédito privado: 749.000 millones de dólares (647.000 millones de euros), un 80% del total, según Gain.

Por tanto, si las empresas de software más perjudicadas por la irrupción de la inteligencia artificial u otro tipo de compañías empiezan a no pagar sus créditos a los fondos, la bola de nieve empezaría a formarse por gestoras como Apollo.

De hecho, Apollo acaba de sumarse a la lista de corralitos al limitar los reembolsos de su fondo Apollo Debt Solutions, con 25.000 millones de dólares (21.600 millones de euros) bajo gestión.

Los inversores quisieron retirar el 11,2% del fondo. Apollo limitó los retiros al 5%, por lo que sólo devolvió 730 millones. Así, cada inversor que pidió salir recibió el 45% de lo que solicitó, menos de la mitad.

Tras Apollo, famosa en las últimas semanas por haber comprado una mayoría del Atlético de Madrid, la siguiente gestora con más exposición relativa al crédito privado es Ares, con un 66% o, lo que es lo mismo, 412.000 millones. Ares ha hecho lo propio y también ha limitado las salidas de dinero en su fondo de crédito privado Strategic Income Fund, que maneja 10.700 millones.

En tercer lugar, se sitúa precisamente la entidad que hizo saltar todas las alarmas con el primer cierre o corralito de fondos: Blue Owl con un 52% y 161.000 millones de exposición a los créditos no cotizados o en la sombra.

Si se mira por volumen absoluto, tras Apollo los temores acechan a Blackstone, que retiene 443.000 millones de dólares (383.000 millones de euros) en créditos privados, si bien su exposición relativa frente a su volumen total de activos es del 35%.

Más casos

Por su parte, Brookfield, KKR y Carlyle también pueden pasar factura a los inversores con importantes posiciones en este mercado que está bajo la lupa.

Brookfield maneja 363.000 millones en estos activos, un 31% sobre su perímetro total; KKR alberga créditos privados por valor de 322.000 millones, un 43% en relativo; y Carlyle cuenta con 218.000 millones, más cercano a la paridad con un 46%.

En opinión de Lotfi Karoui, estratega de crédito multiactivo en Pimco, "los intentos de forzar la liquidez en estos mercados, ilíquidos por naturaleza, tienden a generar un volumen de negociación escaso, amplios diferenciales entre el precio de compra y el de venta, y señales de precios poco fiables".