El presidente ruso, Vladímir Putin, comparece desde el Kremlin.

El presidente ruso, Vladímir Putin, comparece desde el Kremlin. Alexander Kazakov Reuters

Macroeconomía

España dispara un 17% las importaciones desde Rusia en plena escalada de la tensión entre Moscú y Bruselas

La compra de empresas españolas de gas ruso creció un 42% hasta junio.

Más información: Europa ya tiene sustituto para el gas ruso: Rumanía y Polonia preparan sus infraestructuras para el cierre definitivo a Putin

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Las claves
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España ha incrementado un 17% las importaciones desde Rusia en los primeros siete meses del año, principalmente por la compra de gas natural.

El crecimiento se acentuó en julio con un alza del 46%, pese a las sanciones europeas sobre los hidrocarburos rusos.

Las importaciones españolas de gas ruso alcanzaron los 37.172 GWh en el primer semestre y Rusia es ya el segundo mayor proveedor de gas tras Argelia.

La UE planea vetar totalmente el gas ruso a partir de 2027, mientras España sigue aumentado su dependencia energética de Moscú en medio de fuertes tensiones diplomáticas.

España ha disparado un 17% las importaciones desde Rusia en los primeros siete meses del año, según consta en los registros de la Secretaría de Estado y de Comercio.

El crecimiento de las compras a Moscú se ha acentuado en julio hasta un 46%, un mes particularmente complejo en la relación entre Rusia y la Unión Europea (UE).

El responsable de este aumento es el gas ruso que compran empresas energéticas españolas ante la incertidumbre de la guerra en Irán y los parones en el suministro por el cierre en el estrecho de Ormuz.

Estas adquisiciones crecieron un 42% en el primer semestre del año (último dato disponible), pese a las sanciones que ha establecido la Unión Europea a la compra de hidrocarburos de Moscú.

De hecho, está previsto que a partir de 2027 exista un veto total al gas ruso como parte de un nuevo paquete de sanciones (hasta 2028) sobre Moscú que ya entra en su quinto año de invasión a Ucrania.

Es así como los datos del Ministerio de Economía reflejan que entre enero y julio de este año las importaciones españolas desde Rusia llegaron a los 1.421 millones de euros.

Pese a que la cifra está todavía muy por debajo de las importaciones históricas desde Moscú, todo parece indicar que superará largamente los 1.796 millones registrados en todo 2025.

Entre los años 2015 a 2020 se llegó a una media de 3.300 millones de euros cada año, aunque tras la invasión rusa a Ucrania (en 2022) se produjo un pico con 7.392 millones por la necesidad de abastecerse de gas ante la caída de la oferta a nivel mundial.

Posteriormente, se produjo una fuerte contracción hasta llegar a los 3.159 millones en el año 2023, a los 2.525 millones en 2024 y a los citados 1.796 millones de 2025.

Con todo, el crecimiento de las importaciones en este año se ha acelerado a partir del mes de mayo con un alza interanual del 72%, del 32% en junio y del 45% en julio.

Si no baja la intensidad del conflicto en Irán lo más probable es que las empresas españolas acelerarán de aquí a final de año para seguir importando productos rusos (gas natural principalmente) antes de que en enero se implemente el veto total de la UE.

Los datos advierten que en el primer semestre del año, España compró 37.172 gigavatios hora (GWh) a Moscú, según el último Boletín Estadístico de Hidrocarburos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES).

Solo en el mes de junio las compras de gas ruso crecieron un 68% de forma interanual hasta unos 5.500 GWh. Es así como Rusia ya es nuestro segundo proveedor después de Argelia.

En el sector se explica que la subida en la compra de gas ruso es un movimiento natural ante la escalada de la guerra donde el suministro de países como Qatar, Angola o Irán ha caído a mínimos.

Las empresas españolas explican también que estamos ante contratos firmados a largo plazo y que cumplen con un calendario comprometido hace meses, los que respetan escrupulosamente las sanciones impuestas por la UE.

En el sector se recuerda también que el veto total será efectivo a partir del 1 de enero de 2027, pero el gas suministrado por gasoducto solo se prohibirá en otoño a partir de 2027.

En cualquier caso, no deja de ser paradójico que España -al igual que buena parte de Europa occidental- aumente su dependencia del gas ruso en quizás el peor momento de las relaciones de la UE con Moscú desde el inicio de la invasión a Ucrania.

En los últimos meses la tensión entre el Kremlin y Bruselas ha ido a más tras las acusaciones de Alemania de que Rusia estuvo detrás del ataque de drones en agosto a la ciudad germana de Leipzig.

Además, este jueves El Mundo ha publicado que la CIA ha avisado a Europa de un posible ataque de drones de Rusia con España, Francia o Italia como objetivos.

Advertencias de la UE

La propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, denunció una campaña de acciones híbridas y provocaciones por parte de Rusia contra la Unión Europea y sus Estados miembros, durante la apertura del año legislativo del bloque comunitario.

Esta semana la Unión Europea prorrogó por tres años las sanciones individuales relacionadas con la guerra de Rusia contra Ucrania, sustituyendo el anterior ciclo de renovación de seis meses.

El nuevo decreto mantiene las medidas en vigor hasta el 22 de septiembre de 2029, incluyendo la congelación de activos, restricciones de viaje y la prohibición de poner fondos u otros recursos económicos a disposición de las personas y organizaciones incluidas en la lista de empresarios vetados.