Pedro Sánchez durante su balance anual de fin de curso este martes en La Moncloa.

Pedro Sánchez durante su balance anual de fin de curso este martes en La Moncloa. Alejandro Martínez Vélez Europa Press

Macroeconomía

Sánchez omite en su balance triunfal de fin de curso que la desigualdad y la deuda suben y que los salarios no crecen

Dijo que los españoles "viven mejor" con su Gobierno aunque con pocos datos.

Presumió de disciplina fiscal, pero con la deuda más elevada de la historia.

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Las claves

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Pedro Sánchez presenta un balance optimista de su gestión económica, destacando el crecimiento del PIB y la creación de empleo, pero omitiendo datos sobre el estancamiento salarial y el aumento de la desigualdad y la deuda.

El presidente resaltó el aumento del gasto en bienestar social y la protección de empleos durante crisis, aunque la mayoría de ayudas fueron créditos y no subvenciones directas.

Pese al crecimiento económico, España sigue siendo el segundo país de la UE con más paro y la deuda pública ha alcanzado el 102% del PIB, siendo la quinta más alta de la UE.

Sánchez admite que queda mucho por hacer en vivienda y destaca la apuesta por energías limpias, aunque critica el freno de las renovables en comunidades gobernadas por PP y Vox.

Pedro Sánchez ha vuelto a hacer un balance extremadamente triunfalista de su gestión económica durante el balance de fin de curso que ha hecho este martes en La Moncloa.

En clave totalmente electoral ha recordado los "años duros" de "los recortes" de los "gobiernos liberales" del Partido Popular (PP) e incluso les ha atribuido una destrucción de 1,5 millones de empleos entre el 2011 y 2018 cuando realmente en esta fecha se crearon más de 1,6 millones de puestos de trabajo.

Frente a eso, ha presentado el resultado de su gestión. Un Gobierno que ha logrado que ahora los españoles "vivan mejor" gracias a su gestión. Para ello ha puesto sobre la mesa una serie de datos económicos (y ha ocultado otros), para mostrar solo la cara amable de sus ocho años al frente del Gobierno.

Además, ha sido muy insistente en recordar que ante cada crisis económica que se ha generado, el Estado ha puesto sobre la mesa una serie de mecanismos para distribuir ayudas públicas a los ciudadanos. Obviando decir que la mayoría de las veces han sido créditos (que hay que devolver) y no subvenciones directas.

"Protegimos millones de empleos en la pandemia, lo hicimos en la guerra de Ucrania en la "excepción ibérica". Lo hemos hecho con la bonificación al transporte público, donde les hemos facilitado a los ciudadanos una movilidad sostenible", ha dicho.

Y ha recordado que "hemos aumentado el gasto en el estado del bienestar en 145.000 millones de euros para Sanidad, Educación y Servicios Públicos". Un guiño electoral indisimulado.

Del mismo modo, ha olvidado las cifras reales que demuestran el estancamiento de los salarios, los escasos avances de la renta per cápita, que la desigualdad aumenta, que la vivienda sigue siendo prohibitiva y que la deuda pública no para de crecer.

La base del discurso triunfalista de Sánchez empieza con el crecimiento económico. "Llevamos casi tres años siendo la gran economía de Europa que más crece. Hay que repetirlo cada vez más. Este semestre la propia Comisión Europea ha mejorado hasta el 2,6% para 2026".

Es verdad, pero no es menos cierto que este crecimiento está fuertemente dopado por el gasto público, el aumento de la población y la gran llegada de inmigrantes. Todo ello por no hablar del impacto de los mal gestionados fondos Next Generation.

"Esto demuestra la confianza que despertamos en los inversores extranjeros", ha dicho, al mismo tiempo que ha utilizado al Ibex como termómetro de esta bonanza. "En lo que va de año no ha dejado de batir récords, se han creado más de 69.000 nuevas empresas".

No se refirió a cifras aunque en el caso de la inversión extranjera directa (IED) cayó un 21,8% en 2025, situándose en los 30.764 millones de euros, la cifra más baja desde la pandemia en 2021. En el primer trimestre creció un 22% aunque impulsado por operaciones extraordinarias.

Del mismo modo, ha recordado que España sigue la senda del progreso y del "sentido común" revalorizando las pensiones, la negociación colectiva, recortando impuestos a los autónomos y "anticipándonos a los efectos del cambio climático".

Y aquí es donde aparecen las primeras dudas con los datos. Sánchez puso sobre la mesa la pérdida de puestos de trabajo de la época de Mariano Rajoy.

Indicó que "venimos de una época de recortes donde se habían precarizado los puestos de trabajo" con "1,5 millones de puestos perdidos entre 2011 y 2018.

Pero la realidad indica que se perdieron 1,65 millones de puestos de trabajo solo entre 2011 y 2013, pero que posteriormente se produjo un periodo de fuerte creación de empleo.

Es así como el balance final del periodo fue que pasamos desde los 17,7 millones de ocupados a finales de 2011 a cerrar 2018 rebasando los 19,5 millones de personas ocupadas.

Sánchez también ha utilizado los datos de paro y de afiliación publicados este martes que demuestran que España ha creado "3,4 millones de empleos" desde 2018.

Es verdad que estamos por primera vez en 18 años por debajo del 10% de paro, pero no es menos cierto que -y esto lo omite Sánchez- que seguimos siendo el segundo país de la Unión Europea (UE) con más paro, después de liderar esta estadística los últimos tres años.

También se ha referido a que la renta real ha aumentado un 9%, "muy por encima de nuestro entorno", un dato que ya utilizó el año pasado y que no es del todo correcto.

Renta real per cápita

Se refiere a las cifras de la OCDE que indican que la renta neta real disponible ajustada de los hogares y las instituciones sin fines de lucro, deflactada por el consumo individual real, subió un 9,45% entre 2018 y 2023.

De esta manera, la renta disponible de los hogares per cápita en España se sitúa un 4,9% por encima de 2007 y la media de la OCDE está un 27,5% por encima al cerrar 2024.

Del mismo modo, se ha olvidado de que los salarios apenas crecen. Los salarios reales en España apenas han crecido un 2,7% en las últimas tres décadas (desde mediados de los 90), lo que equivale a un aumento inferior al 0,1% anual, muy lejos de la media de la OCDE. Por no hablar de que una vez que se descuenta el pago de impuestos, los salarios caen.

Tampoco se ha referido a que los niveles de desigualdad (y de pobreza) siguen aumentando en relación al avance del PIB, principalmente por los problemas en el acceso a la vivienda.

Disciplina fiscal y deuda

Sánchez también ha puesto en valor la disciplina fiscal del Gobierno. Indicó que desde la pandemia se ha reducido en 20 puntos la deuda pública, desde el 120% del PIB al 102%.

"Estamos en un círculo virtuoso, repartiendo el fruto de este crecimiento a los más desfavorecidos", ha dicho. Aunque ha obviado que la caída se produce solo por el crecimiento del PIB.

De hecho, España es el quinto país de la UE con mayor peso de la deuda tras subir un punto hasta el 102% del PIB en el primer trimestre de este año. En cuanto a volumen, al cierre del primer trimestre cerramos en 1,709 billones de euros. Solo Grecia, Italia, Francia y Bélgica están por encima de este endeudamiento.

También se ha referido a los fondos Next Generation indicando que España ha sentado cátedra en su nivel de ejecución, aunque no ha aportado ningún dato. La realidad es que España sigue sin adjudicar más de 24.000 millones de euros cuando quedan solo tres meses para gastarlos.

Ley de vivienda

Finalmente, en el tema de vivienda es el único punto que ha hecho algo de autocrítica y ha dicho que queda mucho por hacer. Pero ha recordado que el camino es la aplicación de la Ley de vivienda.

Recordó además que mientras ciudades como Madrid o Málaga, "no dejen de lado su sectarismo", no se podrá avanzar.

Por otro lado, Sánchez indicó que uno de los ejes de su política económica seguirá siendo la lucha contra el cambio climático, una tarea que "indicó" es cada vez más necesaria como se ha podido demostrar la reciente oleada de incendios.

Esto implica, ha señalado, que la capacidad instalada de energías limpias en nuestro mix energético pasará del 47% en 2018 al 72% en 2025. Esto, ha indicado, que ahora mismo tengamos una energía más barata que es la mitad de lo que tiene actualmente Alemania o Francia.

'Mix' energético

Una cifra que es real, pero que omite el cero energético del año pasado en el que precisamente este mix fue el que generó la caída de la red y la forma en la que se sostiene el sistema.

En todo caso, no ha dejado pasar la oportunidad para criticar el “frenazo” de las energías renovables en comunidades autónomas donde gobierna el Partido Popular (PP) con Vox como Aragón, Extremadura o Castilla y León.