Pedro Sánchez y Carlos Cuerpo.

Pedro Sánchez y Carlos Cuerpo. Marta Fernández / Europa Press

Macroeconomía

El parón de la industria y la construcción deja el PIB en manos del turismo con el Gobierno bajo mínimos

El valor añadido de la construcción a la economía entre enero y marzo fue cero.

Y ello pese a la falta de viviendas que sufre el mercado.

Más información: El BdE anticipa un parón de consumo, exportaciones e inversión y alerta de que la inflación subirá al 3,6% en 2026.

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Las claves

Las claves

El PIB español se desacelera en el primer trimestre de 2026 por el parón de la industria y la construcción, con un crecimiento de solo el 0,6%.

La inversión en construcción y bienes de equipo apenas creció, y el consumo de los hogares también se ralentizó, pese a la llegada de inmigrantes.

El sector servicios, especialmente el turismo, se convierte en el principal motor para sostener el crecimiento económico en los próximos trimestres.

El aumento del empleo vinculado al turismo y los fondos europeos son claves para mejorar la economía, aunque la inflación y la incertidumbre en la inversión siguen preocupando.

Los datos del PIB sobre el primer trimestre que publica el INE marcan un fuerte parón en las decisiones de inversión respecto al trimestre anterior nada halagüeño.

La construcción apenas avanzó una décima, frente al 2,6% que logró en diciembre y los bienes de equipo avanzaron medio punto, la mitad que tres meses antes.

Incluso el consumo de los hogares, fundamento del PIB, creció tres décimas menos (del 0,9% al 0,6%), en plena crisis política y con pocas opciones del Gobierno para hacer las reformas clave que necesita la economía.

Ese frenazo económico entre enero y marzo ya había sido vaticinado por el Banco de España en su último informe económico de junio, en el que la inversión productiva se revisaba casi un punto y medio a la baja en apenas tres meses.

Esa evolución de la economía deja en manos del sector servicios, sobre todo del turismo, la recuperación de oxígeno para el PIB en el segundo y tercer trimestre del año, para llegar al 2,2% de crecimiento anual que prevé el Gobierno y los principales servicios de estudios.

La nueva presidenta de la AIReF, Inés Olóndriz, ha dado un respiro a los datos este jueves. Según sus estimaciones, en los segundos tres meses del año las cosas han ido mejor y permitirán incluso que desde su institución se eleve en una o dos décimas esa previsión oficial.

Pero los datos del primer trimestre corroboran el cambio en los factores del cálculo del PIB que señalaba el Banco de España la semana pasada: incertidumbre total con la inversión a la baja y menos consumo doméstico pese a la llegada de inmigrantes, que sólo se compensa con una caída drástica de las importaciones y el comercio exterior.

Sólo si hacemos la comparación interanual, es decir, teniendo en cuenta los últimos doce meses, los datos del cuadro macroeconómico se muestran positivos. Incluso con un crecimiento del PIB del 2,7% hasta marzo, fruto de la inercia de 2025 y los cambios en el cálculo del PIB que aplicó el INE hace año y medio.

Pero eso no evita que, entre enero y marzo de este año, la aportación de la construcción al valor añadido bruto de la economía fuera nula. Todo ello en un escenario de falta crónica de 750.000 viviendas en España para atender la demanda, como denunciaba el Banco de España.

Es muy chocante ver en los datos del INE que, sin prácticamente avance en la inversión en construcción ni por el lado de la oferta ni por el de la demanda, se acumulen crecimientos en doce meses del 6% en ambos casos. Aunque eso suponga caídas de un punto y medio sobre finales del año pasado.

El parón de enero a marzo se deja ver, además, en la aportación que hacen las actividades financieras y de seguros: de crecer un 6,2% en diciembre, a caer un punto en marzo. Igual que las inmobiliarias se quedan en tres décimas, tras avanzar un 1,7% tres meses antes.

Ese freno en la financiación y la promoción inmobiliaria se corresponde en el lado de la demanda del PIB con la caída en el ritmo de avance en la inversión industrial y la construcción.

Empleo y fondos UE

Desde la AIReF se advertía en el curso de verano de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE), en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander, que quedan "vientos de cola" de los fondos UE para remontar la situación en este segundo trimestre que ahora termina y de cara al verano.

El otro gran eje en el que se confía es la mayor demanda de empleo que genera la actividad turística en ámbitos como la hostelería, el comercio y los viajes. Esa fortaleza del empleo, que se ratificará en los datos de junio que se conocerán la semana que viene, se supone que debe animar el consumo doméstico y mejorar la situación.

Pero habrá que comprobar qué ocurre con la inversión. El ritmo interanual superior al 5% que acumula hasta marzo debiera confirmarse en el segundo trimestre, tanto en industria como en construcción, para evitar la carta de incertidumbre que acumula entre los analistas.

El próximo lunes se revelarán las previsiones oficiales que maneja el Gobierno en el cuadro macroeconómico que debe marcar el paso a la elaboración de los Presupuestos, cuya actualización se ha retrasado una semana.

El vicepresidente económico, Carlos Cuerpo, mantenía sus reservas con la situación de Oriente Medio, pero el desbloqueo del estrecho de Ormuz y la bajada del precio del petróleo le van a permitir hacer unos cálculos menos volátiles que hasta ahora.

El dato más peligroso en este momento para la economía y para el PIB está en la inflación. Acabó en el 3,2% en mayo y se prevé que pueda llegar al 3,6% a final de año, por encima de lo esperado por el Gobierno.

Pese a la resolución de la guerra de Irán, los efectos de segunda vuelta de los precios pueden generar costes y retraimiento del consumo y la inversión muy dañinos para la economía española, sobre todo una vez vista la evolución del primer trimestre.