Carlos Cuerpo y Antonio Garamendi, en un foto de archivo.

Carlos Cuerpo y Antonio Garamendi, en un foto de archivo. Carlos Luján / Europa Press.

Macroeconomía

La CEOE prioriza su relación con Carlos Cuerpo para frenar las medidas antiempresa de Yolanda Díaz

Según ha podido saber este periódico, la patronal mantiene contactos con el vicepresidente primero y su equipo para paliar las acometidas de Trabajo.

Más información: Trabajo acusa a Cuerpo de alinearse con la CEOE contra el registro de jornada y dinamitar el acuerdo de Gobierno

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Las claves

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La CEOE mantiene una relación directa con Carlos Cuerpo, vicepresidente de Economía, para frenar medidas consideradas antiempresa impulsadas por Yolanda Díaz.

El Ministerio de Economía ha influido para cuestionar el registro horario telemático, frenando su aprobación por las críticas a su implementación.

Economía y la CEOE han mostrado reservas ante la reforma del SMI, especialmente por su impacto en las pymes y la forma de aplicarla.

La patronal se opone a la nueva figura del agente territorial de prevención en la reforma de riesgos laborales, por considerarla una injerencia y un aumento de costes.

Hace un mes que Pedro Sánchez anunció el nombramiento de Carlos Cuerpo como nuevo vicepresidente primero de Economía. Es decir, que el ministro de Economía pasaba a ser el jefe de las políticas económicas del Gobierno. Un anuncio por el que se brindó en los pasillos de la sede de la CEOE. La patronal tiene muy buena sintonía con el economista extremeño. Y confían en que esta sintonía permita mantener a raya las medidas antiempresa que quiere aplicar Yolanda Díaz.

Algo en lo que la patronal nacional ya está trabajando. Según ha podido saber este periódico, la cúpula de la CEOE tiene línea directa con Cuerpo y con su equipo y están en diálogo constante para rebajar determinadas iniciativas del Ministerio de Trabajo.

De hecho, el ministro y hoy vicepresidente del Gobierno ya ha movido ficha ante determinados temores que le ha expresado la patronal.

Un ejemplo de ello es lo ocurrido con el registro horario telemático y digital. Un real decreto (es decir, una norma) que debía aprobarse con rapidez (incluso antes de que acabara 2025) pero que, hoy en día, no está claro que vaya a ver la luz.

Las acciones del Ministerio de Economía han sido clave en este caso. La inquietud expresada por los de Cuerpo, a través de los correspondientes informes, han llevado a que incluso se ponga en duda que la norma salga adelante.

Cabe recordar que Economía valora positivamente la iniciativa pero ha sido muy crítica ante "su puesta en marcha", tal y como la había diseñado el Ministerio de Trabajo de Díaz.

Las demandas de Economía se basaban, sobre todo, en el periodo de transición del que disponían las empresas para aplicar el registro y su impacto en determinados sectores.

Carlos Cuerpo y Yolanda Díaz, en el Congreso.

Carlos Cuerpo y Yolanda Díaz, en el Congreso. Jesús Hellín / Europa Press

Además, postulaba una aplicación digital desarrollada por la Administración para facilitar la implementación del registro. Algo que, por cierto, estuvo valorando el Ministerio de Trabajo, aunque finalmente lo acabó descartando.

El Consejo de Estado valoró las reclamaciones de Cuerpo y consideró que el texto del real decreto, tal y como estaba diseñado, no era viable.

En este sentido, fuentes cercanas a la cúpula de la patronal apuntan a que el trabajado subterráneo con el equipo de Economía continúa. Aseguran que, gracias a él y a la sintonía que hay entre Antonio Garamendi y Carlos Cuerpo, se están haciendo movimientos a favor de las empresas de forma discreta.

Este es el caso de la reforma de la normativa del salario mínimo interprofesional (SMI) que quiere aplicar Trabajo. La pretensión del departamento (pactada con los sindicatos) es impedir que las subidas del SMI se puedan absorber con complementos salariales. Y hacerlo con un real decreto, para que la medida no tenga que pasar por el examen del Congreso.

Los de Cuerpo han avisado de sus reservas a esta medida. Sobre todo, al igual que la CEOE, consideran que no puede aplicarse con un sencillo cambio reglamentario. Para una modificación así es necesario un proyecto legislativo.

Además, temen el efecto que la iniciativa podría tener en las pequeñas y medianas empresas que son, mayoritariamente, las que pagan el SMI en España.

Con todo, en la CEOE saben que la protección que les pueda brindar Cuerpo no es absoluta. Este es el caso de la reforma de la legislación sobre prevención de riesgos laborales, que este martes será aprobada por el Consejo de Ministros, tal y como adelantó Yolanda Díaz hace unos días.

Se trata de una reforma legislativa a la que se opone la patronal. Especialmente, por la creación de la figura del “agente territorial de prevención”, una persona que vigilaría los riesgos laborales en las empresas de menos de diez trabajadores. La CEOE lo ve como una injerencia de la Administración y, en términos generales, un incremento de costes inasumible.

Sin embargo, una vez el Gobierno dé luz verde al proyecto legislativo, le queda lo más duro: obtener el respaldo de un Congreso dividido en el que PSOE y Sumar distan mucho de tener los apoyos asegurados.

Una futura votación en la que Junts será clave, como viene siendo habitual. Un partido en el que la CEOE tiene influencia gracias a su vicepresidente, Josep Sánchez Llibre, y su cercanía a Carles Puigdemont. Algo que ya quedó claro en el rechazo parlamentario a la reducción de la jornada laboral el año pasado.