Carlos Cuerpo y Elma Sáiz durante la presentación de la herramienta INTegraSS para calcular el gasto en pensiones.

Carlos Cuerpo y Elma Sáiz durante la presentación de la herramienta INTegraSS para calcular el gasto en pensiones. Europa Press

Macroeconomía

El Gobierno lanza su propio modelo para vigilar el gasto en pensiones para frenar las dudas sobre el equilibrio del sistema

La nueva herramienta de cálculo prevé que el mayor coste se produzca en las dos próximas décadas, hasta 2049, por las jubilaciones del baby boom.

Más información: La inflación se disparará al 3% y la Seguridad Social gastará 7.000M más en pensiones en 2026 por la guerra de Irán.

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Las claves

El Gobierno ha presentado INTegraSS, un nuevo sistema para prever y vigilar el gasto en pensiones y responder a las dudas sobre la sostenibilidad del sistema.

El modelo estima que el gasto en pensiones se mantendrá en torno al 14% del PIB hasta 2050, por debajo de las previsiones más pesimistas de la AIReF, OCDE y FMI.

El pico de gasto se prevé en 2049 por la jubilación masiva del baby boom, con una población estimada de 53,7 millones y más de un tercio pensionistas.

El sistema busca aportar datos propios y credibilidad en el debate sobre el futuro de las pensiones, en un contexto de advertencias sobre posibles recortes o aumento de la edad de jubilación.

Los ministerios de Economía y de Seguridad Social han presentado un nuevo sistema de alerta y previsión del gasto en pensiones para ordenar los datos disponibles y frenar las dudas que surgen cada año sobre el equilibrio del sistema.

De entrada, el nuevo modelo estima que España podrá aguantar con un gasto en pensiones del 14% del PIB desde ahora hasta 2050, frente al 14,4% que ha estimado la AIReF en su revisión anual o las previsiones del 16% y 17% de que alertan otros informes, como el de la OCDE o el FMI.

Una de las claves de la herramienta, bautizada como INTegraSS, será intentar atajar el shock que va a suponer para el gasto en pensiones de las dos próximas décadas la jubilación masiva de la generación del baby boom.

Hasta ahora, todos los organismos apuntan a un crecimiento del gasto de tres a cuatro puntos de PIB por ese fenómeno en España. Eso pasaría del actual 13-14% a un ritmo del 17%, dos puntos por encima del límite que establece la UE (15%), y obligaría a tomar medidas para rebajarlo.

Según las predicciones del nuevo modelo de cálculo, el pico más alto del gasto estaría en 2049, cuando todos los escenarios prevén una población cercana a los 53,7 millones de personas, de los que algo más de una tercera parte serían pensionistas.

A partir de esa fecha estimativa, el gasto empezaría a bajar y la población se contendría en los siguientes 20 años, para no pasar de los 53,5 millones en 2070. Para ese cálculo, la esperanza de vida media se ha elevado a 88 años.

La herramienta, que ha costado dos años en ponerse en marcha, mezcla las bases de datos de la Seguridad Social con las previsiones macroeconómicas a largo plazo que maneja Economía, todo aderezado con las previsiones demográficas del INE hasta 2074, retocadas tras la Covid.

El nuevo modelo, controlado desde el Gobierno, convivirá con el informe anual de análisis del gasto en pensiones que elabora la AIReF, con las alertas correspondientes por el aumento que se genera cada año.

El último informe específico sobre pensiones se publicó el 31 de marzo del año pasado, con una advertencia clara de que la sostenibilidad del sistema no había mejorado nada sobre años anteriores.

Junto a la AIReF, el Panorama de las pensiones que publica cada año la OCDE advertía que España podía llegar a un gasto medio superior al 17% del PIB a causa del baby boom, lo que le colocaría en el mayor gasto de todos los países desarrollados de la organización.

Incluso el Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzaba la voz de alarma en octubre pasado sobre la necesidad de hacer reformas profundas en el sistema español de pensiones por ser el cuarto país que más gasto tendría que destinar a pagarlas hasta 2050.

Esas críticas externas junto a las que hacen otros analistas dentro del país, son lo que justifica el temor a un recorte de las pensiones para aguantar el gasto que van a suponer.

También se ha lanzado la voz de alarma desde varios servicios de estudios de un posible aumento de la edad de jubilación, que puede llegar a los setenta años en las generaciones venideras.

Todo va bien

Tanto Carlos Cuerpo como Elma Sáiz han advertido que el sistema será dinámico y se revisará cada año, dada la dificultad de establecer unas previsiones fijas de crecimiento y población.

El propio ministro de Economía acudía a la clausura del acto de presentación tras admitir en una entrevista de la necesidad de actualizar los datos del cuadro macroeconómico español de cara a plantear unos presupuestos, ante los efectos que supone la guerra de Irán.

El gasto en pensiones y la sostenibilidad del sistema a medio y largo plazo sigue siendo la gran incógnita que pesa sobre el sistema de reparto que funciona en España y que se considera uno de los más generosos del mundo, con una pensión media nueva en 2026 de entre 1.300 y 1.500 euros al mes.

Eso supone un gasto superior a los 14.200 millones de media mensual en el inicio de este año. El montante total provisional que se calcula para esta partida en 2025 superaba los 190.000 millones de euros.

A pesar de todas las dudas que se han generado sobre el sistema, la ministra Elma Sáiz aseguraba este jueves que la reforma en marcha está dando su resultado. "El sistema de pensiones es sostenible, su gasto futuro es asumible y las medidas que hemos adoptado están funcionando", aseguró.

Según sus datos, en los dos primeros meses del año un 13% de los jubilados nuevos prolongaron su actividad. Y ya son 13.000 personas las que se han acogido a la jubilación activa.

Carlos Cuerpo ha advertido que todo va a depender de la calidad de la información que se obtenga a la hora de hacer predicciones y tomar decisiones para anticiparse a "los problemas que sabemos que vienen, como el baby boom".

A su entender el modelo servirá para tener datos propios, dar más credibilidad a las proyecciones que se hagan y generar tranquilidad en el debate que siempre se abre sobre el futuro del sistema.