Los líderes europeos, durante la reunión de este jueves en el castillo belga de Alden Biesen
Los líderes de la UE acelerarán las reformas económicas y la desregulación: "Tenemos más presión de China y EEUU"
Macron y Merz escenifican un acercamiento de posturas pese a sus diferencias sobre la preferencia europea o los eurobonos.
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Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE se han comprometido este jueves a pisar el acelerador en las reformas, la desregulación y la integración del mercado único para frenar el declive económico del bloque y resistir la presión competitiva "desleal" de la pinza que forman China y Estados Unidos.
Tras su encuentro informal en el castillo belga de Alden Biesen, los líderes europeos han emplazado a la Comisión de Ursula von der Leyen a presentar en las próximas semanas una hoja de ruta con medidas inmediatas, especialmente para abaratar la energía y aliviar la carga burocrática que soportan las empresas.
La otra gran batalla es desbloquear de una vez la plena integración de los mercados financieros europeos, culminando este mismo año la Unión de Mercados de Capitales, un proyecto encallado desde hace más de una década. Si no hay acuerdo a 27 en junio, Von der Leyen propone avanzar con una 'coalición de voluntarios', lo que consagraría la Europa a varias velocidades.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha explicado que los líderes de la UE están de acuerdo en crear un marco jurídico único (régimen 28) al que las empresas que operan en varios Estados miembros podrán acogerse de manera voluntaria, evitando así lidiar con 27 sistemas nacionales diferentes.
Por su parte, la presidenta de la Comisión ha anunciado una reforma de las reglas comunitarias sobre fusiones para facilitar la creación de "campeones europeos". Los jefes de Estado y de Gobierno también reclaman facilitar la consolidación en sectores como las telecomunicaciones, siempre que las compañías se comprometan a invertir más.
Sin embargo, las divergencias de fondo entre Francia y Alemania -tradicional motor de la integración- complican cualquier salto adelante hacia la "independencia" europea. Mientras París aboga por introducir una preferencia europea en la contratación pública y por una nueva emisión de eurobonos para financiar proyectos estratégicos, Berlín marca distancias.
Pese a todo, Emmanuel Macron y Friedrich Merz han querido escenificar el deshielo con una breve comparecencia conjunta en Alden Biesen. Ambos aseguran estar de acuerdo en la "urgencia" de las reformas y también en el diseño de la Unión de Mercados de Capital, dejando en segundo plano los expedientes que aún les enfrentan.
El alemán Friedrich Merz y el francés Emmanuel Macron han hecho una declaración conjunta para rebajar tensiones
"Compartimos el sentimiento de urgencia: Europa debe actuar. La presión sobre nosotros se está intensificando. Hay una competencia, en ocasiones desleal, muy fuerte; una presión creciente de China; aranceles impuestos por Estados Unidos y amenazas de prácticas coercitivas. Todo eso exige una respuesta", ha dicho Macron.
"La industria europea está en graves dificultades y la industria electrointensiva está incluso en peligro de muerte. Hemos perdido ya el 10% de la capacidad en Europa y se anuncian todavía más cierres", ha alertado el primer ministro de Bélgica y anfitrión del encuentro, Bart de Wever.
"Estamos viendo la competencia de China y de EEUU, que se han hecho proteccionistas, y necesitamos medidas a corto plazo para ayudar a nuestra industria", ha resaltado.
"Con una energía tan cara, nuestra industria está atrapada en una tormenta perfecta (...) Corremos el riesgo de perder la industria petroquímica y la industria del acero y los metales. Si perdemos esto, ya no tendremos autonomía estratégica", sostiene De Wever.
En Alden Biesen, los líderes europeos han recibido el diagnóstico de dos ex primeros ministros italianos: Enrico Letta, autor de un estudio sobre la profundización del mercado único, y Mario Draghi, expresidente del BCE y artífice del rescate del euro, que también ha escrito sobre los frenos estructurales a la competitividad europea y las vías para superarlos.
Mario Draghi ha avisado a los líderes europeos de que la situación económica se ha deteriorado
Draghi ha alertado del deterioro del contexto económico desde la presentación de su informe y ha reclamado abordar sin demora todas las reformas que puso sobre la mesa: eliminar barreras en el mercado único; acabar con la fragmentación de los mercados de capitales y movilizar el ahorro europeo; y rebajar el coste de la energía.
El expresidente del BCE apuesta por introducir una "preferencia europea selectiva en determinados sectores" y por recurrir a "cooperaciones reforzadas" para avanzar más rápido en algunos ámbitos.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez -que se ha quedado fuera de la precumbre organizada por Alemania, Italia y Bélgica- se ha alineado con las tesis de Macron sobre la preferencia europea y los eurobonos, frente al nuevo eje formado por Friedrich Merz y Giorgia Meloni.
Sánchez, que ha esquivado a la prensa durante toda la jornada, ha abogado en Alden Biesen por "reforzar la competitividad sin renunciar al modelo social europeo", según ha informado Moncloa en un comunicado.
"España enfatiza que la autonomía estratégica va intrínsecamente ligada a la necesidad de seguir apostando por las renovables y de aumentar las inversiones en generación, redes e interconexiones", señala la declaración.
Pedro Sánchez no ha querido hablar con la prensa a su llegada a la reunión informal de Alden Biesenen el castillo belga de
El presidente del Gobierno ha defendido, además, que "seguridad y defensa, tecnología o industrias verdes, entre otros, son bienes públicos europeos y, como tales, requieren de financiación europea".
Finalmente, Sánchez ha reiterado que "la competitividad de la Unión Europea y nuestro modelo de bienestar deben avanzar de la mano, sin comprometer el Pilar Social".
En ese sentido, ha insistido en "la importancia de cuidar el acceso a una vivienda asequible, de construir un mercado laboral capaz de desarrollar el capital humano del siglo XXI y de llevar a cabo una política de cohesión europea reforzada".