La ministra de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz (c), junto al ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo (d) y el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares (i), ofrece una rueda de prensa tras el primer Consejo de Ministros del año.

La ministra de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz (c), junto al ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo (d) y el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares (i), ofrece una rueda de prensa tras el primer Consejo de Ministros del año. Europa Press

Macroeconomía

El PIB creció un 2,8% en 2025, siete décimas menos que en 2024, tras sumar un 0,8% en el último trimestre

La expansión económica registrada es una décima inferior a la prevista tanto por los principales organismos internacionales como por el propio Gobierno.

Más información: El INE revisa el crecimiento del PIB y eleva el de 2024 hasta el 3,5%, tres décimas más

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Las claves

El PIB de España creció un 2,8% en 2025, siete décimas menos que en 2024, sumando un 0,8% en el último trimestre del año.

El crecimiento económico fue impulsado por el consumo de los hogares, la recuperación del poder adquisitivo y una inversión que aceleró al 6,3%.

La demanda nacional aportó 3,6 puntos al crecimiento interanual, mientras que la demanda externa tuvo una contribución negativa de 1 punto.

El valor del PIB a precios corrientes alcanzó los 1.685.783 millones de euros en 2025, un 5,7% más que el año anterior.

El producto interior bruto (PIB) creció un 2,8% en 2025, tras sumar un 0,8% en el último trimestre del año, gracias al consumo de los hogares y la inversión. Así, España se enfrenta a un proceso de desaceleración, ya que la expansión registrada el pasado ejercicio es siete décimas inferior a la de 2024.

Con esta subida, el PIB nacional encadena cinco años consecutivos de incrementos. Además del 3,5% de 2024, la economía creció un 2,5% en 2023; un 6,4% en 2022, y un 6,7% en 2021.

La expansión finalmente registrada es una décima inferior a la esperada por las principales instituciones internacionales -el FMI, la OCDE, o la Comisión Europea-, que habían anticipado que la economía española crecería un 2,9% en 2025, igual que el Banco de España y la AIReF.

Ese también era el pronóstico incluido por el Gobierno en su última actualización del cuadro macroeconómico.

En el cuarto trimestre de 2025, el PIB subió un 0,8% trimestral, dos décimas más que en el trimestre precedente, según los datos adelantados de la Contabilidad Nacional que ha publicado el INE este viernes.

Con este nuevo avance, ya son diez los trimestres en los que España ha crecido un 0,6% o más. Asimismo, se suman 21 trimestres consecutivos de expansión económica.

El aumento del gasto de los hogares aceleró al 3,4% en 2025. Según ha explicado el Ministerio de Economía, la expansión “se apoya en la creación récord de puestos de trabajo”.

Tal y como señala el departamento dirigido por Carlos Cuerpo, “el consumo también se apoya en la recuperación del poder adquisitivo de las familias, que creció un 1,5% en 2025, con subidas de los salarios por encima de la inflación”.

Por la parte de la inversión, el crecimiento aceleró al 6,3% en 2025. Destacan el aumento de la inversión en construcción del 5,2% y en bienes de equipo del 9%.

Último trimestre

En el último trimestre de 2025, la demanda nacional aportó con 3,6 puntos al crecimiento interanual del PIB. Por su parte, la demanda externa contribuyó negativamente en 1 punto.

Por agregados de demanda, el gasto en consumo final ascendió una décima respecto al trimestre anterior al aumentar un 2,9% interanual.

El de los hogares se aceleró una décima, al presentar una tasa del 3,3%, y el de las Administraciones Públicas presentó una tasa del 1,7%.

La formación bruta de capital registró una variación del 6,5%, tasa 1,7 puntos menor que la del trimestre anterior.

Las exportaciones de bienes y servicios presentaron una tasa interanual del 3,5%, lo que supuso siete décimas más que en el tercer trimestre.

Las importaciones registraron una variación del 6,9%, dos décimas por encima de la del trimestre precedente.

Desde la óptica de la oferta, todos los grandes sectores de actividad presentaron tasas interanuales positivas en su valor añadido, salvo las ramas primarias, que se contrajo un 1,3%.

Así, el valor añadido bruto de las ramas industriales aumentó un 2,8%; el de la construcción, un 7,2% y el de los servicios, un 2,8%.

En cuanto a las rentas, la remuneración de los asalariados se incrementó un 7,9% en tasa interanual. El número de puestos equivalentes a tiempo completo de asalariados aumentó un 3,2% y la remuneración media por puesto equivalente a tiempo completo, un 4,6%.

El número de horas efectivamente trabajadas creció un 2,2% interanual este trimestre, cuatro décimas menos que en el trimestre precedente.

Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo aumentaron un 2,8% en tasa interanual, cinco décimas menos que en el trimestre precedente.

Por su parte, la productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo se redujo un 0,2%. Por el contrario, la productividad por hora efectivamente trabajada aumentó un 0,4%.

Con todo, el valor del PIB a precios corrientes para el conjunto del año 2025 se situó en 1.685.783 millones de euros, un 5,7% superior al de 2024.