Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante la rueda de prensa ofrecida este viernes.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, durante la rueda de prensa ofrecida este viernes.

Macroeconomía

Sánchez prepara el terreno para imponer cortes remunerados a la industria tras el verano

La interrumpibilidad del suministro es una de las grandes reclamaciones de la gran industria. 

30 julio, 2022 03:14
Alberto D. Prieto Arturo Criado

El Gobierno está dispuesto a cumplir con el compromiso adquirido con Bruselas para reducir el consumo energético un 7% de aquí a marzo. El real decreto que se aprobará este lunes en Consejo de Ministros contempla medidas para empresas y recomendaciones a ciudadanos.

Será un amplio catálogo similar al adoptado por la Administración General del Estado. Irán desde 'topar' el aire acondicionado a 27 grados y la calefacción a 19º a obligar a que los centros comerciales cierren sus puertas para evitar fugas. Se busca también que las comunidades autónomas y los ayuntamientos se sumen, y que de ese modo contribuyan a dar ejemplo de ahorro energético. 

De lo que se trata es de ir generando el caldo de cultivo suficiente para que, ahorrando energía, la ciudadanía sea consciente de que es necesario apretarse el cinturón energéticamente hablando. Por tanto, este plan es la antesala de un plan de contingencia con medidas más severas que se aprobará a la vuelta del verano. 

Será ese documento el que después se remita a Bruselas para su validación. En él se expondrán todas las medidas que España adoptará para bajar el consumo de gas; así como los distintos escenarios que se plantean para lograr los objetivos de ahorro. 

Un texto en el que, según ha podido saber EL ESPAÑOL, el Gobierno se está planteando ya una de las grandes reclamaciones de la industria electrointensiva y gasintensiva en los últimos meses: recuperar la interrumpibilidad del suministro. 

[Sánchez limitará el aire acondicionado a 27º y la calefacción a 19 en empresas y transportes]

¿De qué estamos hablando? Se trata de plantear la posibilidad de desconectar las industrias en determinados períodos para conseguir un ahorro energético (o económico en el caso de las empresas).

A cambio, se ofrece una compensación financiera predeterminada por la reducción del volumen de gas o electricidad durante la desconexión. Un mecanismo que se aplicó hasta 2020 ante los elevados precios energéticos que soportaba la industria.

"Las compensaciones económicas por la interrumpibilidad serán lógicas en el momento en el que el Gobierno deba ordenar paradas a alguna industria", indican las fuentes. "Si te obligan a detener tu producción porque hay que recortar consumo o porque toca enviar gas a otros territorios, al menos, deben compensarte tu cese de lucro".

Hay dos objetivos principales: uno, el ahorro económico y energético para cumplir los compromisos entre los Veintisiete. "Este decreto está hecho para Alemania", apunta un portavoz parlamentario, "y así se lo dijimos a Ribera en la reunión... para Alemania y los que dependen absolutamente del gas ruso".

Los hogares

El otro objetivo que persigue con ansia el Gobierno de España es garantizar el suministro a los hogares. De hecho, la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, insistió a los portavoces parlamentarios el pasado miércoles, a su vuelta de Bruselas, en que "no habrá cortes a los ciudadanos, en ningún caso".

Pero para eso, hace falta que sí estén contemplados en los grandes consumidores. "Porque habrá que mandar gas a otros territorios", según la exigencia de solidaridad europea, "o restringir consumos para cumplir el compromiso del 7% en determinadas circunstancias".

Así lo confirma una fuente presente en la reunión con los representantes de los grupos parlamentarios. Ribera se sentó con ellos a su vuelta de Bruselas. Como se había comprometido en la cita de la semana anterior, en la que les había anticipado su posición de partida ante la posibilidad de que la Comisión Europea impusiese recortes en el consumo de combustibles fósiles, dentro de su Plan de Contingencia para la Unión.

"La realidad, es que nos tienen ciegos en todo esto", explica uno de los asistentes a la reunión. "El Gobierno, de momento, se limita a vender como éxitos nuestros fracasos... no puede presumir de que somos una isla energética, no puede presumir de que hay una excepción para España porque eso es la consecuencia de haberse negado, en su momento, a interconexiones, inversiones y el gasoducto Midcat, por ejemplo".

En esa cita para informar de la negociación con sus homólogos del Consejo de Ministros de la UE, Ribera explicó que el plan de la Comisión, de inicio, impone la restricción del 7% en el consumo de gas en España. Pero el catálogo de medidas es una propuesta voluntaria. No será así lo que incluya el Gobierno en el Real Decreto que prevé aprobar en el Consejo de Ministros del lunes, el último antes de las vacaciones.

[Ribera cifra en el 7% el recorte de gas que tendrá que aplicar España tras el pacto en la UE]

"No nos explicó el procedimiento legal, hemos sabido por la comparecencia de Pedro Sánchez que irá vía decreto este mismo lunes... sin que sepamos qué medidas impondrá", añade otro asistente a la cita. "Por ejemplo, Ribera rechazó de pleno que el Gobierno de España fuera a proponer un tope al precio de las emisiones de CO2... y ahora lo presentan como medida estrella para septiembre".

Desde asociaciones como GasIndustrial piden también incorporar un paso intermedio antes de la interrumpibilidad obligatoria: la voluntaria. Consideran que puede haber industrias a las que puede interesarles parar en un momentro concreto o adelantar su producción. 

No será esta la última medida que se incorpore en ese plan de contingencia que está preparando el Gobierno. Según confirman a EL ESPAÑOL desde distintas patronales, el Ejecutivo se ha comprometido a incorporar propuestas de sectores tan distintos como el del turismo o las grandes superficies pasando por el energético. 

De lo que se trata es de lograr el mayor respaldo posible para conseguir reducir ese 7% del consumo de gas comprometido con la Unión Europea de aquí a marzo ante la posibilidad de que Vladímir Putin cierre el grifo este invierno. 

Resto de medidas

Ribera también informó a los representantes políticos de las condiciones impuestas por la Comisión.

De inicio, los planes son recomendaciones voluntarias, pero Bruselas sí podrá imponer racionamientos obligatorios de gas. Se prevé en casos de una crisis de demanda por la imposibilidad de satisfacerla con los mecanismos nacionales o en casos de escasez de oferta por un corte del suministro "ya sea del Nordstream que llega a Alemania, o del TransMediterraneo que va de Argelia a Italia".

Todo para que, en cualquier caso, no haya cortes a los ciudadanos. Y eso es lo único que parece claro por ahora -y que también exige la Unión Europea-, que los hogares quedarán exentos de los recortes. Todo quedará en recomendaciones. No hay que olvidar que la mayor parte del consumo gasista en nuestro país lo produce la industria. 

Por hacernos una idea de la magnitud: el consumidor doméstico supone un 20% del consumo nacional frente a, por ejemplo, el 44% del caso alemán.