Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo.

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo. Andreas Arnold Europa Press

Bancos centrales

El BCE subirá los tipos el jueves pero las dudas surgen de cara a las próximas citas: el mercado será exigente con sus políticas

Será la segunda subida del precio del dinero del año.

La inflación de la eurozona sigue presionando al banco central.

Más información: Lagarde (BCE) acerca una subida de tipos en septiembre: "Algunos gobernadores sugirieron aumentarlos ahora"

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Las claves

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El BCE subirá los tipos de interés 25 puntos básicos, hasta el 2,5%, para combatir la inflación persistente en la eurozona.

La inflación en la eurozona repuntó hasta el 3,3% en agosto debido al encarecimiento de la energía, especialmente petróleo y gas.

Analistas discrepan sobre futuras subidas: algunos prevén más alzas por la fortaleza económica y la presión de los precios energéticos, mientras otros advierten del riesgo para el crecimiento.

El mercado exige claridad al BCE y anticipa posibles subidas adicionales, aunque varias gestoras apuestan por una pausa prolongada en la política monetaria tras septiembre.

Cuenta atrás para que el mercado reciba una de sus grandes guías en términos macroeconómicos. Este jueves 10 de septiembre el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) 'vuelve al cole' y se reúne por quinta vez en el año para revisar su política monetaria.

El consenso de los analistas lo tiene bastante claro. El BCE subirá los tipos de interés 25 puntos básicos, hasta el 2,5%.

Lo hará para hacer frente al enemigo con el que lleva luchando desde que estalló la guerra en Irán: una inflación que no da tregua y que sigue ahogando a los consumidores. El IPC de la eurozona repuntó en agosto cuatro décimas, hasta el 3,3%, su nivel más alto desde septiembre de 2023, cuando llegó a alcanzar el 4,3%.

La inflación de la zona euro apenas ha dado descanso durante el año a la institución presidida por Christine Lagarde. En marzo -el primer balance desde que empezó el conflicto en Oriente Próximo- el IPC de la eurozona escaló seis décimas, hasta el 2,5%, superando el objetivo del 2% marcado por el banco central.

A partir de ahí los precios al consumo han sido subiendo mes a mes con una única excepción: junio. Fue el mes en el que las expectativas de que la guerra en Irán llegase a su fin fueron más creíbles que nunca, lo que produjo una desescalada de los precios de la energía.

Últimos movimientos

La inflación de la zona euro en el sexto mes del año se moderó cuatro décimas, hasta el 2,8%. Lo que también dio alas al BCE para no verse obligado a continuar en julio la política restrictiva que inició un mes antes.

La institución liderada por Lagarde subió el precio del dinero en junio por primera vez en tres años. El guardián del euro hizo un incremento de 25 puntos básicos en las tasas, que llevaban congeladas 12 meses.

El BCE dejó los tipos en el 2,25%. Y ahora ese nivel tampoco parece ser suficiente.

Así lo concluyen casas de análisis y gestoras como Ebury, Santalucía AM, Natixis o Pimco. También los analistas de Bank of America.

Todas ellas coinciden en que la subida de este septiembre -que sería la segunda del año- estará más que justificada por el reciente (re)encarecimiento de la energía. El precio del petróleo brent, de referencia en Europa, ha escalado un 8% desde la última reunión de la institución monetaria.

El barril del combustible cotiza ya a las puertas de los 100 dólares, un nivel que no veía desde finales de mayo. El precio del gas natural holandés TTF ha subido un 21% en este tiempo, hasta tocar los 75 euros por megavatio/hora.

El futuro, en duda

Sin embargo, y aunque el consenso para el encuentro de este jueves es imbatible, las dudas aparecen de cara a las próximas reuniones del banco central. Los analistas no se ponen tan de acuerdo en cuáles serán los próximos movimientos que haga la institución que lidera Lagarde en cuestiones de política monetaria.

Por un lado, hay quienes piensan que el ciclo de alzas no acabará este septiembre. Es el caso de los analistas de Santalucía AM, que sostienen que "la resistencia de la economía europea respalda un nuevo endurecimiento monetario".

A su vez, apuntan que habrá que esperar a ver cómo evoluciona la guerra en Irán, los precios de la energía y los efectos de segunda ronda del encarecimiento energético. Y la evolución de estos últimos será también esencial para quienes piensan que no serán necesarias más subidas de tipos.

Desde la fintech Ebury no creen que sean necesarios nuevos movimientos en las tasas en los próximos meses. Sus analistas creen que nuevas subidas por parte del BCE supondrían un riesgo para el crecimiento económico de la eurozona así como para un mercado de bonos ya bastante tensionado.

A pesar de ello, son conscientes de que el mercado es exigente en este sentido y que descuenta alguna subida adicional antes de que acabe el año -presumiblemente en la reunión de diciembre- e incluso anticipan un alza más en marzo, movimiento que a su juicio es "excesivo".

Por su parte, los analistas de Santander AM también pronostican una pausa en las subidas de tipos "hasta finales de 2027". Desde la gestora señalan que los efectos de segunda ronda aún son moderados aunque condicionan el futuro de la política monetaria a la evolución de los precios de la energía.

Desde Pimco también confían en una "pausa prolongada" más allá de septiembre, aunque fían el futuro del precio del dinero a la aparición de "cualquier riesgo para las expectativas de inflación", es decir, a un encarecimiento energético excesivo que se traslade a los precios al consumo.

Un riesgo que ya identifican los analistas de Bank of America y que presentan como un aliciente para una posible subida del precio del dinero antes de que acabe el año.

Sin embargo, desde la entidad sostienen que este no es su escenario principal y abogan porque el BCE cerrará en septiembre este breve ciclo de endurecimiento monetario, a la vez que apuntan a que el mercado está siendo demasiado agresivo en sus predicciones sobre la política monetaria europea.