Lingote de oro.

Lingote de oro. Europa Press

Bancos centrales

Francia se desprende de 129 toneladas de oro en Nueva York y gana 12.800 millones al trasladar sus reservas a París

El banco central francés defiende que el cambio responde a criterios de mercado y subraya que no obedece a consideraciones políticas.

Más información: Los analistas confían en que el oro vuelva a sus máximos pese a firmar su peor mes desde 2008 por la guerra en Irán

L. Piedehierro
Publicada
Las claves

Las claves

Francia ha vendido 129 toneladas de oro depositadas en Nueva York y ha reemplazado esas reservas por lingotes estándar que ahora custodia en París.

La operación ha generado un beneficio extraordinario de 12.800 millones de euros para el Banco de Francia gracias al alto precio del oro.

Las reservas oficiales de oro de Francia se mantienen en torno a las 2.437 toneladas, pero ahora con barras que cumplen los estándares internacionales y almacenadas en París.

El Banco de Francia planea modernizar otras 134 toneladas de oro, principalmente lingotes antiguos y monedas, antes de 2028.

Francia ha decidido desprenderse del oro que aún conservaba en Nueva York y concentrar esas reservas en París. El banco central francés ha vendido 129 toneladas de oro que estaban depositadas en Estados Unidos y las ha reemplazado por lingotes estándar que ahora guarda en la cámara acorazada de su sede en la capital francesa.

Gracias a esta operación de reorganización de reservas en un contexto de precios del oro muy elevados, la entidad se ha apuntado un beneficio extraordinario de 12.800 millones de euros.

Durante las dos últimas décadas, el banco central francés ha ido sustituyendo gradualmente lingotes antiguos o no estándar por barras que cumplen las normas internacionales actuales del mercado del oro, según recoge Reuters.

Ese proceso afectaba a la mayor parte del oro custodiado en la propia Francia, pero quedaba un remanente en Nueva York que seguía sin adaptarse a esos estándares.

En 2024, una auditoría interna recomendó completar la operación precisamente sobre esa pequeña parte aún depositada en Estados Unidos.

La cantidad de oro afectada por la decisión asciende a 129 toneladas, que representan en torno al 5% de las reservas oficiales de oro de Francia.

En lugar de enviar ese metal a refinar, el Banco de Francia optó por venderlo en Nueva York y comprar, entre julio de 2025 y enero de 2026, nuevas barras adaptadas a las especificaciones actuales del mercado, que se guardan en París.

De esta forma, mantiene prácticamente intacto el volumen total de reservas en términos de toneladas, pero las transforma en oro de mayor calidad y liquidez.

Tras la operación, la cuantía de las reservas oficiales de oro del país se mantiene en torno a las 2.437 toneladas, pero con un cambio relevante: las nuevas barras adquiridas se conservan ahora en la cámara acorazada del Banco de Francia, en París, y no en Nueva York.

El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, ha señalado que la decisión de concentrar el oro en Francia responde a razones de mercado, ya que el metal de mayor estándar se negocia principalmente en un mercado europeo, y ha insistido en que no obedece a motivos políticos.

El contexto de precios ha sido clave para convertir esta reorganización técnica de reservas en un impulso contable muy notable para las cuentas del banco central.

Como las ventas y recompras se realizaron en un periodo de cotizaciones especialmente elevadas del oro, la operación ha generado una plusvalía excepcional de 12.800 millones de euros.

De esa cifra, 11.000 millones se registran en el ejercicio 2025 y los 1.800 millones restantes se contabilizarán en 2026, según los datos recogidos por Reuters.

Resultados

Ese colchón ha permitido al Banco de Francia dar la vuelta a sus resultados. Tras cerrar 2024 con unas pérdidas netas de 7.700 millones de euros, la entidad prevé presentar un beneficio neto de 8.100 millones en 2025, apoyado precisamente en la plusvalía ligada al oro.

El movimiento ilustra cómo la revalorización del metal precioso, tradicionalmente considerado un activo refugio, puede tener efectos significativos en los balances de los bancos centrales cuando estos deciden actualizar el valor contable de sus reservas y, en este caso, repatriarlas.

Aunque la parte principal del programa ya se ha completado, el proceso de modernización del oro francés no ha terminado del todo.

El Banco de Francia conserva todavía 134 toneladas adicionales, principalmente lingotes antiguos y monedas guardados en París, que aún no cumplen los estándares actuales.

El objetivo de la institución es someter también ese remanente a un proceso similar y dejarlo plenamente adaptado a las normas del mercado internacional de aquí a 2028.