Valor añadido
Radiografía de los tomates en tarrina: los fertilizantes, la energía y el plástico amenazan al campo y a los consumidores
El 25% de la exportación mundial de fertilizantes se encuentra bloqueado por el cierre de Ormuz.
Más información: La guerra de Irán eleva el coste de los fertilizantes hasta un 35% y encarece el trigo o el café en los mercados financieros
El campo sigue enfrentándose al encarecimiento de la producción y distribución de los productos agrícolas. Y los consumidores sufren la subida del precio de la cadena de producción en el coste final de alimentos como frutas y verduras.
El bloqueo de Ormuz derivado del conflicto en Oriente Próximo ha provocado un shock energético que ha disparado el precio del petróleo y con él, sumado a la paralización del comercio mundial por el paso estratégico se han encarecido otros dos elementos claves para esta cadena de valor: los fertilizantes y los plásticos.
El precio de la urea -uno de los fertilizantes más utilizados- se ha disparado un 57% desde que empezó la guerra en Irán. En su conjunto, el precio de los abonos ha trasladado las consecuencias de tener bloqueado el 25% de la exportación mundial de fertilizantes.
Los fertilizantes, la energía y el plástico amenazan al campo y a los consumidores.
Es lo que colocaban en los mercados exteriores los países del Golfo.
Además, el resto de exportadores mundiales tampoco ha podido hacer frente a la falta de oferta aumentando su producción al sufrir la caída en el suministro de gas GNL porque gran parte del mismo también viene de los países de la zona.
Por otro lado, también hay que asumir el encarecimiento del coste de la energía. Y muy en concreto el de la subida del petróleo que asciende ya al 50% desde que estalló la guerra en Irán.
El incremento afecta a todas las etapas del proceso, desde la siembra y la cosecha hasta el almacenamiento del producto. Y como no, al transporte del mismo hasta los puntos de distribución y venta.
En este sentido, los analistas apuntan a que por cada punto porcentual que aumenta el precio del petróleo, el índice mundial del precio de los alimentos sube un 0,4%.
Por último, hay un elemento extra que también ha sufrido la subida en el precio del crudo: el aumento del coste de los plásticos. Este material paga el ser un derivado del petróleo y encarece la cadena de producción y distribución de frutas y verduras.
Su valor en el mercado se ha disparado un 30% en este tiempo. Así, embalajes, envases y plásticos para la agricultura engrosan el precio de una cadena que acaba llegando al consumidor final.