Economía

Bruselas investiga el servicio de búsqueda de empleo de Google

27 agosto, 2019 18:25

La Comisión Europea (CE) investiga si el gigante tecnológico Google favorece a su propio servicio de búsqueda de empleo, Google for Jobs, en detrimento de sus competidores, lo que supondría un nuevo caso de abuso de posición dominante por parte de la empresa estadounidense.

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, confirmó este viernes en una conferencia en Berlín que la Comisión analiza esta herramienta de la empresa estadounidense, que ya fue multada por dar este trato de favor a su negocio de comparación de precios Google Shopping.

"Estamos mirando ahora si lo mismo ha ocurrido con otras partes del negocio de Google, como el negocio de búsqueda de empleo conocido como Google for Jobs", dijo Vestager.

La comisaria de Competencia ha infligido tres sanciones multimillonarias a Google en los últimos tres años.

La primera, en 2017 por favorecer a Google Shopping, ascendió a 2.424 millones de euros; la segunda, en 2018 por utilizar su sistema operativo Android para reforzar la posición de dominio de su buscador, alcanzó el récord de 4.343 millones de euros; y la tercera llegó el pasado marzo por abusar de su dominio en el mercado de publicidad en línea con su servicio AdSense for Search, de 1.490 millones.

Si la investigación de la Comisión confirma que Google ha reincidido en su abuso de posición de dominante, la empresa podría recibir de nuevo una sanción millonaria por un comportamiento que perjudica a sus competidores y, en última instancia, al consumidor europeo.

Vestager ya había avanzado en marzo, aunque sin dar detalles, que sus servicios estudiaban algunos cambios en las búsquedas locales y de empleo de Google, pero no en los servicios de viajes y hoteles, criticados también por los competidores.

La comisaria afirmó durante la conferencia en Berlín que existe un "obvio conflicto de interés" en el hecho de que muchos negocios actúen "como jugador y árbitro" al gestionar plataformas digitales que, al mismo tiempo, compiten con otras empresas que dependen de esa plataforma.

Hay una "tentación obvia de ajustar el modo en que trabajan para favorecer a sus propios servicios", dijo.

Vestager añadió que puede ser necesario, además de la política de Competencia, adoptar alguna regulación para evitar este tipo de comportamientos.

La cuestión, dijo, es si "pensamos que es correcto que compañías como Google y otros tengan tanto control sobre el éxito o fracaso de otras empresas, y sean libres de usar ese poder como quieran".

"Si no, entonces podríamos pensar que necesitamos regulación para garantizar que estas plataformas utilizan su poder de un modo justo y no discriminatorio", afirmó.

Desde que asumió la cartera de Competencia en 2014, Vestager se ha caracterizado por poner el foco en las grandes compañías del sector tecnológico, cuyos modelos de negocio digitales plantean un reto a la hora de aplicar las políticas tradicionales, ya sean de Competencia o fiscalidad.

La última investigación a Google, sin embargo, podría pasar a nuevas manos ya que, si bien la danesa repetirá como comisaria en el futuro Ejecutivo comunitario que presidirá Ursula von der Leyen, aún no se sabe si renovará como responsable de Competencia, una de las carteras con más poder en Bruselas.

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