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Economía

La eterna crisis en Argentina: el mercado acoge con recelo el final de la ortodoxia económica de Macri

  • Macri abandona su línea económica más estricta para frenar el posible regreso del kirchnerismo a la Casa Rosada
  • Los mercados temen el regreso del control de capitales y un nuevo acuerdo del país con el FMI
18 agosto, 2019 06:00

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Corralito, crisis cambiaria, deuda externa disparada, hiperinflación, varios rescates por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI)… Argentina vive sumida en una eterna crisis que en los últimos días ha sumado un nuevo capítulo a una economía casi en estado de shock tras la derrota del presidente del país, Mauricio Macri, en las primarias del pasado domingo. 

La reacción del mercado no se hizo esperar con fuertes desplomes en el peso, que tras los comicios llegó a hundirse más de un 30% frente al dólar. El derrumbe también ha sido notable en la bolsa local, con una prima de riesgo disparada llegando a superar en los peores momentos de tensión los 2.000 puntos básicos. 

La situación obligó al Banco Central de Argentina a usar sus reservas para evitar un desplome mayor de su divisa… y a Macri a anunciar una serie de medidas sociales muy lejos a la política ortodoxa con la que el mandatario se había ganado, hasta ahora, la confianza de los inversores. 

Es precisamente este giro, y sobre todo el que pueda venir con el regreso del kirchnerismo si finalmente Alberto Fernández se convierte en el nuevo inquilino de la Casa Rosada, lo que asusta a los inversores. “La posición política del presidente actual representa la continuidad de una política monetaria y fiscal exigente para cumplir con las condiciones del Acuerdo Standby de 56.000 millones de dólares con el FMI, estabilizar los niveles de deuda, y reducir la inflación desde el nivel actual del 57% interanual”, recuerdan los expertos de JP Morgan. 

Stéphanie de Torquat, Macro Strategist de Lombard Odier, coincide en que el FMI, en su cuarta revisión periódica de los progresos realizados el 12 de julio de 2019 en el país, advirtió de que "la aplicación firme de las políticas subyacentes al programa respaldado por el organismo será fundamental para seguir avanzando" en el mismo.

¿ADIÓS A LA ORTODOXIA ECONÓMICA?

“Además, la continuidad política incluye reformas económicas ortodoxas del lado de la oferta para impulsar el crecimiento económico en el corto y medio plazo”, insisten desde JP Morgan. Los expertos recuerdan que las posiciones están menos claras en la oposición política que ahora se acerca al poder. 

Aunque Fernández no ha detallado su programa económico, las gestoras internacionales coinciden en apuntar varias medidas que podrían impactar negativamente al mercado. Entre otras, permitir un peso más débil aún para impulsar las exportaciones del país, así como relajar de forma agresiva la política monetaria y fiscal, a costa de la inflación. 

El otro gran temor es el previsible regreso de los controles de capitales similares a los de 2005, con límites para los flujos de salida minoristas y restricciones a los flujos de entrada. 

Según indican desde JP Morgan, los inversores también temen un aumento de los niveles de deuda brutos, “con un mensaje poco claro sobre los pagos de la deuda externa y local”, advierten los expertos, "centrándose en hacer acuerdos amplios con los acreedores”, incluyendo una renegociación del actual programa de rescate del FMI

Los gestores advierten, además, de la previsible “mayor intervención del Gobierno en el establecimiento de precios, salarios, empleos,  pensiones, incentivos fiscales o crédito subvencionado”.

¿HABRÁ IMPACTO GLOBAL?

Los expertos coinciden en que la situación argentina afectará a otras economías, sumándose a la incertidumbre provocada ya por otros factores como el Brexit o la guerra comercial que ya están haciendo mella en las previsiones de desaceleración económica global. 

Las economías más directamente afectadas de la región son Brasil y Uruguay, ya que según datos de JP Morgan, el 6% de sus exportaciones totales van a Argentina. Sin embargo, desde la gestora consideran que, para los inversores globales la exposición a los activos argentinos será bastante limitada, “dado que todavía representa sólo el 0,3% del índice de renta variable MSCI Emerging Market y el 2,4% del JP Morgan EMBIG Diversified bond index” de renta fija.