Economía

Nueva York aprueba ley para combatir alza en precios del alquiler

14 junio, 2019 23:55

Nueva York, 14 jun (EFECOM).- El Senado de Nueva York aprobó este viernes una ley que regula los alquileres de inmuebles concebida para combatir el alza de los precios y "proteger a los inquilinos" de desplazamientos y desahucios en una de las ciudades más caras del mundo, pero también en todo el estado.

"Pronto empezaremos a revertir la tendencia de los últimos 25 años", dijo tras la votación en la Cámara Baja del Parlamento su presidente, el demócrata Carl Heastie, sobre un mercado en el que se había apostado por la desregulación, algo que organizaciones locales aseguran que ha favorecido a propietarios y empresas.

El paquete de medidas era reclamado desde hacía años por grupos como Upstate Downstate Housing Alliance, cuya directora de campaña, Cea Weaver, aplaudió que los legisladores han hecho progreso para "acabar con el acoso, el desplazamiento y la desestabilización de los inquilinos, y el alza de los precios del alquiler".

El alcalde de la Gran Manzana, Bill de Blasio, consideró que se ha "escuchado la llamada de atención" de los residentes y que teniendo en cuenta el ritmo de construcción de viviendas asequibles la ciudad, "las reformas implican que podemos realmente aumentar el número de apartamentos que los neoyorquinos podrán permitirse".

La ley elimina muchas de los resortes que los propietarios utilizaban para sacar los inmuebles del mercado regulado y veta "ventajas" como el "bonus por desocupación", una provisión que les permitía subir el alquiler hasta un 20 % cuando el apartamento quedaba vacío.

Asimismo, permite a los arrendadores tener solo un inmueble de alquiler estabilizado para sus allegados y les obliga a mantener el precio estable en los apartamentos si el inquilino corre el riesgo de quedarse sin techo, además de limitar el depósito de seguridad al equivalente de un mes.

Si bien esta ley ha sido aplaudida por los políticos demócratas y las organizaciones sociales, los republicanos y el sector inmobiliario han mostrado su disconformidad, ya que alegan que a largo plazo supone un desincentivo para los arrendadores.