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Economía

"Más de un millón de personas ya pagan con el móvil en España"

  • Roble Dorronsoro, de Visa, constata que "el efectivo está en desuso"
  • Los 'token' añadirán seguridad a los pagos electrónicos
23 abril, 2019 06:00

El efectivo está en desuso. Los menores de 35 años se decantan por la tarjeta en un 80% de los pagos que realizan, según un informe de BBVA Research. Los pagos electrónicos no dejan de crecer y el número medio de transacciones con tarjeta ha subido un 170% entre 2015 y 2018. La tecnología ‘contactless’, la biometría o los ‘tokens’ son los responsables de que cada vez se vean menos billetes y monedas ocupando las carteras. Roble Dorronsoro, directora de ventas Retail de Visa, analiza las novedades y tendencias de los pagos de electrónicos.

Pregunta (P): ¿Tiene fecha el fin del efectivo? 

Respuesta (R): No podemos hablar de una fecha fija en cuanto a la desaparición del efectivo, pero las tendencias son claras y apuntan a un continuo aumento de los pagos electrónicos y el desuso del efectivo. 

Vamos hacia un mundo donde los pagos digitales están avanzando, es algo imparable. Visa ha apostado desde sus inicios por esa innovación en los medios de pago, lo que supone trabajar contra ese efectivo para que cada vez todo sea más digital. 

P: ¿Cómo están avanzando los medios de pago electrónicos?

R: En el norte de Europa, en países como Dinamarca o Noruega, están muy avanzados, son sociedades casi sin efectivo. En cambio, en el sur de Europa aún nos queda camino por recorrer. Pero si nos fijamos en España, desde el sector público y desde el sector privado se está promoviendo cada vez más el pago electrónico. Tenemos más de un millón de personas pagando con el móvil. Hace unos años, los pagos de bajo valor se hacían siempre con efectivo. Pero gracias al ‘conctactless’ y otras medidas que permiten pagar en cuestión de segundos sin necesidad de dar el PIN, ahora se paga cualquier cantidad con medios electrónicos. 

P: ¿Cómo podrían favorecer las instituciones el desarrollo de los pagos digitales?

R: Yo creo que tiene que ver con el tema cultural y con el Estado. Si desde el sector público se incentivan los pagos electrónicos sobre todo para aflorar la economía sumergida, se anima a que el efectivo acabe desapareciendo. 

Está habiendo un apoyo desde las instituciones y ya se han dado pasos. Pero, por ejemplo, si subiéramos el límite en el ‘contactless’ para no tener que incluir el PIN, la gente utilizaría más los pagos electrónicos. Es lo que ha pasado en Australia, donde el limite es de 100 euros. 
Es un problema de adaptación más que de oposición. Igual que hace treinta años nos costaba pagar con una tarjeta en vez de con efectivo, con la biometría y demás pasará lo mismo. Tenemos estudios que demuestran que la gente mayor está encantada con la biometría al poder pagar con el rostro en vez de tener que estar memorizando dígitos. 

P: ¿Cuáles serán las próximas tendencias? 

R: Nuestros centros de innovación repartidos por todo el mundo están desarrollando los métodos de pago del futuro que hoy nos resultan increíbles, pero pronto serán la realidad de nuestro día a día. Las nuevas tecnologías están llevándonos a esos pagos ‘invisibles’. Nosotros ya tenemos desarrollos relacionados con la biometría. El objetivo está en poder ofrecer al consumidor una experiencia sin barreras, en la que ya no sea necesario ni sacar el móvil ni la tarjeta ni meter un PIN. 

La biometría va a jugar un papel fundamental. Vivir en un mundo donde vayas a hacer compras y poder pagar con un mínimo gesto o una orden de voz es la tendencia imparable y en la que estamos trabajando. Sin ir más lejos, en Barcelona, el Payment Innovation Hub con el que colaboramos, ha desarrollado soluciones tan innovadoras como los pagos biométricos a través de reconocimiento facial y por voz. ¿Os imagináis pagar sin tener que sacar la cartera o el móvil, pagar con un simple gesto natural? Ya es una realidad, ahora solo falta poder ir introduciéndolo poco a poco en la sociedad y que las personas se vayan adaptando a estas nuevas tecnologías.

P: El comercio electrónico se ha vuelto verdaderamente importante en España. ¿Cómo veis este ecosistema? ¿Cuáles son los próximos desafíos? 

R: Uno de los factores que más preocupa a los ciudadanos y con los que desde Visa estamos realmente comprometidos es la seguridad de los pagos digitales.  Gracias a los ‘tokens’, las personas pueden estar tranquilas sobre el uso de sus datos en los ‘ecommerce’, ya que Visa convierte su información bancaria en un ‘token’ solo válido para ese ‘marketplace’, evitando así cualquier fraude o robo de datos. Otro de los retos que vemos, también es ayudar a las pequeñas empresas a que puedan digitalizarse, que puedan desarrollar sus propios ‘ecommerce’, ya que es una de las oportunidades que tienen de crecimiento y de desarrollo de negocio.

P: ¿Cómo funciona la tecnología ‘token’?

R: El servicio de ‘token’, la idea es que hasta ahora cuando, comprabas online tenias que meter los dígitos de la tarjeta, el código de seguridad, la fecha de caducidad… Y eso se queda almacenado. Todas las capas de seguridad del sistema de pago velan por que nadie tenga acceso a eso. Pero con la tecnología ‘token’, vamos un paso más allá. Los datos se que meten visa los transforman en un identificador único que funciona como un algoritmo que tienen ese uso único. Si te das de alta en Spotify, tus datos se transforman en un algoritmo que solamente te va a permitir a ti hacer pagos en Spotify. Si alguien accede a él de forma externa, no va a poder hacer nada con él. Samsung Pay, Apple Pay ya funcionan con esto. Por eso los pagos electrónicos son mucho más seguros, pese a que haya gente a quien le cuesta confiar aun en ellos.