Economía

El banco nórdico Nordea ganó 3.081 millones de euros en 2018, un 1 % más

6 febrero, 2019 10:04

Nordea, el mayor consorcio bancario de los países nórdicos y bálticos, obtuvo un beneficio neto de 3.081 millones de euros en 2018, un 1 % más que el año anterior, informó este miércoles la entidad.

El grupo financiero, que tras mudar su sede central desde Suecia a Finlandia el pasado 1 de octubre forma parte de la Unión Bancaria europea, obtuvo una ganancia operativa de 3.953 millones de euros, un 1 % menos que en 2017.

El beneficio por acción creció un 1,3 %, hasta 76 céntimos de euro, mientras que las pérdidas netas por préstamos se situaron en 173 millones de euros, un 53 % menos que el ejercicio anterior.

En cuanto a su solvencia, el banco nórdico cerró el año con un ratio de capital Tier 1 -el de máxima calidad- del 15,5 %, cuatro puntos porcentuales menos que hace doce meses.

Los resultados muestran una cierta mejoría de la rentabilidad, ya que la entidad aumentó sus beneficios pese a que sus ingresos se redujeron un 5 %, hasta los 9.005 millones de euros.

No obstante, esta mejoría se vio frenada durante el cuarto trimestre del año debido al "empeoramiento de las condiciones del mercado", según Nordea.

Entre octubre y diciembre, el beneficio neto del consorcio bancario cayó un 28 % y se situó en 492 millones de euros, pese a que su facturación alcanzó los 2.103 millones de euros, un 3 % más en términos interanuales.

En este periodo su ganancia operativa se redujo un 20 % respecto al último trimestre de 2017, hasta 689 millones de euros, lastrada por la caída de los ingresos, que se desplomaron hasta los 2.046 millones de euros, un 19 % menos.

"Los resultados de 2018 no son como queríamos", admitió en un comunicado el consejero delegado de Nordea, Casper von Koskull, quien resaltó el aumento de la presión de los márgenes en los préstamos a los hogares y el menor volumen de los créditos y los depósitos como principales frenos.

El máximo responsable del banco nórdico afirmó que en 2018 Nordea continuó reduciendo su nivel de riesgo, por lo que recortó su volumen de préstamos en Rusia para centrarse en los mercados nórdicos y bálticos.