Obrero con una tablet en una obra en construcción.

Obrero con una tablet en una obra en construcción. Magnific

Tecnológicas ENTREVISTA

Así se aplican la IA y la robótica para acelerar la construcción de fábricas y centros de datos

HP conecta planos software y robots para digitalizar una industria donde, como reconoce Daniel Martínez, responsable global del negocio de gran formato, “el papel sigue siendo fundamental en la obra”.

Más información: HP mueve ficha en la era de la IA con IQ, su nueva capa de inteligencia con más control del dato y menos carga en la nube

Nueva York (EEUU)
Publicada
Las claves

Las claves

La construcción de fábricas y centros de datos aún depende en gran parte de procesos analógicos y desconectados, lo que genera errores y retrabajos costosos.

Soluciones de robótica e inteligencia artificial de HP permiten acelerar hasta diez veces ciertas tareas manuales en obras y mejorar la precisión en instalaciones críticas.

Plataformas desarrolladas por HP integran flujos de trabajo físicos y digitales mediante códigos QR en los planos, facilitando la actualización y sincronización de versiones en tiempo real.

HP impulsa el uso de IA tanto en la obra como en procesos administrativos, como la concesión de licencias, y apuesta por mantener el control de los datos ejecutando capacidades en dispositivos locales.

Detrás de cada centro de datos que se construye, de cada instalación logística automatizada y de cada nueva fábrica robotizada, hay una realidad que, por mucho que sorprenda, aún funciona de forma totalmente analógica.

Planos impresos, anotaciones hechas a mano, decenas de proveedores trabajando al mismo tiempo y cambios constantes que, en la mayoría de las ocasiones, no se comunican a todos los equipos a la vez. Muchos de esos procesos siguen desconectados.

Es el día a día de cualquier obra. “Cuando llegas, ves que el perfil de parte de los profesionales que están allí, como carpinteros o albañiles, no está necesariamente preparado para adoptar tecnologías como BIM (Building Information Modeling) o modelos 3D”, explica a este medio Daniel Martínez, director global del negocio de gran formato de HP y responsable del centro internacional de I+D de la compañía en Barcelona.

El encuentro con DISRUPTORES - EL ESPAÑOL tiene lugar durante HP Imagine 2026, celebrado hace unas semanas en Nueva York. Un evento en el que la compañía ha reafirmado su posición en un negocio donde no se limita a vender hardware.

Desde hace años, su estrategia va más allá e implica conectar estos equipos con software y datos para crear un flujo de trabajo completo. También en sectores como el de la construcción.

Del BIM al papel

Aunque es una industria que lleva tiempo digitalizando la gran mayoría de sus procesos, con herramientas como gemelos digitales, BIM o modelos 3D, que utilizan arquitectos, ingenierías y constructoras, no ocurre lo mismo cuando se trabaja sobre el terreno, plano en mano.

En proyectos donde participan simultáneamente varios equipos, “el flujo de información entre la oficina y la obra sigue sin estar bien resuelto”, resume Martínez. “El papel sigue siendo fundamental en la obra y lo seguirá siendo”, añade. El problema aparece cuando la versión de ese plano es anterior a la que se debería utilizar porque no está sincronizada con su versión digital.

El impacto económico no deja lugar a dudas sobre las consecuencias. Según los datos que maneja la propia compañía, alrededor del 12% del coste total de un proyecto de construcción está relacionado con cambios, correcciones o trabajos ya ejecutados que hay que volver a realizar. Muchas veces, simplemente, porque alguien estaba trabajando sobre una versión incorrecta.

Una situación que se vuelve todavía más crítica en infraestructuras donde cada milímetro cuenta, como es el caso de los centros logísticos o instalaciones automatizadas. “El posicionamiento de los racks requiere una precisión del 99,9%”, explica Martínez. “Si no están exactamente donde tienen que estar, aparecen fallos cuando los robots operan”.

Del papel a lo digital

La explosión de la inteligencia artificial también está acelerando la construcción de centros de datos en todo el mundo. Y eso obliga a reducir tiempos, minimizar errores y automatizar procesos que hasta ahora seguían haciéndose manualmente. Ahí es donde entra el sistema de robótica que la compañía lanzó hace unos años y que, según explica el directivo, “está creciendo más de un 200% anual”.

La solución ya se utiliza en proyectos de hospitales, fábricas y data centers. “Lo que permite esta solución es acelerar diez veces procesos que antes se hacían a mano”, asegura.

El directivo recuerda casos concretos de clientes -sin mencionar sus nombres- que necesitaban reducir drásticamente los tiempos de ejecución. “Nos decían: tengo que entregar este hospital en tres meses y con los flujos actuales tardaríamos nueve”.

Ese cambio también tiene impacto en el trabajo físico. “Hay operarios que nos dicen que les ha cambiado la vida. Antes se pasaban el día poniendo líneas en el suelo y ahora supervisan un robot”, cuenta el directivo.

Unión de lo digital y lo físico

Más allá de esta automatización, la compañía también ha desarrollado una plataforma que busca integrar estos flujos de trabajo físicos y digitales dentro de la obra. Su funcionamiento es tan sencillo como que cada plano incorpora un código QR que permite verificar en tiempo real si la versión en papel con la que se trabaja es la última disponible.

La clave, insiste Martínez, es que no obliga a cambiar la manera de trabajar. “No necesitas una aplicación específica, cualquier operario con un móvil puede escanearlo con su cámara y saber si está trabajando con el plano correcto o no”, afirma.

Si ese plano no está actualizado, el sistema muestra automáticamente la versión correcta e incluso permite enviarla directamente a imprimir.

Pero la parte más interesante es cuando se hace en sentido contrario, cuando la información recogida en la obra se vuelca en el sistema digital. Anotaciones, correcciones y modificaciones que se hacían con bolígrafo sobre el papel, pueden trasladarse a la versión digital.

Somos capaces de convertir en capas todo lo que hay en el plano, incluidas las instrucciones escritas a mano del tipo ‘este muro muévelo 30 centímetros’, que pasan a formar parte del proyecto digital”, describe Martínez. Es decir, convierte esas anotaciones en información estructurada gracias al uso de inteligencia artificial.

Junto a todo ello, el objetivo también es llegar a perfiles que habitualmente quedan fuera de esa digitalización. “Parte del proyecto ha sido facilitar que cualquier miembro del equipo pueda utilizar estas herramientas”, apunta Martínez. La misma lógica que se aplica al uso de sistemas robóticos, diseñados para que cualquier operario pueda utilizarlos.

Conectar sistemas

Todo este desarrollo se está realizando desde Barcelona, uno de los principales centros de I+D de HP fuera de Estados Unidos. Y refleja también ese cambio dentro de la compañía: “Hemos pasado de un negocio muy centrado en hardware a uno que trata de solucionar problemas del cliente”, resume Martínez.

Desde allí se desarrollan tanto las soluciones de impresión de gran formato como buena parte del software y las nuevas capas de inteligencia artificial aplicadas a la obra y digitalización industrial.

Esta transformación ya se nota en la misma estructura de HP. “Estamos prácticamente en un equilibrio 50-50 entre hardware y software”, señala el directivo. Cerca de 300 personas trabajan ya en inteligencia artificial dentro del centro.

Una inteligencia artificial que la compañía quiere extender también a nuevos ámbitos. “Estamos trabajando con ayuntamientos para acelerar el proceso de concesión de licencias”, explica. La idea es utilizar IA para validar automáticamente si un proyecto cumple con la normativa antes de iniciar el proceso administrativo.

Todo ello en un momento en el que la industria tecnológica también empieza a replantearse dónde debe ejecutarse realmente esa IA. “Cuando trabajas con determinados documentos o proyectos sensibles, la soberanía del dato es clave”, sostiene el directivo.

La idea es ejecutar cada vez más capacidades de IA directamente en workstations, impresoras o dispositivos locales, reduciendo la dependencia de la nube y manteniendo el control sobre la información.

En el fondo, lo que HP intenta hacer en construcción se parece bastante a lo que plantea en el puesto de trabajo digital: conectar sistemas que hasta ahora funcionaban por separado. Porque, como resume el directivo, el problema no era la falta de tecnología, “el problema era que todo estaba desconectado”.