Bruce D. Broussard, CEO interino de HP, durante su intervención de HP Inspire 2026 e Nueva York.

Bruce D. Broussard, CEO interino de HP, durante su intervención de HP Inspire 2026 e Nueva York. Noelia Hernández

Tecnológicas

HP mueve ficha en la era de la IA con IQ, su nueva capa de inteligencia con más control del dato y menos carga en la nube

La tecnológica apuesta por llevar la inteligencia artificial al edge para ganar eficiencia y control del dato, en un momento marcado por el relevo en su cúpula y el debate sobre la nube soberana.

Más información: Inés Bermejo (HP): "La nube seguirá siendo clave, pero los dispositivos recuperarán su papel en la gestión de datos"

Nueva York (EEUU)
Publicada

Las claves

HP presenta HP IQ, una nueva capa de inteligencia artificial que se ejecuta directamente en los dispositivos, buscando mayor control de datos y menos dependencia de la nube.

La compañía apuesta por la integración de IA en el hardware, en colaboración con Qualcomm y Google, para mejorar privacidad, eficiencia y conexión entre dispositivos y móviles.

HP responde al rápido avance de la IA en las empresas, ofreciendo soluciones que facilitan la gobernanza, la seguridad y la simplificación de procesos, como demostró en HP Imagine 2026.

Casos de uso reales, como los de Ferrari y el Real Madrid, muestran cómo la tecnología de HP ayuda a procesar datos en tiempo real, coordinar operaciones y optimizar el rendimiento empresarial.

Nueva York, la ciudad que nunca duerme, que no detiene su ritmo, que siempre atrae. No importa las veces que se hayan paseado sus avenidas, las 341 hectáreas de Central Park o subido a alguno de sus ya incontables rascacielos. Siempre sorprende porque siempre está en continua transformación.

Su identidad no está ligada a los grandes centros de la industria tecnológica estadounidense, salvo por las cotizaciones de sus compañías en Wall Street. Ese título recae en Silicon Valley, el lugar donde han nacido y crecido muchas de las enseñas que marcan hoy el rumbo de la economía digital, como HP.

La historia es conocida. En 1939, Bill Hewlett y Dave Packard fundaron HP en un pequeño garaje de Palo Alto. Su primer producto fue un oscilador de audio que acabaría utilizando Disney en la producción de Fantasía.

Aun así, esta tecnológica veterana ha elegido Nueva York para celebrar HP Imagine 2026, un evento que ya acumula varias ediciones y que, más allá de las presentaciones de productos, busca posicionar a la compañía en un lugar distinto al que hasta ahora ocupa en el mercado.

No se trata de un movimiento nuevo, porque nunca ha parado de reinventarse para seguir los ritmos del mercado (de fabricar aquel dispositivo de audio pasó a ser una de las grandes compañías de ordenadores e impresoras); o tomando decisiones estratégicas, como la escisión que en 2015 dio lugar a HP Inc. y Hewlett Packard Enterprise.

Ahora, su negocio ha evolucionado hacia un modelo que se centra más en la oferta de soluciones, en la gestión del dato y, siguiendo el compás de los últimos años, en la integración de la inteligencia artificial en sus propios dispositivos.

Una transformación impulsada en gran medida por el español Enrique Lores como CEO, que ahora se enfrenta a una nueva etapa tras su salida para asumir la dirección de PayPal. Su relevo, por ahora interino, recae en Bruce D. Broussard, mientras la compañía busca un nuevo líder en pleno proceso de transformación.

El trabajo ya está cambiando

Broussard ha sido el encargado de dar la bienvenida a los asistentes a HP Inspire 2026 para dejar claro que ese cambio ya está en marcha. “La inteligencia artificial está avanzando a una velocidad sin precedentes”, constató.

“Está en nuestros dispositivos, en nuestros flujos de trabajo e incluso en nuestros hogares”, señaló durante su intervención. “Está cambiando cómo se realiza el trabajo, ampliando las capacidades humanas y elevando las expectativas hacia experiencias en tiempo real y sin fricciones”.

Bruce D. Broussard, CEO interino de HP.

Bruce D. Broussard, CEO interino de HP. Noelia Hernández

“Debemos pensar en la IA como un verdadero colaborador, capaz de ayudarnos a pasar más rápido de las ideas a la acción”, defendió. “No se trata sólo de automatizar, sino de mejorar la forma en la que trabajamos”.

Una visión que salió reforzada con una reflexión sobre cuál debería ser el papel de cualquier innovación: “La gente no quiere más tecnología, quiere mejor tecnología: más fluida, segura y útil en cualquier lugar donde trabaje”

Este escenario ayuda a entender el mensaje que HP ha querido trasladar desde Nueva York. No ha sido sólo una presentación de novedades, sino un intento de redefinir un puesto de trabajo cada día más condicionado por los últimos desarrollos.

Herramientas que se supone han de simplificar los procesos, pero cuya aplicación no siempre se traduce en más eficiencia y productividad. Es aquí donde HP intenta encontrar su hueco.

Ferrari y el Real Madrid

En el HP Imagine 2026, la compañía aprovechó para mostrar cómo la tecnología puede ser una gran aliada y sin fricciones en dos casos de uso muy concretos. Ferrari utiliza estaciones de trabajo y sistemas de HP para procesar millones de datos en tiempo real durante las carreras. El Real Madrid, por su parte, emplea sus soluciones para coordinar operaciones globales, optimizar el rendimiento y mejorar la colaboración entre equipos distribuidos.

El desfase de la IA

Este planteamiento responde también a una realidad cada vez más presente dentro de las empresas: la adopción de la inteligencia artificial está avanzando a un ritmo difícil de gestionar. Según los datos compartidos por la propia HP, el 80% de los empleados ya utiliza herramientas de IA por su cuenta, mientras que el 61% de los departamentos de TI reconoce no tener una estrategia clara sobre su implementación.

Ese desfase entre el uso real y su gestión genera tensiones internas. Los empleados avanzan más rápido que las organizaciones, mientras los responsables de tecnología intentan mantener el control sobre la seguridad, los sistemas y los costes.

Lo que plantea HP es una integración más ordenada, en la que la IA forme parte del propio dispositivo y no dependa exclusivamente de servicios externos. Como plus, esos equipos dejan de estar aislados para convertirse en nodos interconectados de un sistema más amplio.

Detrás de este movimiento, el propósito es “simplificar la complejidad mediante experiencias integradas y conectadas, en las que los distintos elementos del puesto de trabajo funcionen como un todo”, incidió el CEO interino. “Estamos solo al principio de un proceso para hacer simple lo complejo”.

Compartir archivos entre equipos cercanos, conectarse a una reunión sin configuraciones previas o generar resúmenes automáticos de conversaciones son algunos ejemplos de esta integración que se compartieron durante el evento.

El objetivo no es otro que eliminar los silos en el trabajo digital. No se trata sólo de añadir funcionalidades, más bien de reorganizar cómo interactúan estos sistemas en el día a día.

Del hardware al dato

En esta línea, la principal novedad presentada en Nueva York no es un ordenador, ni una impresora, ni un servidor; es algo más: una capa de inteligencia artificial que han bautizado como HP IQ. Se trata, según la propia tecnológica, de que "funcione directamente en el dispositivo para evitar fricciones en el trabajo diario".

Para no quedarse en una declaración de intenciones, HP mostró un caso de uso concreto: un profesional del ámbito legal analiza un contrato confidencial directamente desde su equipo. El sistema identifica cláusulas sensibles, propone cambios y resume los puntos críticos en cuestión de segundos.

Algunos de los portavoces de HP que participaron en la celebración de HP Imagine 2026.

Algunos de los portavoces de HP que participaron en la celebración de HP Imagine 2026. Noelia Hernández

“Estoy ahorrando horas de revisión, y todo ocurre en unos pocos segundos”, explicaba uno de los portavoces de la compañía sobre el escenario de HP Imagine 2026 mientras realiza la demostración.

Además, el sistema permite ir un poco más allá y generar automáticamente correos de seguimiento, extraer recomendaciones o reutilizar esa información en otros flujos de trabajo, todo ello sin necesidad de salir del entorno local.

De la nube al edge

Así es como HP apuesta por la ejecución de modelos de inteligencia artificial en el edge, es decir, en el propio dispositivo, un planteamiento que está ganando peso en una industria que empieza a cuestionar la migración total a la nube. Una opción que comienza a plantearse especialmente cuando entran en juego factores como la seguridad o la dependencia tecnológica.

Integrar la inteligencia artificial en el propio dispositivo evita la dependencia de infraestructuras externas y facilita mantener la gobernanza dentro de la organización.

Y, como explicaron los portavoces de la propia compañía durante el evento, lo hacen con un enfoque que se apoya en una red de alianzas. HP trabaja ya con Qualcomm para integrar capacidades de procesamiento de IA directamente en el hardware, y con Google para conectar sus equipos con el ecosistema Android. El objetivo es que ordenadores y móviles puedan compartir información, contexto y tareas de forma directa.

Los modelos de IA se ejecutarían en local “siempre que sea posible”, para mejorar la privacidad, reducir la latencia y mantener el control sobre algo que preocupa especialmente a las empresas: los datos.

“Llevar la inteligencia artificial al edge, directamente a los dispositivos, para hacerlos más rápidos, más seguros y más eficientes”, resumió Broussard. “Los dispositivos deben convertirse en plataformas inteligentes y personales”, añadió, anticipando ese cambio incluso en la forma en la que hoy se concibe el puesto de trabajo.

La IA pasa así a ser una capa transversal que conecta dispositivos, datos y flujos de trabajo en un entorno en continua transformación. Un cambio constante en el que HP ha de encontrar su hueco, de la misma forma que lo ha hecho la ciudad que ha sido testigo del inicio de esta nueva etapa de la tecnológica.