Los expertos avisan de la evolución del 'ransomware' con inteligencia artificial.
La inteligencia artificial impulsa una nueva generación de ataques de 'ransomware'
El propósito no cambia pero sí mejoran las técnicas que lo dirigen: el robo de identidades y de contraseñas críticas, según Proofpoint.
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La inteligencia artificial está transformando por fin la operativa de las compañías de forma tangible y con impacto en su cuenta de resultados. Al menos, en aquellas que la están implantando con un propósito claro y una hoja de ruta definida.
Pero si hay un ámbito que ya lleva años moviéndose en las arenas de esta tecnología es la ciberseguridad. Este sector hace buena la máxima de que si los ‘malos’ se valen de ella para perfeccionar y aumentar el volumen de las amenazas, los ‘buenos’ tienen que tomar ese mismo camino para reducir las distancias.
Decimos reducir las distancias porque la industria del cibercrimen -como no puede ser de otra manera- no se atiene a ningún tipo de régimen ético o legislativo que ponga límites a su actividad. Además de que cuenta con un músculo financiero sin parangón: se estima que los ciberataques, en su conjunto, mueven más de 10,5 billones de dólares al año, según datos del Foro Económico Mundial (WEF, de sus siglas inglesas)
El organismo ya sitúa este fenómeno dentro de las cinco mayores preocupaciones mundiales para gobiernos y corporaciones. Y, en términos de Producto Interior Bruto (PIB), el cibercrimen ya superaría a prácticamente todos los países del mundo a excepción de Estados Unidos y China.
Por todo esto, la sensación general de las organizaciones es que, al calor de la IA, los ciberataques son cada vez más virulentos y efectivos. Por ejemplo, en cuanto a campañas de phishing, suplantación de identidad y robo de credenciales. Si antes era teóricamente sencillo detectar errores gramaticales o de coherencia en los correos electrónicos fraudulentos, ahora estos se han vuelto mucho más convincentes.
El 'ransomware' no tiene los días contados
Así lo afirma un estudio de Proofpoint realizado a escala global, que además dice que este tipo de incidentes cada vez más exitosos y centrados en las personas y las comunicaciones de confianza se está poniendo al servicio de una de las amenazas más temibles por todas las organizaciones: el ransomware.
Este hecho refuerza la idea de que este ataque, basado históricamente en el secuestro de información y de los sistemas de TI para pedir un rescate millonario a cambio de su devolución, no está pasando ni mucho menos por sus horas más bajas aunque pueda parecer lo contrario.
Es más, hasta el 65% de las empresas afectadas por ransomware afirma que la inteligencia artificial ha aumentado su efectividad. “Los atacantes roban cada vez más credenciales y datos confidenciales antes de desplegarlo, utilizando comunicaciones de confianza para obtener acceso inicial y aplicando una presión continua mediante repetidas demandas de extorsión”.
Es más, de esta afirmación se desprende que la evolución del ransomware está siendo tal que el cifrado total de los sistemas ya no es el objetivo final, sino que los ciberdelincuentes están consiguiendo monetizar las identidades y contraseñas adquiridas tanto en el mercado negro como con la extorsión a las empresas.
Por eso, explican desde el especialista de ciberseguridad, las defensas de las compañías deben centrarse más en las personas y las claves porque son el principal punto de entrada antes de que lleguen al core informático de los negocios.
La problemática en España
Por regiones, España es una de las que ha reportado las tasas más bajas de efectividad de ataques mejorados por IA y de pagos de rescate -52% y 50% , respectivamente-. Pero sí que aumenta las cotas en robo de información confidencial (58).
Mientras, la interacción del usuario como factor de evasión de controles es del 30%, muy por debajo de las geografías a la cabeza, Japón, India y Singapur, que se mueven en cifras cercanas al 50%.
Por otra parte, el estudio destaca que, a pesar de las recomendaciones de no pagar los rescates por parte de las fuerzas del orden y las agencias seguridad, la mitad de las empresas españolas decide hacerlo. Sin embargo, más de un 35% de estas se ha enfrentado a una segunda demanda de extorsión, “lo que destaca la evolución del ransomware desde una ventana de pago única a una negociación continua bajo amenazas de cifrado persistente o la difusión pública de los datos robados.
En conclusión, indica Ryan Kalember, director de estrategia de Proofpoint: “La inteligencia artificial no ha cambiado los fundamentos del ransomware, pero ha mejorado los ataques que conducen a él”.