Vista de la ciudad de Denver (Colorado, Estados Unidos).
Los top semanales del Índice de la Digitalización: aprovechar el calor del alcantarillado para aclimatar edificios
El Consenso de Tendencias analiza informes internacionales sobre las corrientes geoestratégicas que marcan el inicio de 2026.
Más información: Wake Up Box: la nueva herramienta para el 'reskilling' permanente de los líderes empresariales
Ocultos bajo tierra y alejados de la vista de la mayoría de las personas, los sistemas de alcantarillado transportan cada día millones de litros de aguas residuales en un proceso que genera también una fuente de calor hasta ahora desaprovechada. Pero en Denver, y en concreto en un gran campus urbano que tiene por nombre National Western Center, han decidido sacar rédito de sus redes de saneamiento para desarrollar un sistema que usa la temperatura de las aguas para calentar y enfriar edificios de forma eficiente.
Esta es solo una de las innovaciones que reúne esta semana Wake Up BOX, la herramienta de reskilling que aloja el índice de digitalización Inndux 500 y publica los análisis más completos de decenas informes internacionales, agrupados en el Consenso de Tendencias.
En el top 10 de esta semana, y más allá del uso de las redes de alcantarillado para aclimatar edificios, es posible hallar también robots microscópicos, una baldosa inteligente que cuenta peatones y analiza su flujo, o injertos óseos impresos en 3D durante la intervención a un paciente.
Mientras, en este recién inaugurado año 2026, tanto España como la Unión Europea afrontan un escenario geoestratégico que es consecuencia directa de tres fricciones, como apunta el último informe sobre claves geopolíticas disponible en Wake Up BOX.
Así pues, el deterioro sostenido del entorno de seguridad europeo, la materialidad física de la transición energética y la constatación de que la soberanía digital no se resuelve solo con regulación, sino también con capacidad industrial e infraestructuras, constituyen un contexto sobre el que se construyen distintas tendencias en el arranque del ejercicio.
Energía térmica a partir del alcantarillado
Bajo el suelo del National Western Center discurre una de las principales tuberías de saneamiento de Denver, que transporta aguas residuales procedentes de su centro urbano con temperaturas estables incluso en invierno. Esa energía se recupera mediante un sistema de intercambio de calor y bombas térmicas que la transfieren a un circuito cerrado de agua limpia, sin que las residuales entren en contacto con los edificios.
El resultado es una red energética compartida capaz de cubrir la mayor parte de las necesidades de calefacción y refrigeración del recinto, lo que reduce por el camino y de forma notable el consumo de combustibles fósiles y las emisiones asociadas.
Por su parte, un equipo internacional formado por investigadores de Corea del Sur y Estados Unidos ha desarrollado una herramienta quirúrgica tan simple como disruptiva: una pistola de pegamento modificada capaz de imprimir injertos óseos en 3D directamente sobre las fracturas y durante la cirugía.
El sistema deposita en minutos un ‘andamio’ que guía el crecimiento del nuevo hueso adaptado con precisión, sin necesidad de fabricar antes los implantes. Esta solución, que ya ha sido probada con éxito en conejos, favorece la regeneración, libera antibióticos de forma localizada y se degrada progresivamente para ser sustituido por hueso natural.
Robots autónomos microscópicos
Científicos de las universidades de Pensilvania y Míchigan han creado los robots autónomos programables más pequeños del mundo. Se trata de máquinas nadadoras microscópicas capaces de percibir su entorno y tomar decisiones por sí mismas.
Estos dispositivos, que funcionan con luz y cuestan apenas un céntimo, integran sensores, un diminuto ordenador y un sistema de propulsión sin partes móviles que les permite desplazarse durante meses. Su desarrollo se orienta a distintas aplicaciones en el ámbito sanitario, como el seguimiento de la actividad de células individuales, o la construcción de dispositivos a escala microscópica.
Y en China, investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Shanghai han desarrollado una baldosa inteligente capaz de contar peatones y analizar su flujo sin necesidad de baterías ni conexión a la red eléctrica.
El sistema se alimenta de la energía mecánica generada por las pisadas, que se transforma en señales eléctricas para enviar datos sobre cuántas personas pasan y en qué dirección lo hacen. Pensada como alternativa a las cámaras, estas baldosas demostraron en pruebas reales una alta precisión para la gestión segura de grandes multitudes.
Tendencias en geoestrategia
El contexto geopolítico que afronta Europa en este 2026 se define por tensiones que se han convertido en estructurales. Así se desprende del último informe sobre claves geopolíticas disponible en Wake Up BOX, que identifica hasta tres fricciones determinantes: el deterioro del entorno de seguridad europeo, la dimensión material de la transición energética y la constatación de que la soberanía digital exige algo más que normas. En conjunto, estas dinámicas obligan a repensar estrategia, inversión e infraestructuras desde una lógica mucho más pragmática.
En este sentido, una de las grandes novedades de este arranque de año es la consolidación de una auténtica economía de defensa europea. En 2025, la UE pasó de coordinar posiciones políticas a activar instrumentos financieros e industriales concretos, como compras conjuntas y ampliación de capacidades productivas.
Todo ello refleja un cambio profundo: la seguridad deja de ser un gasto excepcional y entra en la lógica de la inversión estructural, con impacto directo en industria, empleo y autonomía estratégica.
El documento también subraya cómo la transición energética y la digitalización han adquirido un carácter geoeconómico. La competencia por los minerales críticos y el refuerzo de las redes eléctricas se han convertido en prioridades estratégicas, al igual que la corrección del enfoque en soberanía digital.
La entrada en vigor efectiva de la AI Act, las dudas sobre la estrategia europea de microchips y la protección de infraestructuras, como los cables submarinos, apuntan a una misma dirección: Europa avanza del diseño normativo a la ejecución material, donde capacidad industrial y resiliencia son claves.