Centro de base de datos de Meta.

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Disruptores Américas

Meta acelera su apuesta por los robots humanoides con la adquisición de la startup ARI

La compañía busca modelar un “cerebro físico” para llevar su inteligencia artificial al siguiente nivel.

Más información: Medra lleva robots e inteligencia artificial al laboratorio para acelerar nuevos fármacos

Los Ángeles (EEUU)
Publicada
Las claves

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Meta ha adquirido la startup Assured Robot Intelligence (ARI), especializada en inteligencia artificial aplicada a la robótica.

El objetivo de Meta es desarrollar "cerebros" de IA para robots humanoides capaces de comprender y anticipar comportamientos humanos.

Esta adquisición refleja la tendencia de Silicon Valley hacia la integración de IA avanzada en dispositivos físicos y entornos reales.

ARI fue fundada por expertos en robótica y automatización, quienes ahora se unirán a los equipos de Meta centrados en IA y robótica.

El software y el hardware avanzarán de la mano en la nueva fase de la inteligencia artificial que comienza a tomar forma.

Tras la explosión inicial de herramientas como ChatGPT y Gemini, Silicon Valley ha empezado a entrar en una nueva carrera tecnológica: la de construir dispositivos y sistemas físicos impulsados por IA.

La industria ya no solo compite por desarrollar modelos de lenguaje más potentes, sino también por encontrar la mejor manera de integrarlos en el mundo real mediante robots capaces de interactuar con sus entornos.

OpenAI trabaja junto al diseñador británico Jony Ive en los primeros dispositivos físicos que se integrarán con su tecnología de inteligencia artificial. Ive fue vicepresidente de diseño industrial y director ejecutivo de diseño en Apple, donde participó en el desarrollo de productos icónicos como el iPhone y el iMac.

Diversos medios de EEUU señalan que los primeros dispositivos derivados de esta colaboración podrían presentarse durante el próximo año. Mientras tanto, Apple continúa avanzando en sus propios proyectos vinculados a la IA, incluidos futuros AirPods con cámaras y funciones potenciadas por la IA.

La tendencia resulta cada vez más evidente. La inteligencia artificial empieza a adaptarse progresivamente a los dispositivos que las personas utilizan en su vida cotidiana. Sin embargo, este cambio no solo se limita al consumidor promedio.

De forma más silenciosa, el mundo corporativo también se prepara para una transformación mucho más profunda, en la que la automatización avanzada y la robótica desempeñarán un papel central.

Grandes compañías tecnológicas y fabricantes industriales ya exploran cómo incorporar la IA en procesos físicos complejos y en entornos de trabajo altamente dinámicos.

Silicon Valley está apostando con fuerza por la expansión de centros de datos en Estados Unidos para responder a la creciente demanda energética y computacional de la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, estas infraestructuras desempeñarán un papel clave en el siguiente paso evolutivo de la tecnología: la integración entre IA y robótica avanzada.

La última compañía en mover ficha ha sido Meta, que a principios de mes anunció la adquisición de Assured Robot Intelligence (ARI), una startup con sede en San Diego y oficinas también en New York City.

ARI es una empresa especializada en el desarrollo de inteligencia artificial aplicada a la robótica. Sus operaciones se habían mantenido en un perfil bajo desde su fundación en mayo de 2025.

La compañía fue creada por Xiaolong Wang y Lerrel Pinto, ambos especializados en robótica y en lenguajes de automatización. Ambos pasarán ahora a integrarse en los equipos de Meta centrados en IA y robótica.

“Adquirimos Assured Robot Intelligence, una empresa a la vanguardia de la inteligencia robótica diseñada para permitir que los robots comprendan, predigan y se adapten a los comportamientos humanos en entornos complejos y dinámicos”, afirmó un portavoz de Meta en un comunicado oficial.

La compañía aún no ha detallado cómo integrará esta tecnología en sus futuros productos.

El objetivo de Meta con esta adquisición es desarrollar “cerebros” de inteligencia artificial para robots humanoides capaces de comprender el comportamiento humano, anticiparse a determinadas acciones y adaptarse a distintos contextos físicos.

Gracias al apoyo de modelos avanzados de IA, estos sistemas podrían tomar decisiones en tiempo real de forma mucho más eficiente que las generaciones actuales de robots industriales.

La operación también se produce en un momento de redefinición estratégica para Meta. Tras el debilitamiento del entusiasmo inicial alrededor del Metaverso, la compañía ha redirigido buena parte de sus recursos hacia la inteligencia artificial generativa y el desarrollo de nuevos modelos de lenguaje.

Hasta ahora, Assured Robot Intelligence había permanecido en un discreto “modo sigiloso”. La empresa trabaja en sistemas de inteligencia artificial capaces de razonar, planificar tareas y tomar decisiones en tiempo real, además de facilitar una interacción más natural entre humanos y robots.

De esta manera, la nueva era de la inteligencia artificial combinada con la robótica empieza a ofrecer un pequeño adelanto de lo que está por venir: robots cuyos “cerebros” estarán impulsados por modelos de lenguaje avanzados y enormes volúmenes de datos, capaces de interpretar órdenes, adaptarse al entorno y tomar decisiones complejas de forma autónoma.

Lo que hasta hace pocos años parecía ciencia ficción comienza a entrar lentamente en la estrategia de las grandes tecnológicas de Silicon Valley.

Silicon Valley se prepara para una nueva revolución tecnológica, una en la que la frontera entre el software y las máquinas físicas será cada vez más difusa. La nueva revolución tecnológica ya está tomando forma.