Los directivos Julia White (CMO) y Matt Garman (CEO)

Los directivos Julia White (CMO) y Matt Garman (CEO) RJC San Francisco

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AWS refuerza su poder en IA empresarial con el acuerdo con OpenAI para distribuir sus modelos y crear nuevos agentes

Los modelos de la startup de Sam Altman aterrizan en Amazon Bedrock apenas 24 horas después de romper la exclusividad con Microsoft.

Más información: Jeff Bezos y su fondo de 100.000 millones de dólares para inteligencia artificial.

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Las claves

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AWS integrará los modelos de OpenAI, incluido GPT-5.5, en su servicio Amazon Bedrock, permitiendo a las empresas elegir entre varios modelos de IA bajo una misma plataforma.

El acuerdo de 50.000 millones de dólares entre AWS y OpenAI llega tras el fin de la exclusividad con Microsoft, lo que permite a OpenAI distribuir sus modelos en otras nubes.

AWS presentó nuevos productos basados en agentes de IA, incluyendo Codex y Bedrock Managed Agents, facilitando tareas complejas y automatización para clientes empresariales.

Amazon Connect se expande como familia de aplicaciones empresariales enfocadas en cadenas de suministro, contratación, atención sanitaria y experiencia del cliente, destacando la apuesta de AWS por el sector corporativo.

Pasaron menos de 24 horas. El lunes, Microsoft y OpenAI anunciaron el fin de su acuerdo de exclusividad. El martes, AWS presentaba en San Francisco una batería de productos agénticos (aplicaciones de inteligencia artificial capaces de actuar de forma autónoma) y, como plato fuerte, la integración de los modelos de OpenAI en Amazon Bedrock. Matt Garman, consejero delegado de AWS, lo resumía: "Estábamos obligando a nuestros clientes a ir a otros sitios para conseguir los grandes modelos de OpenAI. No les gustaba mucho. Ahora ya no tenemos que forzarles a tomar esa decisión".

Ambas compañías llegaron a un acuerdo por un valor de 50.000 millones de dólares a finales de febrero. Tras los primeros rumores ya han comenzado las pruebas con un despliegue controlado.

El acuerdo entre Microsoft y OpenAI, que caducó este lunes, pone fin a una relación que marcó el paso en inteligencia artificial generativa. Los de Seattle mantendrán sus derechos de distribución de OpenAI hasta 2032, pero ya no pagarán un porcentaje de sus ingresos a la startup y, sobre todo, se acaba el veto que impedía a OpenAI ofrecer sus modelos en otras nubes. AWS se ha movido en cuestión de horas para ofrecer los servicios de OpenAI.

La libertad tiene un precio. OpenAI ha renunciado a la porción de ingresos que Microsoft le abonaba por sus modelos a cambio de poder repartirse entre las nubes rivales. Apertura a cambio de seguridad.

Para OpenAI, la operación representa un canal de distribución masivo hacia las cuentas corporativas. Para AWS, es una forma de cerrar una brecha competitiva que le había hecho perder terreno frente a Azure en el segmento enterprise.

El evento de este martes, titulado 'What's Next with AWS', ha desgranado una hoja de ruta centrada en los agentes: programas de inteligencia artificial que no solo responden preguntas, también ejecutan tareas complejas sin intervención humana.

Matt Garman, CEO de AWS, ha presentado tres pilares, todos en fase de preview limitado. El primero es la llegada de los modelos de OpenAI (incluido GPT-5.5) a Amazon Bedrock, el servicio de AWS que permite a las empresas acceder a diferentes modelos de inteligencia artificial bajo un mismo techo de seguridad y gobernanza. Los clientes podrán elegir entre los modelos de OpenAI, Anthropic, Meta, Mistral, Cohere o los propios de Amazon, con controles unificados de acceso, cifrado y cumplimiento normativo.

El segundo es Codex en Amazon Bedrock. Se trata del agente de programación de OpenAI, que ya usan más de cuatro millones de personas cada semana para escribir, refactorizar y explicar código. Ahora, las empresas con compromisos de gasto en AWS podrán ejecutarlo en su propia infraestructura, con autenticación mediante credenciales de Amazon y con facturación integrada.

El tercero, y quizá el más ambicioso, son los Amazon Bedrock Managed Agents, impulsados por OpenAI. Según la compañía, esta herramienta permite construir agentes de producción que mantienen el contexto entre sesiones, ejecutan flujos de trabajo de varios pasos y utilizan herramientas externas, sin que los equipos de desarrollo tengan que ensamblar toda la infraestructura desde cero. Como explicaba Anthony Liguori, vicepresidente de AWS, "al entrenar el modelo en el entorno de ejecución, te aseguras de que va a funcionar de la mejor manera posible".

Amazon Connect y la apuesta por la empresa

La presentación no se ha limitado a la alianza con OpenAI. AWS ha aprovechado el escenario para expandir Amazon Connect, su plataforma de atención al cliente, a una familia de aplicaciones empresariales.

La nueva línea se dirige inicialmente a cuatro áreas: cadenas de suministro, contratación de personal, atención sanitaria y experiencia del cliente. El mensaje ha sido claro: la inteligencia artificial agéntica no es un experimento de laboratorio, sino una tecnología lista para transformar operaciones hospitalarias, procesos de seguros o campañas publicitarias.

En la conversación en el escenario entre Garman y Julia White, directora de marketing de AWS, el consejero delegado ha defendido que la adopción de agentes no destruye empleo, sino que lo transforma. "Estamos contratando tantos desarrolladores de software como siempre en Amazon. De hecho, veo que la demanda se acelera", sostuvo el directivo.

Según los datos de Constellation Research, Azure ha mantenido históricamente una ventaja entre las grandes empresas, mientras que AWS ha sido preferida por las pymes. La integración de OpenAI en Bedrock es un asalto directo a ese segmento enterprise, un intento de hacer que las grandes corporaciones no tengan que salir de la nube de Amazon para acceder a la inteligencia artificial de última generación.

Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, no ha estado presente en el acto -estaba en Oakland, al otro lado de la bahía, debido a su litigio contra Elon Musk-, pero ha enviado un mensaje en vídeo. "AWS es una de las compañías que cambian lo que los creadores pueden hacer", ha dicho Altman.

OpenAI ya no es propiedad exclusiva de Microsoft. La batalla por la IA generativa se recrudece. Como remarcaba Garman en su intervención: "Creo que las cosas se están moviendo más rápido de lo que esperábamos" .