José Vargas (PeopleFund), Paula Gialdi (Asetec), Alberto Iglesias (DISRUPTORES), Paula Bertone (Alianza Latinoamericana de Startups), Eduardo Vargas (Cuti) y Agustín Baeza (VDS Scale Up Alliance)

José Vargas (PeopleFund), Paula Gialdi (Asetec), Alberto Iglesias (DISRUPTORES), Paula Bertone (Alianza Latinoamericana de Startups), Eduardo Vargas (Cuti) y Agustín Baeza (VDS Scale Up Alliance)

Disruptores Américas

Los ecosistemas innovadores de Iberoamérica coinciden en la necesidad de aliarse para ganar escala global

Un "pasaporte emprendedor" y una red que conecte a todos los agentes: las propuestas del Iberoamerican Startup Future Summit para unir los 'hubs' emprendedores a ambos lados del Atlántico.

Más información: DISRUPTORES Américas, el medio líder de digitalización en español, se presenta en Miami

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Las claves

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El Iberoamerican Startup Future Summit reunió a líderes de ecosistemas innovadores de Iberoamérica en Miami para impulsar la colaboración transatlántica en digitalización.

Representantes de Argentina, Uruguay, Brasil, España y EEUU coincidieron en que hay talento y proyectos, pero falta una arquitectura común para sistematizar la cooperación.

Se propuso la creación de una "liga iberoamericana" y un "pasaporte emprendedor" que facilite la movilidad y el reconocimiento de startups en diferentes países.

El evento destacó la oportunidad de unir fuerzas entre países latinoamericanos y Europa para aprovechar el idioma y la cultura compartidos como activos estratégicos para la internacionalización.

El Iberoamerican Startup Future Summit reunió en Mana Tech, uno de los principales hubs de innovación de Miami, a representantes de los ecosistemas emprendedores de Argentina, Uruguay, Brasil, España y Estados Unidos para llevar más allá de las buenas intenciones la imperiosa necesidad de colaborar a ambos lados del Atlántico en materia de digitalización.

El encuentro, impulsado por DISRUPTORES Américas —el medio líder en digitalización en español, que eligió este evento para su lanzamiento oficial en el continente— y celebrado en la antesala de eMerge, sirvió de puesta de largo de una apuesta editorial y de red que aspira a conectar Latinoamérica, Miami y Europa.

El diagnóstico es, en ese sentido, compartido a un lado y otro del océano: hay talento, hay proyectos, hay voluntad de colaborar, pero falta arquitectura. Paula Gialdi, CEO de la Asociación de Emprendedores Tecnológicos (Asetec) de Córdoba, Argentina, puso nombre al problema: "Hemos tenido acciones medias esporádicas, pero sí con muy buenos resultados. Año tras año, varias startups de Córdoba han participado de programas en España, con la Nave, con País Vasco. Pero no logramos sistematizarlo, generar estos puentes que tengan un plan trazado, con KPIs para medir".

Como ejemplo de lo que puede surgir cuando se da esa conexión —aunque sea de forma espontánea—, recordó el caso de una empresa que desarrollaba módulos de hidroponía para caballos de polo y que, al pasar por un programa de aceleración en España, descubrió que su tecnología era perfectamente aplicable al cultivo de azafrán: "Pasamos de caballos de polo al azafrán. Nosotros no producimos azafrán, no estábamos en eso. Y hay más casos de éxito, pero creo que hoy día hay mucha potencia. Necesitamos poder generar un plan bien marcado, bien trazado".

Eduardo Vargas, vicepresidente de Mercados de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti), trajo la perspectiva de un país que lleva décadas compitiendo en exportación de software con una ventaja insólita para su tamaño: "Uruguay es un país exportador de servicios y es un país chico. Nacemos con la cabeza de que hay que salir para afuera. Durante los últimos 20 años venimos saliendo, pero solo hacia Estados Unidos, que representa un 70% de las exportaciones, es decir, el 4,5% del PIB. Por eso vemos como una oportunidad en España que sea nuestro partner para entrar en Europa. España está en nuestro top diez de compradores de software, pero representa un 1%.

Una oportunidad que también se reproduce en dirección opuesta. Para Vargas, Uruguay no es solo un mercado exportador, sino "una puerta de entrada muy idónea para todo latinoamericano hacia Europa, con un país que comparte culturalmente todo".

Paula Bertone, directora de la Alianza Latinoamericana de Startups (Alas), fue más allá para identificar esta mezcla de desafío heredado y vector de crecimiento futuro: "Lo que vemos es una desconexión entre el mercado en sí. Por un lado está el Cono Sur, por otro el norte, y dentro del Cono Sur, Brasil es un mundo totalmente diferente. La oportunidad es tomar a Latam como una sola fuerza. El talento está, el dinero está entrando, cada vez más. Hay que sacar los egos de todos los países y hacer una fuerza conjunta".

En ese sentido, Bertone explicó que Alas trabaja precisamente en esa dirección: "Comenzamos a ver qué posibilidades había para hacer estas conexiones. El primer año la sede de nuestro gran evento fue Brasil, este año será Bolivia. Se trata de buscar lugares que no sean siempre los de costumbre, como México o Argentina".

Fue Agustín Baeza, director de Asuntos Públicos de VDS Scale Up Alliance —organismo vinculado al Valencia Digital Summit—, quien elevó el tono político de la conversación y propuso la creación de lo que llamó una "liga iberoamericana": "Todo esto de que manejamos el mismo idioma, culturas parecidas o formas de hacer similares va más allá del romanticismo o debería ir más allá del romanticismo, porque es algo real. Es un activo estratégico y creo que no lo sabemos aprovechar adecuadamente, no lo hemos sabido aprovechar a escala global. Podríamos elevar a los gobiernos de Iberoamérica una propuesta para que en las cumbres de jefes de Estado existan políticas comunes públicas que favorezcan al ecosistema emprendedor de toda la región".

Baeza también señaló el acuerdo Unión Europea-Mercosur como una palanca muy de actualidad que podría ser aprovechada con éxito.

A su vez, José Vargas, fundador de PeopleFund en Miami y venezolano con décadas de experiencia en negocios trasatlánticos, ofreció la mirada más pragmática: "Esta conexión no es nada nueva, porque compartimos la misma cultura, el mismo lenguaje, pero que internet ha hecho más fuerte. Lo que veo como oportunidad son dos cosas: arbitrar información y arbitrar oportunidades. Lo que nos ha funcionado bien es siempre conseguir un amigo o un partner que nos pueda ayudar".

Y en esa línea de la amistad iberoamericana, Paula Gialdi propuso, como primera muestra de cooperación entre todos los países, la creación de un "pasaporte emprendedor" en el marco de esa liga que anticipaba Baeza. Un documento testimonial que certifique la trayectoria de cada startup y facilite su reconocimiento cuando llegue a un nuevo ecosistema.

"Me encantó esta idea: generar un pasaporte emprendedor donde estas organizaciones que estamos hoy acá, más las que se vayan sumando, podamos darle a la persona que emprende ese pasaporte donde vayamos certificando que estuvo, que recibió financiación, que trabajó. Y en cuanto a cómo llevarlo a la acción, creo que la lógica de comunidad —donde las decisiones están distribuidas, donde cada uno es dueño y parte y generador— hace que la acción se mueva más rápido, más ágil y genere tracción".

La mesa cerró con la vista puesta en el medio plazo. Agustín Baeza fijó un horizonte concreto para esta liga que se está gestando en vivo: "Si dentro de un año tenemos un nombre, tenemos una web, tenemos diez o quince organizaciones que están remando en esta dirección, hemos definido cinco grandes proyectos y empezamos a alinear a los ámbitos políticos e institucionales europeos y latinoamericanos, ya podemos tener un primer encuentro formal. Y encima con DISRUPTORES como la cabecera para contarlo".