Fernando Cariello (DYBO), Diego Morones (U.S.-Mexico Chamber of Commerce), Rosa Jiménez (DISRUPTORES), Nacho Mas (Startup Valencia) e Irene Tayler (Uruguay XXI).

Fernando Cariello (DYBO), Diego Morones (U.S.-Mexico Chamber of Commerce), Rosa Jiménez (DISRUPTORES), Nacho Mas (Startup Valencia) e Irene Tayler (Uruguay XXI).

Disruptores Américas

El "triángulo de las oportunidades" para el emprendimiento, entre Latinoamérica, Miami y España

El puente iberoamericano se alza como alternativa a los ecosistemas de innovación más maduros, con talento y aterrizajes suaves a ambos lados.

Más información: DISRUPTORES Américas, el medio líder de digitalización en español, se presenta en Miami

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Las claves

Las claves

Miami se consolida como punto clave en el emprendimiento iberoamericano, conectando Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

La ciudad ofrece ventajas regulatorias y operativas que facilitan la internacionalización y escalabilidad de empresas latinoamericanas y españolas.

Eventos como el Iberoamerican Startup Future Summit y el Valencia Digital Summit fortalecen los lazos entre los ecosistemas de innovación de Miami, España y Latinoamérica.

Uruguay y su zona de Punta del Este emergen también como puertas de entrada a Latinoamérica, siguiendo el modelo de Miami para atraer talento y negocios globales.

Hay ciudades en las que la innovación late con fuerzas inusitadas, y Miami lleva años siendo el más activo en ese sentido del emprendimiento iberoamericano. En el Iberoamerican Startup Future Summit, celebrado en Mana Tech en la antesala de eMerge y organizado por DISRUPTORES Américas con motivo de su lanzamiento oficial, cinco voces de Brasil, Uruguay, México, España y Estados Unidos debatieron por qué el triángulo que conforma la ciudad estadounidense puede formar parte de un triángulo virtuoso que conecte Latinoamérica con España y Europa.

Así lo entiende Fernando Cariello, CEO de DYBO y veterano de 27 años en Estados Unidos: "Yo viví en un tiempo en que Brasil estaba muy centrado en sí mismo. Cuando yo salí al exterior y empecé a trabajar en el área de tecnología brasileña que estaba en EEUU, había muchos prejuicios. Y para mí, desde Brasil hacia Europa, el camino todavía era más largo". La solución que encontró fue montar la operación en Miami: "Yo tenía clientes de Norteamérica. Y lo que hicimos fue montar la empresa aquí en Miami y vender a Latinoamérica desde Miami. Fue mucho más fácil y más económico. La parte operativa, la parte emocional, porque era mucho más sencillo trabajar en Estados Unidos. Y la conexión se empezó a pasar por aquí por una cuestión de flujos de capital".

En ese sentido, Diego Morones, vicepresidente de la U.S.-Mexico Chamber of Commerce, explicó este fenómeno en base a la estabilidad regulatoria y su carácter atractivo desde el punto de vista legal: "Miami cumple una función particular importantísima no solo para México, sino para cualquier país, porque genera ese piso parejo en el que dices: ya sé exactamente qué va a pasar si constituyo una entidad de esta forma, sé exactamente cuánto voy a pagar. Miami es una plataforma que te permite crecer internamente hacia EEUU, hacia América y hacia cualquier parte del globo. Es la puerta de entrada. Y lo que hace es hacer que tu empresa sea viable, escalable. Ya no es un tema de expansión, es un tema de diversificación natural, de disminuir el riesgo y ser invertible".

Morones, emprendedor con tres exits en su haber, comparó incluso su experiencia con el ecosistema español: "Fui a abrir una empresa de seguros en España. Les quiero decir que yo pensé que en México teníamos problemas y vi que somos hermanos en eso".

Por su parte, Nacho Mas, CEO de Startup Valencia —que lleva seis años construyendo puentes estables con Miami—, recordó el caso de Lisboa como ejemplo del poder transformador de una apuesta decidida por los eventos tecnológicos: "Lisboa cambió para siempre, Portugal cambió para siempre con una apuesta muy decidida del gobierno. Nosotros en Valencia veíamos lo mismo: habíamos construido la joya escondida del Mediterráneo. Y era necesaria esa reconversión basada en el conocimiento, en tecnología e innovación. De ahí nació el Valencia Digital Summit, un encuentro que se produce en inglés, del que vienen 12.000 personas cada año en octubre de más de 120 nacionalidades".

Mas fue también directo sobre la vocación del evento valenciano respecto a Miami: "Estas alianzas con Latam que estamos desarrollando a través de nuestra presencia aquí año tras año en abril queremos que se consoliden. No vemos Latam solo para atraerlo hacia Europa; nosotros también somos la puerta para que el norte de Europa llegue a Latam vía España. Es mucho más sencillo para un nórdico venir a Latam vía España que venir directamente".

Irene Tayler, Exports Promotion Specialist de Uruguay XXI, aportó la perspectiva del único país de la región que lleva décadas siendo exportador neto de software: "Tenemos más de 20 años de exoneración impositiva para la exportación de software. Tenemos ley de atracción de talento calificado. La clave de Uruguay es que al ser un país chico estamos muy conectados. Es fácil tener el input de las empresas que están a uno o cero grados de separación de los tomadores de decisiones y armar todo un sistema regulatorio basado en la estabilidad y en beneficiar los negocios. Porque si no hacemos lo posible para salir todos juntos y representarnos constantemente, es imposible entrar en un mapa global".

Y trazó el paralelismo entre Miami y la pujante zona de Punta del Este: "Vimos también mucha gente que decidió mudarse a Punta del Este, como sucedió con Miami. Se fue fortaleciendo muchísimo el ecosistema emprendedor allí. Nos presentamos como la puerta de entrada para llegar a Latam, igual que aquí. En los últimos años nos hemos encontrado con emprendedores suecos, australianos, cosas que antes en Uruguay no se veían. Hay un antes y un después de la pandemia que nos benefició".

Morones cerró el círculo con una reflexión sobre el papel de Miami como traductor cultural dentro del propio ecosistema iberoamericano: "Lo que yo creo que genera Miami y lo que hace que el inglés funcione, es la intención de entendimiento. Llevo cuatro años en Miami y te das cuenta de que somos distintos en muchas formas, tenemos perspectivas distintas del mundo. Pero cuando Miami empieza a actuar y a traducir a partir de esa intención de entendernos, creo que es muy importante. Miami es la articulación que te permite aspirar a que tu empresa, sin importar dónde la pienses, sea escalable, viable. Hace que tu empresa se vea hacia afuera, no solamente desde México o desde cualquier otro país".