Jura de la Constitución por S.M. la Reina Regente Doña María Cristina, 1897. Francisco Jover Casanova y Joaquín Sorolla.

Jura de la Constitución por S.M. la Reina Regente Doña María Cristina, 1897. Francisco Jover Casanova y Joaquín Sorolla. Senado

Historia

Los Borbones que juraron la Constitución española (y los que no): del traidor Fernando VII a Leonor

El rey felón fue el primero de los monarcas españoles en abrazar la senda constitucional. Sin embargo, conspiró desde el primer momento para acabar con ella.

31 octubre, 2023 02:13

La corte de Fernando VII se sumió en el desconcierto al recibir la noticia de un levantamiento en favor de la Constitución de Cádiz, la Pepa, que tuvo lugar en el municipio sevillano de Las Cabezas de San Juan el 1 de enero de 1820. Con el comandante Rafael del Riego al mando, estaba protagonizado por una parte del Ejército destinado a América. Lo que en un principio parecía una revuelta militar más urdida por "cuatro facciosos" que no había logrado en los compases iniciales la adhesión esperada, acabó triunfando gracias al movimiento revolucionario urbano y a la formación de juntas.

Ante la insostenible situación política, el rey Fernando VII declaró mediante un decreto fechado el 7 de marzo que, "siendo la voluntad del pueblo, me he decidido a jurar la Constitución promulgada por las Cortes generales y extraordinarias en el año 1812". Es decir, volvían una Carta Magna y unas Cortes que el monarca había ordenado quitar de en medio seis años antes, tras recuperar el poder absoluto. El día 10 publicó un manifiesto a la nación anunciando que sería "siempre" el "más firme apoyo" de la Constitución. Y terminó con la célebre frase de "marcharemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional".

El todavía "Deseado" inauguró así la lista de reyes y príncipes Borbones españoles que han jurado alguna de las ocho constituciones aprobadas en nuestro país desde principios del siglo XIX. Una terna en la que se contabiliza alguna ausencia notable y que este martes engrosará la princesa Leonor con un acto institucional y solemne en el Congreso de los Diputados. La primogénita de Felipe VI y doña Letizia representa ya el futuro de la Monarquía.

Alfonso XIII jurando la Constitución en 1902.

Alfonso XIII jurando la Constitución en 1902.

La historia de la relación entre los monarcas y la vía constitucional arranca, no obstante, con un episodio lúgubre, "un brindis al sol" por parte de Fernando VII, como resume el historiador Emilio La Parra en su extraordinaria biografía sobre el rey felón (2018, Tusquets). "Casi al día siguiente de jurar la Constitución comenzó a actuar para derribarla", añade. El soberano no soportaba una Carta Magna que, como tantos otros absolutistas españoles y extranjeros, tildó de republicana.

Antes de entregarse a su última baza, la intervención extranjera, culminada con la invasión del ejército francés de los Cien Mil Hijos de San Luis el 7 de abril de 1823, el soberano patrocinó dos importantes intentonas para derribar el régimen constitucional mediante un golpe durante el Trienio Liberal. El primero de ellos fue la llamada "conspiración de Vinuesa", en enero de 1821; y el segundo fracasó el 7 de julio de 1822, cuando cuatro batallones de la Guardia Real trataron de tomar Madrid y fueron frenados por los ciudadanos armados por el Ayuntamiento, la Milicia Nacional y un cuerpo creado ex profeso, el Batallón Sagrado.

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Obediencia real

A la muerte de Fernando VII en 1833, a los liberales se les presentó una nueva oportunidad de cambio. La regente María Cristina, madre de la futura Isabel II, era de ideas absolutistas, pero lideraba una monarquía debilitada por un conflicto dinástico que desembocó en una guerra civil. En el contexto de la revolución española de 1836, un regimiento de la guardia provincial se amotinó a gritos de "¡Viva la Constitución de 1812!" o "¡Viva la libertad, mueran los tiranos!" en su cuartel extramuros de La Granja de San Ildefonso, donde se encontraba la familia real.

Ante el temor de que la rebelión tomase un cariz más violento —los sublevados amenazaron con masacrar "a Su Majestad si no aceptaba inmediatamente la Constitución", según el embajador británico—, la regente accedió a las demandas y firmó el restablecimiento de la Pepa. Al mismo tiempo, nombró un nuevo gobierno liberal progresista y convocaba elecciones por sufragio universal masculino a Cortes, que deberían reformar la Constitución. El nuevo texto fue aprobado en junio de 1837 y jurado por María Cristina el día 18.

'Isabel II jurando la Constitución', de José Castelaro.

'Isabel II jurando la Constitución', de José Castelaro. Ceres

"En el nuevo régimen constitucional, el gobierno debería tener la doble confianza de las Cortes y de una monarquía que debía reinar, pero no gobernar", destaca el historiador Daniel Aquillué en su libro España con honra (La Esfera de los Libros). "Se mantendría en vigor hasta 1843-1844, siendo uno de los más aperturistas de la Europa del momento". Esa Constitución también la juró el 10 de noviembre de 1843 Isabel II, entonces con 13 años, tras ser declarada mayor de edad. Como detalle curioso, se usó una fórmula que advertía sobre la obediencia que debía tenerse a la reina: "Si en lo jurado o parte de ello lo contrario hiciere, no debo ser obedecida; antes aquello en que contraviniera sea nulo y de ningún valor. Así Dios me ayude y sea en mi defensa; y si no, me lo demande".

Tras el Sexenio Democrático, periodo en el que se aprobó otra Constitución, la de 1869, que juró el rey extranjero Amadeo I de Saboya, el régimen de la Restauración borbónica desarrolló una nueva Carta Magna en 1876 que enunciaba una soberanía compartida entre el monarca y la nación. El rey Alfonso XII sancionó el texto el 29 de junio de ese año, pero no hay constancia de que se celebrase una sesión solemne de jura. Sí lo hizo, el 30 de diciembre de 1885 y ante las Cortes, su esposa María Cristina de Habsburgo-Lorena al quedarse viuda y como regente de su hijo menor, el futuro Alfonso XIII.

En el Senado se conserva un cuadro esbozado por Francisco Jover Casanova y terminado por Joaquín Sorolla que recoge el momento cumbre del juramento, en el cual la reina María Cristina, vestida de riguroso luto, aparece acompañada de sus dos hijas de corta edad, las infantas Mercedes y María Teresa, también enlutadas. Detrás de ella, junto al trono, figuran sus damas de compañía, los jefes de Palacio y dos maceros que acompañaron a la monarca en su entrada y salida del Palacio de las Cortes. Tal como mandaba el ceremonial, todos los asistentes al acto permanecieron de pie durante la jura.

Felipe de Borbón leyendo el artículo 68 de la Constitución.

Felipe de Borbón leyendo el artículo 68 de la Constitución.

Más pomposa fue el acto que se celebró en el Congreso de los Diputados con motivo del juramento de la Constitución de 1876 por parte de su hijo, Alfonso XIII, que tuvo lugar el 17 de mayo, al cumplir el rey la mayoría de edad (16 años) prevista para el ejercicio de la monarquía. Vistiendo por primera vez el uniforme de capitán general, dijo: "Juro por Dios, sobre los Santos Evangelios, guardar la Constitución y las leyes. Si así lo hiciere, Dios me lo premie; y si no, me lo demande". Ya no quedaba rastro de la obediencia.

El último Borbón que juró lealtad a la Constitución española (la de 1978) fue Felipe VI. Lo hizo en el Congreso de los Diputados el día 30 de enero de 1986 ante su padre, el rey Juan Carlos I, y el mismo día que cumplió la mayoría de edad. El Emérito había prestado juramento ante las Cortes franquistas, en julio de 1969, siendo solemnemente proclamado sucesor de Franco a título de rey. Cuando ascendió al trono el 22 de diciembre de 1975 tuvo que jurar los principios y leyes fundamentales del Movimiento. La princesa Leonor toma este martes el testigo de su padre.