No se han cruzado, pero los portavoces en el Congreso de Unidas Podemos (Rosa Mendel) y Vox (José Luis Steegmann) han coincidido este miércoles en mostrar su apoyo al Sindicato de Enfermería SATSE en su manifestación a las puertas del Congreso de los Diputados para pedir que se reactive la tramitación parlamentaria de Ley de Seguridad del Paciente, conocida como ley de ratios enfermeros. 

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La regulación, paralizada en la Cámara Baja desde hace más de un año, posibilitaría a España tener una normativa que obligue a los sistemas sanitarios (tanto públicos como privados) a incrementar el número de enfermeras por paciente. Una ratio como la que ya existe en educación y que, según las enfermeras, ayudaría a mejorar la atención sanitaria. 

En este sentido, los delegados provinciales de toda España han tomado la calle del Congreso para reivindicar que se active la tramitación y los grupos (en este caso el PNV) dejen de presentar prórrogas a la presentación de enmiendas en la Mesa del Congreso. 

Con lemas como "hace falta ya una huelga en Sanidad", las enfermeras han abierto la puerta a nuevas medidas si la tramitación no sigue su curso habitual y pasa al periodo de debate de enmiendas. Aunque su presidente, Manuel Cascos, no ha querido poner una fecha ha dejado la puerta abierta a grandes movilizaciones. 

"Volveremos al Congreso y no lo haremos solos, ha llegado el momento de la acción mucho más allá de las mesas de trabajo y negociación, para seguir siendo, con firmeza y contundencia, el dique de contención que proteja de todo tipo de ataques a nuestra sanidad", ha manifestado. 

Vox y Podemos

Tanto Vox como Podemos han querido acercarse hasta la manifestación para mostrar su apoyo al sindicato aunque en momentos diferentes. Los portavoces de ambos partidos (antagonistas en el plano ideológico) han defendido la necesidad de mejorar el sistema sanitario español con más profesionales. 

Unidas Podemos, socia del Gobierno de coalición, ha querido enfocar el debate en la gestión de la sanidad privada aunque, la ley de SATSE, no distingue en el ámbito sanitario en el que se aplique. Es decir, si se impusiera un ratio de enfermeras por número de pacientes, sería de obligado cumplimiento tanto en la privada como en la pública. 

Rosa Mendel sí ha querido recordar que, durante la pandemia de la Covid-19, se trató como "héroes" a los profesionales sanitarios por lo que, ahora, es justo recompensarles con unas mejoras en sus condiciones laborales "que repercuten en la calidad asistencial". 

El contenido de la Ley

Las estimaciones iniciales señalan que, si se pone en marcha el ratio enfermero, en España haría falta contratar de manera fija a 130.000 enfermeras y esto supondría un "alto coste" para las arcas públicas. Precio, que según Mendel, pueden asumir las Comunidades Autónomas.

Para el sindicato SATSE el coste económico de aumentar las plantillas enfermeras es algo "perfectamente viable desde el punto de vista económico". Sería "progresivo" y ayudaría a corregir el "déficit estructural e histórico de enfermeras que sufre el país".

Aproximadamente, el coste de contratar a estos profesionales sanitarios sería de unos 3.900 millones de euros, teniendo en cuenta que el salario medio es de 30.000 euros brutos anuales, según adelantó Invertia. El economista Álvaro Hidalgo explicó a este medio que esta retribución varía en función de las guardias, por tener especialidad y las aportaciones a la Seguridad Social. Por lo tanto, esta cantidad podría aumentar.

El próximo 15 de diciembre se cumplirá un año desde que el Pleno del Congreso, con 312 votos a favor y 10 en contra, aprobara la toma en consideración de esta ley. Tras ello, fue debatida una enmienda a la totalidad que presentó Esquerra Republicana. 

La legislación ha tenido que pasar por varios trámites burocráticos al ser presentada como una Iniciativa Legislativa Popular (ILP), el único modelo que prevé la legislación española para que sean los ciudadanos quienes propongan normas, en lugar de los cargos públicos.

Rosa Mendel y Juan Antonio Delgado (diputados de Unidas Podemos) junto al presidente de Satse, Manuel Cascos. E.E

En un primer momento, se denunció que tanto los partidos del Gobierno (PSOE y Unidas Podemos) como los de la oposición estaban presentando prórrogas en este proceso. Según informaciones del propio sindicato, en las últimas semanas los grupos que la bloqueaban eran el PP y el PNV. Este último sería el culpable actual de que la norma no avance. Paradójicamente, el País Vasco es de las pocas autonomías que se acerca a los ratios que reclama el sindicato.

Según datos del propio sindicato, la ratio de enfermeras por cada 1.000 habitantes en el País Vasco es de 7,16, mientras la media del resto de España es de solo 5,3. Además, la vasca es la comunidad autónoma que mayor gasto dedica a sanidad, unos 1.800 euros por habitante y año, como explicaba en una entrevista con EL ESPAÑOL el presidente del sindicato SATSE, Manuel Cascos.

El único partido que se ha mostrado siempre contrario a la ley ha sido ERC. En mayo de 2021 presentaron una enmienda a la totalidad. Finalmente, esta enmienda fue rechazada y los grupos acusaron a ERC de torpedear la iniciativa.

Para ERC el problema era de competencias y no de dinero, algo que parece que coincide con la perspectiva del PNV. Si la ley de ratios se convierte en una norma nacional, "decidirá" sobre aspectos regionales como las plantillas de profesionales sanitarios. Bien es cierto que esto ya ocurre en otros ámbitos como, por ejemplo, las ratios educativas que regulan el número de alumnos por profesor.