Las listas de espera siempre han sido una de las grandes asignaturas pendientes de la sanidad pública española. Es uno de los problemas más denunciados por los usuarios y por los análisis y las evaluaciones de entes independientes. Sin embargo, este problema se ha disparado a causa del Covid-19.

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Así lo indica el Consejo Económico y Social (CES) en su memoria, publicada esta misma semana. “Aunque todavía es pronto para aventurar el impacto concreto de la crisis sanitaria por Covid-19 en este problema de accesibilidad efectiva al sistema de salud (las listas de espera), que ya era grave con anterioridad, es evidente que el retraso de las citas programadas durante estos meses y la consiguiente postergación de pruebas y tratamientos tendrán un impacto importante en la organización de las consultas en los próximos tiempos, con imprevisibles efectos en el empeoramiento de la salud de los pacientes”.

En este sentido, el CES recuerda que “la rápida propagación de la pandemia del coronavirus y el elevado número de casos que han requerido ingreso en las plantas de hospitalización o unidades de críticos ha obligado a muchos hospitales a redistribuir los recursos para atender a los pacientes infectados. Esto ha llevado a una reducción significativa de la actividad quirúrgica, que en algunos casos ha llegado al extremo de postergar todas las intervenciones realizando únicamente las intervenciones urgentes”.

Fuente: CES.

Para el órgano, “la reintroducción de la actividad quirúrgica programada en los hospitales afectados por la pandemia de Covid-19 en la fase de transición, definida como el periodo entre la fase pandémica y la interpandémica, debe priorizar la seguridad para los pacientes y los profesionales en las distintas etapas del proceso quirúrgico, desde la selección y preparación preoperatoria hasta el alta hospitalaria y los cuidados domiciliarios, pasando por la organización de un circuito intrahospitalario”.

Cabe recordar que figuras como José Martínez Olmos, ex secretario general de Sanidad cuando arreció la pandemia de gripe A, y Joaquín Estévez, profesional de Salud Pública y presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (que integra a gerentes hospitalarios del sector público y también del privado) han recomendado recurrir a nuevos conciertos con la sanidad privada para atender la grave brecha de demora que se va a producir en la realización de operaciones y de pruebas diagnósticas.

A pesar de ello, ante este panorama, parece que los planes del Ministerio de Sanidad no pasan por esta dirección. De hecho, según el documento de trabajo que reveló Invertia, la idea del Gobierno pasa por poner fin a todas las mutualidades existentes (de funcionarios, de militares y de empleados de Justicia) y desarrollar un modelo de gestión sanitaria los más público posible.

Problemas

Los problemas de las listas de espera vienen de largo, en cualquier caso. Como apunta el CES, hasta diciembre de 2019 se registró un considerable aumento del número de pacientes que no habían podido ser operados, viéndose obligados a esperar, alcanzando una cifra superior a los 705.000.

Fuente: CES.

Así, la tasa de pacientes en espera para intervenciones no urgentes por cada 1.000 habitantes se situó en 15,53, la cifra más abultada de los últimos diez años. Por otro lado, el tiempo de espera para las intervenciones quirúrgicas “rebasaba con creces el umbral de los cien días, situándose en 121 como término medio”, indica el CES. “Por su parte, el número de pacientes en espera para ser recibidos en consulta por el médico especialista ascendía a 63,7 por cada mil habitantes, siendo el tiempo de espera cercano a tres meses (88 días como término medio)”.

Sin embargo, había más asignaturas pendientes en el Sistema Nacional de Salud (SNS) que han acentuado la pandemia del Covid-19. “El SNS cuenta con tasas inferiores a la media de la Unión Europea de algunos equipamientos, como camas de hospital en funcionamiento o camas de unidades de cuidados intensivos (UCI), así como una menor dotación de personal enfermero, que han podido lastrar el abordaje de la abrupta crisis sanitaria”, indica el informe.

Camas de UCI

Concretamente, nuestro país está por debajo de la media de la OCDE en camas de UCI. "Con una tasa de 9,7 camas de UCI por cada 100.000 habitantes, España se sitúa algo más de dos puntos por detrás de la media OCDE 22, y a gran distancia de algunos países del entorno, como Alemania, que dispone de 34 camas por cada 100.000 habitantes o Francia, que con una tasa inferior a este último país (16 por 100.000) dispone de más puestos para atender a pacientes en estado grave”.

Fuente: CES.

La situación de Enfermería también está por debajo de la media europea. Según los últimos datos disponibles (que son los que utiliza el CES), en 2017 había 256.333 profesionales de Enfermería en el sector sanitario español, tanto en el área pública como en la privada.

Esto supone una tasa de 5,5 profesionales por cada 1.000 habitantes, habiendo aumentado en casi dos puntos desde el año 2000. “Sin embargo, ese incremento no ha bastado para situar a España en un valor cercano a la media de la UE que en 2017 se encontraba en 8,4 enfermeras por cada 1.000 habitantes”.