A pesar de las restricciones de movilidad en la Comunidad de Madrid y sus localidades, debido a la aplicación de las medidas del estado de alarma vigente, el Ayuntamiento de la capital no renuncia a dotar a sus calles del ambiente típico de la Navidad e incluso ampliará la iluminación decorativa a 30 nuevos emplazamientos.

Los nuevos emplazamientos de las luces de Navidad serán el tramo de la calle Alcalá entre Sevilla y Sol, el eje Prado-Recoletos, los desarrollos de Sanchinarro y Las Tablas o el entorno del ya desmontado puente de Joaquín Costa.

Según las informaciones del área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, el alumbrado, íntegramente compuesto por bombillas 'led', comenzó a instalarse a principios de septiembre y cuenta con un presupuesto de 3,17 millones de euros, prácticamente idéntico al del año pasado (3,08 millones)

Otros nuevos emplazamientos son el eje Duque de Medinaceli-Jesús; el mercado de Usera; las plazas Elíptica, de las Salesas, del Encuentro, de Cuzco, de Manuel Becerra y de Oporto; los puentes de Juan Bravo y Raimundo Fernández Villaverde; el paseo de La Florida; el Centro Cultural Fernán Gómez; o las inmediaciones del Hospital 12 de Octubre.

En la confluencia de las calles Alcalá y Gran Vía se mantendrá la gran bola luminosa de 'video mapping', para la que se desarrollará un nuevo espectáculo visual, que se reproducirá de manera continuada en vez de con pases a unas horas determinadas.

El proyecto de iluminación navideña contará una vez más con propuestas de arquitectos, diseñadores y especialistas en este tipo de instalaciones, como Ben Busche, Teresa Sapey o Sergio Sebastián.

Además, como novedad, este año se incorporarán propuestas de diseñadores de moda gracias al convenio firmado entre el Ayuntamiento y la Asociación de Creadores de Moda de España (ACME), con diseños de Devota & Lomba, Juan Duyos y Andrés Sardá.

El Ayuntamiento tenía la intención de incrementar la partida presupuestaria para el alumbrado navideño, que considera "una importante contribución al impulso turístico y comercial de la ciudad", pero la crisis sanitaria del coronavirus "ha trastocado los planes y las prioridades".

"Este año más que nunca, los madrileños merecen que la capital brille en unas Navidades que serán muy diferentes a las que hemos conocido hasta ahora", concluyen desde el Consistorio.