El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado, ha asegurado que el hospital Isabel Zendal que se inauguró este martes "no nace con vocación de estar permanentemente abierto" y espera que "ojalá nunca haya que utilizarlo", algo que dependenderá de la evolución de la pandemia de coronavirus, otras enfermedades o si hay atentados terroristas.

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A pesar del coste, más de 100 millones de euros, cree que "es bueno tenerlo" por lo que puediera pasar a partir de enero -"una tercera ola", ha dicho- y que cuando no se utilice pase a ser un centro de almancenamiento y logística. 

"No estará siempre abierto", ha añadido Aguado, que ha explicado que tampoco tendrá quirófanos ni una plantilla estable. "No es un hospital habitual, es para emergencias y por eso se diseña como se diseña", ha señalado este miércoles en rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno.

Aguado ha confirmado que el Isabel Zendal es una copia del hospital de Ifema que se montó durante la primera ola del coronavirus. "Techos altos, que sea modulable... y sin quirófanos para intervenciones", ha dicho dejando claro que se habilitará cuando haya emergencias. Por ello, el dirigente de Ciudadanos ha pedido que no se compare este centro sanitario con otros hospitales de la Comunidad de Madrid porque "no es asimilable a La Paz, el Gregorio Marañón o el Ramón y Cajal".

¿Hospital o almacén?

Si bien este centro nació con vocación de ser un hospital de pandemias, lo cierto es que en las últimas semanas el Gobierno de la Comunidad ha señalado que atenderá otras patologías. De hecho, este martes Ayuso aseguró que el Isabel Zendal será "un alivio para todos los hospitales" y para "las listas de espera en estos momentos de dificultad".

Su gerente, Fernando Prado, también ha confirmado en una entrevista en La Gaceta Médica que no sólo se adaptará a cualquier tipo de situación (pandemias, atentados...) sino que también "tiene toda la capacidad de poder atender cualquier patología". 

Sin embargo, será un hospital temporal. Si no hay emergencias, se convertirá en "un hospital muy residual centrado en labores de almacenamiento y logística", como reconoció Aguado ayer tras la inaguración.

"Es bueno tenerlo"

Sobre la plantilla, Aguado ha incidido este miércoles en que esta no será "estable" y ha esperado que "ojalá nunca haya que utilizar" el hospital Isabel Zendal y que "no haya pandemias, atentados terroristas". 

A pesar de que el hospital no tiene aún pacientes ni personal sanitario y todavía no está terminado, Aguado considera que "es bueno tenerlo por lo que pueda pasar a partir de enero". "No sabemos si habrá una tercera oleada", ha apuntado.

También se ha quejado del revuelo generado por la construcción e inaguración de este hospital y acusa a los críticos de querer "polemizar y politizar" lo que hace el Gobierno de la Comunidad de Madrid.