En el mapa de operaciones, la gran inquietud del Ministerio de Defensa recae sobre Irak. La escalada de las hostilidades en la región -tras el asalto de la embajada de EEUU en Bagdad y el abatimiento del general iraní Qasem Soleimani- han generado un escenario complicado para el medio millar de efectivos que permanecen en el país. Los informes de los servicios de inteligencia, así como las recomendaciones de otros países aliados, sustentan el blindaje de las tropas y la paralización de parte de sus actividades.

Reducir el trato físico con la población local, reforzar la seguridad en las bases y tener dispuesto todo el material para responder a cualquier vicisitud. Tres medidas que constituyen el 'abc' de los militares españoles en escenarios como el que se está viviendo en Oriente Medio. 

Las tropas españolas, integradas en la Coalición Internacional contra el Daesh, cumplen con una misión de adiestramiento y asesoramiento a las tropas locales en su lucha contra el terrorismo. Además hay desplegados seis helicópteros de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) que colaboran en labores de transporte y aprovisionamiento.

Sensibilidad frente a cambios

Si algo caracteriza a esta misión de las Fuerzas Armadas es la extrema sensibilidad hacia posibles cambios en el entorno. En ningún caso se descarta que entre la población afín se oculten elementos subversivos, si no directamente enemigos.

Más aún en estas fechas. La tensión entre Estados Unidos e Irán sacude el tablero geoestratégico de toda la región. Los informes de los expertos aseveran que la probabilidad de un enfrentamiento directo entre ambos países -al margen de ataques programados y concretos- no es el mayor de los riesgos; sí los ataques a través de milicias aliadas en los países próximos o, incluso, en el ámbito cibernético.

Los servicios de inteligencia españoles son conscientes de que todos elementos sustituyen a las guerras tradicionales. Tanto el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) trabajan estos días a destajo en la obtención de datos y en la redacción de notas informativas sobre la situación en la que están los 500 militares españoles. Sus informes reflejan una creciente preocupación, aseveran fuentes castrenses.

Por eso se ha dado la orden a las tropas de permanecer en el interior de las bases militares y reducir el trato con la población local. En las dependencias militares se ha reforzado la seguridad; también se ha instado a los militares españoles a permanecer en máxima alerta frente a cualquier modificación repentina de su situación.

El futuro de la misión

¿Qué ocurrirá con la misión española en Irak? Fuentes del Ministerio de Defensa consultadas por este diario señalan que se actuará en "coordinación" con las instituciones y países aliados. Este mismo lunes, 6 de enero, la OTAN anunció la suspensión de sus misiones de adiestramiento e instrucción en Irak.

Las mismas fuentes señalan que no se tomarán decisiones precipitadas sobre el futuro de la misión española en Irak. La comunicación con las tropas, no obstante, es permanente.

El mensaje del Rey

La preocupación por la seguridad de la misión es evidente. La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, la transmitió en la Pascua Militar celebrada este 6 de enero en dependencias del Palacio Real: "Me resulta obviamente obligado hacer un especial recuerdo para nuestras tropas en Irak en estos complicados días, su seguridad es nuestro principal empeño".

Instantes después y en la misma sala, Felipe VI evocó su visita a las tropas españolas en Irak del 30 de enero de 2019: "Me alegró escuchar de las autoridades locales el impacto positivo que genera su trabajo en la lucha contra el terrorismo y en favor de la paz y la estabilidad de la región, aún con las enormes dificultades que sigue padeciendo la zona".

Mensajes de apoyo en la grave crisis de inestabilidad que sacuda la región... y que pone tambalea los cimientos de la seguridad en la misión española en Irak.

El Rey Felipe VI en la Pascua Militar 2020.