El Gobierno defiende que sus "viernes sociales" en los que aprueba decretos-leyes y comunica profusamente sus virtudes no pueden considerarse en ningún caso "electoralistas". En un informe de 13 páginas firmado por el secretario de Estado de Comunicación, Miguel Ángel Oliver, el Ejecutivo ha respondido a la petición de PP y Ciudadanos ante la Junta Electoral Central de que se suspendan las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros.

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Los dos partidos de la oposición consideran que Sánchez se sirve del Consejo de Ministros y "aprueba y difunde en toda clase de medios institucionales y redes sociales la aprobación de unos Decretos-Leyes de marcado contenido político y social, que van a influir de forma electoral en el criterio a tomar por los electores". Además, la oposición ha criticado duramente que desde las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros se traten cuestiones que nada tienen que ver con la acción de Gobierno o se ataque a rivales políticos de paso que se comenta la actualidad en el "enmarque semanal" con el que la portavoz, Isabel Celaá, comienza sus intervenciones. 

El escrito del Gobierno, sobre el que la Junta Electoral se podría pronunciar el próximo lunes, explica por una parte que al órgano que vela por la limpieza de los comicios no le compete pronunciarse, ya que la denuncia de PP y Cs se refiere a hechos previos a la disolución de las Cortes. El decreto de convocatoria electoral se firmó el lunes y desde entonces no ha habido ningún Consejo de Ministros. Además, el Ejecutivo recuerda que todos los Gobiernos han seguido funcionando en período electoral, incluyendo la promulgación de reales decretos-leyes, sin que haya habido actuación de la Junta Electoral ni del Tribunal Constitucional. Ni se han suspendido nunca las ruedas de prensa ni las medidas del Ejecutivo por la cercanía de elecciones.

"Especiales circunstancias"

Pero el Ejecutivo también defiende que las comparecencias ante los medios no pueden considerarse como parte de una "campaña" como las prohibidas por la ley electoral porque en ellas concurren "especiales circunstancias". 

Según el Gobierno, esas ruedas de prensa tienen una "dimensión política incontestable" porque el Ejecutivo también es político. "La información que en ellas se proporciona se refiere a la acción política, a la actuación del Gobierno". El escrito asegura que la "naturaleza mixta político informativa" de esas comparecencias "resulta incompatible con su consideración como 'campañas' de información" ya que las campañas son puntuales y dirigidas a un objetivo concreto y las ruedas de prensa del Consejo de Ministros son todos los viernes, haya elecciones o no.

Es decir, que como el elemento político y de campaña electoral no puede disociarse de la actividad institucional del Gobierno, a la que tiene derecho, la Junta Electoral no debe limitar ni una cosa ni la otra. Y, aunque así fuera, el carácter "político" de un Gobierno no debe confundirse con el electoralismo que persigue y limita la Junta Electoral. 

Los titulares de los periodistas

Por último, el Gobierno alude al derecho de información de medios y ciudadanía, consagrado en el artículo 20 de la Constitución, para no dejar de dar esas ruedas de prensa. Según el Ejecutivo, eliminarlas obligaría al Gobierno a no publicitar en el Boletín Oficial del Estado (BOE) sus decretos, ya que también podría ser considerado propaganda. Y los ciudadanos tienen derecho a ser informados. 

El Ejecutivo advierte de que son los medios los que eligen el titular y que el Gobierno no puede tratar de condicionarlo ocultándoles información institucional. Por todos esos motivos, Sánchez pide el archivo de la denuncia del PP. La próxima reunión de la Junta Electoral está prevista para el lunes, tras el primer Consejo de Ministros celebrado tras la disolución de las Cortes, y podría pronunciarse ese mismo día.