Hace ya tiempo que el planeta nos está lanzando señales acerca de la compleja situación en la que se encuentra. Los efectos del cambio climático son palpables en muchos lugares de nuestra tierra: los glaciares retroceden cada año, los corales se mueren de un día para otro y las playas se erosionan o se llenan de sargazo. Estamos inmersos en un proceso acelerado de pérdida de biodiversidad, el más importante jamás conocido por el hombre, y los fenómenos naturales ocurren cada vez con más frecuencia y su magnitud es cada vez más imprevisible.

Precisamente, hace ya cerca de cincuenta años, Naciones Unidas estableció el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente con la finalidad de sensibilizar a la población mundial acerca de la importancia de cuidar la naturaleza y motivar a las personas para que se conviertan en agentes activos para su protección y conservación. Desde entonces, se ha ido avanzando en la conciencia ambiental de los ciudadanos, aunque, es cierto que aún queda mucho camino por recorrer.

Un claro ejemplo de ello es que, según datos de la ONU, estamos utilizando el equivalente a 1,6 veces la capacidad de producción natural de la Tierra para mantener nuestro estilo de vida actual, o que el 67% de las emisiones de gases de efecto invernadero están asociadas de manera directa a nuestra actividad.

Ante un contexto como el actual, queda más que patente la imperiosa necesidad de transformar nuestro modelo de desarrollo económico y social, para hacerlo más inclusivo, más justo y más respetuoso con la naturaleza. Es decir, es necesario que de manera urgente demos el paso definitivo y cambiemos nuestra forma de hacer las cosas y recuperar esa relación armónica con la naturaleza, que durante tantos años tuvimos y que tan bien nos fue como especie.

En esta tarea que tenemos que llevar a cabo, el sector empresarial, en general, juega un papel clave como agente del cambio y ejemplo a seguir para el resto de los actores de la sociedad. Las compañías somos piezas fundamentales en esta transformación y debemos centrar nuestros esfuerzos en hacer bien las cosas desde dentro, ser espejo y apoyar a las personas y comunidades para que se conviertan también en agentes activos del cambio.

Todos los sectores de la economía están llamados a ejecutar esta labor de revulsivo ambiental y social. Todos sin excepción. En este sentido, el turismo tiene un papel fundamental. Con la particularidad de haber sido uno de los sectores más impactados por la pandemia, es altamente sensible a los efectos del cambio climático algo que potencia, aún más si cabe, esta tarea de apostar con firmeza por este ámbito.

Y es que, la recuperación de la industria turística pasa, en gran parte, por activar la sostenibilidad como palanca. El crecimiento y la evolución del turismo tiene que ser sostenible. Por tanto, es imprescindible que haya un compromiso con la sostenibilidad y el bienestar ambiental por parte de todos y cada uno de los agentes que forman parte de este sector.

En Grupo Piñero somos conscientes de que sólo garantizando el fututo de nuestro planeta, podremos evolucionar como sociedad. Pero no sólo eso, también somos conocedores de que es necesario que pisemos el acelerador en cuestiones ambientales y, por ello, aunque llevamos tiempo trabajando en este ámbito, recientemente hemos potenciado esta palanca en nuestra estrategia de negocio.

Una apuesta firme y sincera que se materializa posicionando la sostenibilidad como eje trasversal de la estrategia global de nuestra compañía mientras que, en paralelo, hemos definido un Plan estratégico de Sostenibilidad con horizonte 2030. El cual, además de contemplar los ámbitos de actuación de la gobernanza y las personas, pone el foco en el planeta, la palanca que engloba todas aquellas acciones centradas en la protección, conservación y restauración del medio ambiente.

Parte de ese plan pasa por ampliar la acción de nuestra Fundación Ecológica Ecobahia (actualmente en México) a los destinos de República Dominicana, Jamaica y España durante los próximos 4 años. Una entidad con la que lideramos los programas de educación y sensibilización ambiental de clientes y colaboradores, conservación de los espacios naturales de nuestra propiedades y restauración de ecosistemas en los destinos donde estamos.

Un claro y reciente ejemplo de ese compromiso es nuestro apoyo a los Conceptos básicos de sostenibilidad hotelera impulsados por el Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC); un conjunto de criterios coordinados, comunes y reconocidos a nivel mundial, que todos los hoteles deben implementar como mínimo para impulsar los viajes y el turismo responsables.

Para conmemorar la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, en Grupo Piñero hemos querido poner en práctica también esa labor de crear conciencia y ser agentes del cambio entre la sociedad. En este sentido, hemos diseñado una campaña denominada Una persona, un árbol que, precisamente, pretende visibilizar que los grandes logros se consiguen con pequeñas acciones individuales.

En concreto, a través de esta campaña, nos comprometemos a plantar en un año 14.000 árboles, uno por cada profesional que integra la plantilla de nuestra compañía en los destinos en los que estamos presentes. Con ello, contribuiremos a la recuperación de especies autóctonas a través de la reforestación.

Esta campaña, en línea con este ánimo de colaboración que nos caracteriza, se ha movilizado a través del movimiento Somos Ecoístas, que lanzamos hace justamente un año con el objetivo de sensibilizar y concienciar en el cuidado de nuestro entorno y con el que invitamos a toda la sociedad a trabajar juntos en favor del planeta.

Tras todo esto, queda más que demostrado que nuestro compromiso con la salud del planeta es firme y sincero. De hecho, creemos que la gestión empresarial y el compromiso ambiental constituyen un binomio esencial. Aun así, el reto al que nos enfrentamos es tan ambicioso que necesitamos de la ayuda de todos los agentes sociales para conseguir frenar las amenazas a las que se enfrenta el planeta. Para ello, es esencial que sumemos esfuerzos. Este tiempo atrás hemos demostrado que juntos y unidos podemos plantar cara a cualquier adversidad. Continuemos haciendo gala de esa unidad, también en materia medioambiental.


*** Isabel Piñero es directora de sostenibilidad del Grupo Piñero.