Padre e hija explorando un chatbot de IA.

Padre e hija explorando un chatbot de IA. ilkercelik Istock

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IA y juventud: empoderar a padres y líderes para un aprendizaje responsable

La plataforma 'Ponte al dIA' propone formación y ética frente al avance tecnológico, en un escenario marcado por las nuevas restricciones estatales.

Más información: La cara amable del 'monstruo de la IA' que explotó en 2025: una revolución en salud, educación y gestión de emergencias

Tania Ortega
Publicada

El debate sobre la tecnología y la juventud ha dado un giro radical en España tras el anuncio de Pedro Sánchez de su intención de restringir las redes sociales a menores de 16 años.

En el trasfondo de la prohibición surge una pregunta incómoda: ¿estamos preparando a los adultos para guiar para un mundo que ya es inevitablemente digital?

Con el propósito de cerrar esta brecha, la Fundación José Antonio Llorente ha lanzado Ponte al dIA, una plataforma estratégica para reducir la brecha generacional en tecnología.

A través de una newsletter mensual y canales digitales, la iniciativa ofrece análisis de expertos sobre las herramientas que usan los jóvenes hoy.

Su funcionamiento se basa en desgranar la complejidad de la IA generativa en información accesible y ética. Incluye contenidos multimedia, como vídeos de especialistas, que abordan desde la seguridad digital hasta el impacto de los algoritmos en la salud mental.

Pensamiento en riesgo

La iniciativa está dirigida específicamente a padres, docentes y líderes de organizaciones. El objetivo es dotarlos de la autoridad de conocimiento necesaria para guiar a las nuevas generaciones hacia un uso responsable, crítico y humano de la tecnología.

Para Albert Medrán, director general de la Fundación José Antonio Llorente, la clave no es el reemplazo laboral, sino el aprendizaje actual. "La preocupación real es que la tecnología pase de ser un apoyo a ser un sustituto del esfuerzo intelectual"señala sobre el riesgo de perder el pensamiento crítico.

Consejos para hablar de IA 

Desde Ponte al dIA proponen tres pilares para que la conversación en casa pase de la restricción al entendimiento:

El peso de la tecnología no debe recaer solo en el menor. Es vital que adultos y educadores entiendan la herramienta para marcar límites con sentido; no se puede guiar lo que no se comprende.

La IA debe ser una herramienta para investigar o estructurar ideas, nunca un sustituto del esfuerzo intelectual. La autoría y el pensamiento crítico deben seguir siendo humanos e innegociables.

Habilidad de futuro. La IA ya no es opcional, es una competencia crítica. En lugar de temerle, hay que usarla de forma ética y creativa para asegurar su ventaja competitiva en el mercado laboral.

Identidad digital y autoestima

Los datos recopilados por la fundación son urgentes: las patologías de salud mental en jóvenes han crecido un 300% en las últimas dos décadas.

Según informes de Cyber-Guardian, el 80% de las jóvenes ya teme la manipulación de sus imágenes mediante deepfakes, una nueva amenaza de la IA.

Luis Martín, experto en IA, advierte en la primera entrega de la newsletter de Ponte al dIA de que el impacto de la tecnología afecta directamente a la autoestima y la construcción de la identidad de los menores.

Según Martín, "pensar que todo se puede solucionar con una prohibición es quedarse corto", refiriéndose al plan del Gobierno para elevar a 16 años la edad mínima de acceso a las redes sociales.

Para el experto, la respuesta más eficaz no reside en el veto legal, sino en una formación que permita a las familias acompañar lo que hoy no entienden.

Educar frente a prohibir

Mientras el gobierno levanta barreras legales al uso de pantallas, las familias enfrentan una realidad inevitable: la IA ya está en las mochilas de sus hijos.

Iniciativas como Ponte al dIA, de la Fundación José Antonio Llorente y voluntarios de LLYC, demuestran que la protección real no es el bloqueo, sino el conocimiento.

Si la sociedad se conforma con la restricción y deja de invertir en alfabetización digital, estaremos creando una generación aislada pero no educada.

El éxito no depende de una ley, sino de un compromiso entre familias, colegios y empresas para que la IA impulse el talento y no sustituya el pensamiento.