Las bragas menstruales se han convertido en una popular alternativa sostenible. Foto: iStock.

Las bragas menstruales se han convertido en una popular alternativa sostenible. Foto: iStock.

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Presencia de sustancias tóxicas en bragas menstruales: ¿son realmente una alternativa sostenible?

Existen más de 12.000 químicos eternos con los que estamos en contacto a diario, que deterioran el medio ambiente y producen enfermedades.

14 agosto, 2023 01:47

Hay que remontarse a la década de los 40 del siglo pasado para encontrar el origen de los llamados químicos eternos (o PFAS, por sus siglas en inglés). Desde los inicios, sus múltiples usos se extendieron exponencialmente a todo tipo de industrias a nivel global, especialmente a aquellas destinadas al consumo.

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Diversas investigaciones han detectado la presencia de este tipo de sustancias químicas en productos alimenticios, pues los empaques en los que son envasados se fabrican con alguno de estos químicos, o porque la tierra y el agua donde fueron cultivados y regados también estaban contaminados. 

Es frecuente encontrar estos químicos tóxicos en utensilios de cocina, en particular en aquellos con propiedades antiadherentes como las sartenes de teflón, productos de limpieza e higiene, cosméticos, prendas de ropa y calzado impermeables o en objetos de decoración y juguetes, aunque estos son solo algunos ejemplos.

¿Qué son?

Las sustancias químicas eternas más extendidas por su uso son las llamadas técnicamente perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas. Su empleo se popularizó debido a que cuentan con numerosas propiedades relativas a la adherencia e impermeabilidad, lo que alarga considerablemente la vida útil de muchos productos en el mercado.

Esa misma durabilidad también aplica a sus efectos nocivos sobre el medio ambiente, contribuyendo a su degradación a nivel global. Está presente en el agua, la tierra, incluso en el aire, viajando como pequeñas partículas invisibles, que contaminan la vida natural y silvestre, y también nuestro organismo.

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No solo existen estudios sobre su presencia en el entorno o en lo que consumimos, sino también sobre sus efectos adversos. Según el Ministerio para la Transformación Ecológica y el Reto Demográfico, los PFAS se relacionan con un amplio espectro de enfermedades y patologías como el cáncer de riñón, los daños hepáticos o el debilitamiento del sistema inmunológico.

Nuevos hallazgos

En los últimos años, productos como la copa o la braga menstrual han ganado gran visibilidad, pues han resultado ser, aparentemente, alternativas más respetuosas con el medio ambiente y con la salud femenina, en contraposición a los clásicos tampones o toallas higiénicas y sus efectos secundarios más que demostrados.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Notre Dame han realizado un estudio donde han sido analizados más de 120 productos menstruales diferentes y que actualmente están siendo comercializados en Estados Unidos.

Entre ellos se encuentra la ropa interior para la menstruación, y aunque quedan detalles de la investigación por ser desvelados, los científicos afirman haber encontrado, en ''una buena facción'' de este tipo de productos, niveles detectables de PFAS.

Estas sustancias químicas, según detalla el profesor de física de la institución Graham Peaslee, han sido encontradas en el revestimiento, por lo que ''no está en todas partes''. Pese a esto, se trata de un descubrimiento que despierta cierta preocupación entre la comunidad científica, la industria y las consumidoras.

El investigador lanza un mensaje de positivismo al afirmar que, ''la mayoría de productos analizados estaban libres de PFAS''. Además, recuerda que estos tipos de químicos, de los que existen más de 12.000 variedades, ''pueden encontrarse en cientos de productos de uso diario'', no solo es exclusivo de ciertas bragas menstruales analizadaa. 

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No es la primera vez que Peaslee lleva a cabo un estudio de estas características. Pues, en 2019, demostró que la empresa Thinx, quien negó las acusaciones y cualquier conducta indebida, ''engañaba'' a sus clientas afirmando que su ropa interior menstrual estaba libre de productos químicos dañinos. 

Regulación europea

A principios de 2023, la Unión Europea comenzó a estudiar una propuesta lanzada por Alemania, Países Bajos, Dinamarca, Suecia y Noruega, quien no pertenece a la Unión, para prohibir las sustancias eternas.

El bloque afirmó en una declaración que, de prosperar, esta sería “una de las mayores prohibiciones de sustancias químicas jamás realizada en Europa”. Sin embargo, se trata de un proceso complejo y de mucho diálogo con las industrias, por lo que es probable que su materialización tarde años en llegar.

Los encargados de analizar la proposición, para ver si esta se ajusta a la normativa más amplia de la UE sobre sustancias químicas, serán la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA), dos comités científicos para la Evaluación de Riesgos (RAC) y para el Análisis Socioeconómico (SEAC).