Kiboko, el pub de la costa alicantina que abrió sus puertas al movimiento LGTBIQ+ en los 80.

Kiboko, el pub de la costa alicantina que abrió sus puertas al movimiento LGTBIQ+ en los 80. Cedida

Historias

'Kiboko', el documental español que recupera la memoria del pub que abrió sus puertas al movimiento LGTBIQ+ en los 80

Las directoras Noelia Fluxá y Julie-Estel Soard recrean el conocido club de Villajoyosa, Alicante, donde se dieron cita la inclusividad, la moda y la música.

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En Madrid no acababa de arrancar la Movida y en la Costa del Sol se había olvidado el famoso Pasaje Begoña que daba refugio a los que se salían de la norma en pleno franquismo. Pero en Villajoyosa, Alicante, se alzó un local que presumió de inclusividad antes de que nadie supiese muy bien qué significaba la palabra, y se llamó Kiboko.

Su memoria la recupera ahora Kiboko, documental de las directoras Noelia Fluxá y Julie-Estel Soard que mezcla testimonios de la entonces con la recreación ficticia del viejo establecimiento, intentando captar el ambiente de un espacio de libertad donde se dieron cita la música y la moda del momento con las tribus urbanas y las realidades más diferentes.

Su historia es la de una época en la que alargar el carnaval una semana podía ser un acto de resistencia cultural y en la que dos mujeres yendo de la mano por la calle podían provocar reacciones más allá de la curiosidad, y más en pueblos pequeños.

Cerca de la turística Benidorm, el pub de Villajoyosa ofreció un espacio de refugio en un momento donde no eran tan comunes.

Miguel Cuenca, uno de los impulsores del proyecto y antiguo habitual del Kiboko entre 1983 y 1994, que duró su andadura, explica a ENCLAVE ODS que "salíamos de la dictadura, la transición a la democracia era también vivir más libres, con más ganas. ¿Qué ocurre en Villajoyosa? Que ellos, en el Kiboko, ponen la semilla de esta movida".

El municipio turístico alicantino actualmente tiene algo menos de 35.000 habitantes, unos 20.000 a principios de los 80, y aquel lugar se convirtió en una revolución. "Se abre un espacio de diversidad, musical, de moda, de artistas que exponen también dentro del local. Las primeras emisiones de la radio de aquí de Villa Julisal se hicieron desde él", añade Cuenca.

Miguel Cuenca, uno de los impulsores del proyecto y antiguo habitual del Kiboko entre 1983 y 1994.

Miguel Cuenca, uno de los impulsores del proyecto y antiguo habitual del Kiboko entre 1983 y 1994. Cedida

Para este veterano artista y activista resulta difícil trasladar a la España actual lo que suponía un espacio de libre expresión como aquel.

La música, la moda y la libertad de expresar la propia sexualidad iban de la mano: "A Villajoyosa llegó antes la música que luego se escucharía en Madrid o Barcelona, y se pudo ver por primera vez a hombres llevando falda. En aquel momento, fue algo impactante".

El documental recupera las figuras de los fundadores Quico Caponet y Tomás Santacreu, junto a Malena y Kiko Puche, fundamentales en su programación cultural.

En su estreno en Villajoyosa estuvo presente el alcalde actual y la representación del ayuntamiento, que ya ha dedicado una plaza al viejo establecimiento, subrayando la importancia cultural que tuvo para el municipio alicantino.

Un cambio de perspectiva desde la moda o lo musical, con estilos que nunca se habían visto, pero también un lugar donde podían verse mujeres que salían solas —al lector le sonará raro, pero entonces era una excentricidad—, parejas del mismo sexo y hombres y mujeres con ropa que habría sido un escándalo en cualquier otro lugar.

La película alterna los clásicos planos de documental en los que testigos de la época hablan a cámara rememorando los hechos, con partes de ficción en las que se recrea el viejo local y se ha "reconstruido" la moda y el ambiente del momento.

Una historia en la que una joven queer de la actualidad reflexiona sobre cómo situaciones que para ella son normales lo han logrado porque hubo otros que se atrevieron en un momento en el que una chaqueta o un pendiente podían ser una revolución.

Las directoras del documental Noelia Fluxá y Julie-Estel Soard.

Las directoras del documental Noelia Fluxá y Julie-Estel Soard. Cedida

Kiboko cuenta con la voz de Teresa Grau, actriz y narradora que indaga sobre el pasado del lugar. Con la colaboración del Seaclub Music, la banda sonora también recrea los años 80 del siglo pasado, en los que "bailar era una forma de decir aquí estoy".

También se presenta la figura de Jaume Perona, modista y figura esencial del Kiboko, "contribuyó a forjar una estética propia, hecha de lentejuelas, cuero y descaro".

"Una de las motivaciones del documental fue hablar de cómo en un contexto en la que se supone que todo era más complejo a nivel de entendimiento social de la diferencia, fue posible Kiboko", explican las directoras Fluxá y Soard a ENCLAVE ODS.

Ahí se mezclaron "gente normativa con no normativa, las tribus urbanas… Tenía cabida para todo el mundo. Incluso ahora parece complejo, no conocemos muchos, que haya un espacio donde se mezcle todo tipo de personalidades y se acepten y estén bailando juntos y conversando juntos", explican las directoras.

"Ahora estamos más acostumbrados a ver a personas diversas, pero también parece que haya mucha más separación", apuntan las cineastas. "Allí no había tribus".

Las cineastas, más jóvenes, no conocieron Kiboko abierto, pero para Miguel Cuenca "era un espacio que tenía un sentimiento de hogar. No había un rango de edad, podían haber jóvenes como podía haber gente de 60 años".

La moda dark se mezcló con los nuevos románticos de la entonces incipiente MTV y grupos o autores que no se conocían en Valencia o Madrid, pero que se escucharon por primera vez en aquellas cuatro paredes.

Kiboko, el pub de la costa alicantina que abrió sus puertas al movimiento LGTBIQ+ en los 80.

Kiboko, el pub de la costa alicantina que abrió sus puertas al movimiento LGTBIQ+ en los 80. Cedida

Cuenca insiste: "En Kiboko se caían todas las etiquetas. No era cosa de un colectivo. En una época en que mucha gente sentía rechazo de la sociedad por su forma de ser o de vivir, allí aprendimos que había que ser uno mismo y vivir con felicidad y no ser como los demás quisieran".

Kiboko está producida por Juno Media, con la coproducción de Arca Films, y ha contado con financiación del Ayuntamiento de Villajoyosa y el respaldo de una campaña de crowdfunding con Platino Crowdfunding que logró reunir a 146 mecenas.

Su estreno se produjo el pasado 6 de junio en la propia Villajoyosa y ahora empieza una gira a partir del mes del Orgullo LGTBIQ+ para darse a conocer.