Fotografía de un tanque para realizar la cremación en agua.

Fotografía de un tanque para realizar la cremación en agua. Resomation Ltd

Historias

Cremación en agua: así es el método funerario que contamina siete veces menos que la incineración tradicional

Esta opción más sostenible está ahora disponible en Escocia, que ha sido el primer país de Reino Unido en legalizarla.

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Cuando se habla de la muerte, y de qué queremos que ocurra con nuestro cuerpo después, se suelen contemplar dos opciones: el entierro y la incineración. Muchos ni siquiera saben que existen otras opciones que, incluso, son más amigables con el medio ambiente.

Una de ellas es la cremación acuática o hidrólisis, que tiene una huella ambiental hasta siete veces menor que la incineración tradicional. Una alternativa de la que pronto dispondrán los escoceses, ya que su país ha sido el primero de Reino Unido en legalizarla.

En esta técnica, el difunto se envuelve en un material biodegradable, como seda o lana, y se coloca en una cámara presurizada, explica Howard Pickard, Director General de Resomation Ltd, la empresa fabricante de estos equipos.

La cámara se sella y se le añade una solución alcalina compuesta por un 95% de agua y un 5% de hidróxido de potasio, calentándola a 150 °C, agrega. En pocas horas, el proceso descompone el cuerpo "de forma similar a la descomposición natural tras el entierro, pero mucho más rápido".

Al final, los restos óseos "se secan y se reducen a un fino polvo blanco, que se entrega a la familia, como las cenizas tras la cremación", desgrana Pickard. El resultado es el mismo que en la opción tradicional, pero más sostenible.

Escocia no ha sido el primero en legalizar la hidrólisis. El método funerario ya se emplea en 28 estados de Estados Unidos, Canadá, Irlanda, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda.

El Director General de Resomation Ltd cree que, en general, hay una tendencia positiva en ese sentido. Eso sí, el ritmo del cambio varía según el país, ya que la regulación, la comprensión pública y la preparación del sector son factores distintos en cada territorio.

Su crecimiento, continúa, "dependerá de la regulación y, sobre todo, de la confianza del sector funerario". La experiencia en otros países sugiere que existe un claro interés público, pero es probable que su adopción sea gradual, no rápida.

Sin riesgo de contaminación

Pickard resalta que las familias que optan por la hidrólisis "también afirman que es una alternativa más suave y respetuosa con el medio ambiente".

Esta opción, es más sostenible que la incineración porque no genera emisiones tóxicas que acaban directamente en la atmósfera. Además, abre la puerta a reducir la utilización de ataúdes de un solo uso, porque solo es el cuerpo lo que se introduce en el tanque para la hidrólisis

Después de la cremación, el agua empleada acaba en la red de tratamiento de aguas residuales, pero, antes de eso, se enfría y se trata, por lo que tampoco supone un riesgo. Un proceso que se hace de forma totalmente segura, garantiza el directivo de Resomation Ltd.

De hecho, las empresas que realizan esta práctica necesitan contar con un permiso de la autoridad competente en materia de agua. El líquido no contiene sólidos, es estéril, no contiene ADN y se compone únicamente de elementos naturales como proteínas, péptidos, azúcares y sales, insiste.

Pickard expone que tampoco hay que preocuparse por el gasto de agua de este sistema. En el proceso se emplean unos 1.500 litros de agua, una cantidad comparable al consumo de muchas actividades cotidianas. "No se considera significativo en el contexto del uso total [de este líquido]".

Un momento histórico

La decisión de Escocia ha supuesto un momento histórico para el sector funerario del país, ya que es el mayor cambio en la ley de cremación desde su introducción hace 120 años.

Desde Resomation Ltd, Pickard celebra que ahora los ciudadanos tengan una posibilidad más para elegir qué quieren que ocurra con ellos tras su muerte.

No obstante, todavía no está en marcha. El directivo de la compañía dice que es difícil asegurar cuánto tiempo puede tardar esta opción en estar disponible porque primero tienen que preparar las instalaciones.

Antes de poder ofrecerla, las funerarias deberán hacer la instalación de los tanques, para lo que necesitarán un permiso de obras. También deberán obtener una autorización de vertido de la autoridad local de agua. Algunos de estos permisos ya se han emitido en Escocia.

"Probablemente transcurrirán entre seis y nueve meses antes de que el servicio se ofrezca al público", calcula Pickard.

Por otro lado, desde Resomation Ltd no se aventuran a dar una estimación de lo que podrá costar este método, pero creen que podría ser una cantidad similar al de la cremación tradicional.

Lo que sí tiene claro Pickard es que no ha llegado para reemplazar a las opciones tradicionales. "Es probable que la cremación acuática se consolide como una opción adicional importante, en lugar de un sustituto del entierro o la cremación".