Los 'Orthoptera', como los saltamontes, han disminuido un 27%.

Los 'Orthoptera', como los saltamontes, han disminuido un 27%. Istock

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Las poblaciones de insectos disminuyen hasta un 58%: estos son los impactos de las especies invasoras en la biodiversidad

La presión biológica externa se suma a otras amenazas globales y compromete el funcionamiento de los ecosistemas.

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Mariana Goya
Publicada

Termostatos bajo cero, días consecutivos sin ver la luz del sol o amenazas constantes —algunas llevadas a término— de nieve se han convertido en la norma. España se encuentra en pleno invierno. Y aunque, debido a esta climatología, la mayoría de insectos están ahora mismo fuera de combate, puede que para cuando llegue la primavera su panorama se muestre algo diferente.

Y es que estas especies están dejando de ser percibidas únicamente como una amenaza para convertirse en una de las principales víctimas de las especies exóticas invasoras.

O, por lo menos, esa es la conclusión central del primer análisis global que cuantifica el impacto de estas especies sobre las poblaciones de insectos terrestres, un fenómeno que, según los científicos, agrava su declive y pone en riesgo servicios ecosistémicos esenciales para la biodiversidad.

El estudio, liderado por el Centro de Ecología e Hidrología del Reino Unido (UKCEH) y publicado en Nature Comunications, revela que las especies exóticas invasoras reducen, de media, la abundancia de insectos terrestres en un 31% y la riqueza de especies en un 26%.

En concreto, el trabajo analiza datos procedentes de seis continentes y, de hecho, constituye la primera evaluación de este tipo a escala global, en un contexto en el que la disminución de los insectos ya es considerada un problema ambiental de primer orden.

"Es crucial que reconozcamos a los insectos no solo como invasores, sino también como víctimas de la gran invasión", afirma Grace Skinner, científica de datos del UKCEH y directora del estudio.

Los 'Hymenoptera', que incluye a las hormigas, han descendido un 37%.

Los 'Hymenoptera', que incluye a las hormigas, han descendido un 37%. Istock

Y es que, según indica, el declive de estas poblaciones es una tendencia preocupante a nivel mundial y, de mantenerse, se comprometerán funciones claves como la polinización, el control natural de plagas y el equilibrio de los ecosistemas.

Los insectos, en peligro

Tradicionalmente, los insectos han sido asociados al problema de las especies invasoras debido a casos muy visibles como la avispa asiática de patas amarillas, la mariquita arlequín o la hormiga de fuego.

Sin embargo, la nueva investigación muestra que muchos insectos autóctonos sufren directamente las consecuencias de la llegada de animales y plantas no nativas.

¿El motivo? En el caso de los animales pueden competir con ellos por los recursos o depredarlos, mientras que la vegetación invasora suele sustituir a las plantas nativas de las que dependen para alimentarse o reproducirse.

En datos

El análisis se centra en cuatro órdenes de insectos que representan el 62% de todas las especies conocidas y que han sido identificados como especialmente amenazados por las invasiones biológicas. Sin embargo, los resultados muestran impactos desiguales entre grupos.

Una infografía que muestra la disminución promedio de la abundancia de grupos clave de insectos terrestres debido a las especies exóticas invasoras. El alcance de esta disminución varía según la especie y la región.

Una infografía que muestra la disminución promedio de la abundancia de grupos clave de insectos terrestres debido a las especies exóticas invasoras. El alcance de esta disminución varía según la especie y la región. UKCEH

Las mayores reducciones promedios de abundancia se registran en los Hemiptera, o chinches verdaderos, con un 58%, seguidos por los Hymenoptera —que incluyen hormigas, abejas, avispas y moscas sierra— con un 37%.

En el caso de los Orthoptera, como saltamontes, langostas o grillos, la disminución alcanza el 27%, mientras que los Coleptera o escarabajos presentan una reducción más moderada, del 12%.

No obstante, los autores advierten de que los efectos de las especies invasoras no son uniformes y dependen en gran medida del contexto local.

En algunos entornos, especialmente aquellos donde la vegetación nativa ya ha desaparecido, ciertas plantas invasoras pueden llegar a proporcionar recursos a los insectos. Aun así, el balance general que arroja el estudio es negativo para la biodiversidad.

Las invasoras (y otras amenazas)

La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) reconoce a las especies invasoras como uno de los cinco principales impulsores directos de la pérdida de biodiversidad global, junto con el cambio en el uso de la tierra y el mar, la explotación directa de los organismos, el cambio climático y la contaminación.

Pese a la magnitud del problema, los investigadores señalan que los efectos de las especies invasoras sobre los insectos han sido menos estudiados que otras amenazas como la urbanización o el enriquecimiento de nutrientes.

Por ese motivo, sostienen que este trabajo busca llenar ese vacío y ofrecer una base científica que permita priorizar la gestión del hábitat y las medidas de prevención y control, especialmente en un escenario de recursos limitados.

El transporte y el comercio global facilitan la llegada de especies no nativas a nuevas regiones, mientras que el aumento de las temperaturas crea condiciones más favorables para su establecimiento. En este contexto, los científicos advierten de que los desafíos para los bichos podrían intensificarse.

De ahí que Joseph Millard, coautor del estudio e investigador de la Universidad de Cambridge, señale que esperan que su análisis "impulse más investigaciones sobre cómo las especies exóticas invasoras interactúan con otras amenazas, como el cambio climático, y cómo estas interacciones pueden amplificar sus impactos".