Rebajas en una tienda de artículos del hogar

Rebajas en una tienda de artículos del hogar iStock

Historias Producción y consumo responsables

De la 'fast fashion' al 'fast homeware': ¿es el hogar el próximo súperdestructor del medio ambiente?

El cambio de costumbres por la pandemia ha alimentado la aparición de una nueva tendencia que amenaza con convertirse en la nueva 'moda rápida'. 

16 agosto, 2022 01:26

Ya casi todo el mundo conoce el concepto de fast fashion: ropa barata y de dudosa calidad, cuyo impacto en el medio ambiente es devastador, no sólo en donde se produce, sino también donde acaba —vertederos, ríos o incineradoras—. De la misma estirpe, llega ahora la fast homeware, o lo que es lo mismo: artículos del hogar baratos y de poca durabilidad. Misma estrategia, pero diferente producto. 

La pandemia de la Covid-19 y el confinamiento cambiaron muchas cosas de nuestro día a día, y también nuestra forma de consumo. Con la reducción de nuestra vida social al mínimo, las paredes de nuestra casa se convirtieron en nuestro refugio. El salvoconducto donde antes no se veía necesario una vela, pero que ahora es imprescindible. Era la forma de escapar de la sombría realidad de ahí fuera. 

Las velas, cojines, jarrones, lámparas o muebles se convirtieron en una gran tendencia. Internet se inundó de artículos de hogar nuevos y baratos. Las grandes marcas se lanzaron a producir colecciones de hogar. Era la nueva moda. 

Así lo demuestran las cifras. Según un estudio del portal inmobiliario Fotocasa, en 2020, las ventas online de productos para el hogar llegaron a crecer un 400%, aunque el crecimiento interanual se estabilizó en torno a un 80%. 

En Reino Unido, una encuesta realizada en 2021 por made.com descubrió que el 68% de los adultos británicos había comprado al menos un artículo de hogar al mes durante la pandemia. 

Con estas cifras, quizás sea la hora de plantearnos si los artículos del hogar se han convertido en la nueva moda rápida y pensar sobre la necesidad de una mayor concienciación para no repetir los mismos errores que en la moda rápida.  

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Muebles ‘de sangre’

La tala de árboles para madera es una de las grandes causas de deforestación en diferentes puntos del planeta. En la Amazonía, por ejemplo, la deforestación pasa por varias fases, según explica Mónica Parrilla, experta en bosques de Greenpeace.

La extracción de madera procedente de talas ilegales de árboles es el primer paso, pero después vienen los incendios y se prepara el terreno para el cultivo de soja o para el ganado. 

Escena de deforestación en el Amazonas.

Escena de deforestación en el Amazonas. iStock

Lo mismo pasa en Indonesia, donde la tala ilegal de árboles está poniendo en peligro el ecosistema terrestre. La deforestación de miles de hectáreas en Pawan Khatulistiwa (MPK) en Sungai Putri amenaza uno de los últimos refugios del orangután en el mundo, según afirma la ONG ecologista Greenpeace. 

Además, esta tala ilegal de árboles en Indonesia tiene una importancia capital en el comercio internacional. Esa madera se exporta principalmente a China, aclara Parrilla, donde se transforma en muebles baratos que muchas veces acaban en nuestros comercios y, finalmente, en nuestras casas. 

También, cuenta la experta de Greenpeace, la madera puede estar "manchada de sangre". Por ejemplo, "la madera que salga ahora de Rusia tiene que ser una madera muy vigilada, porque puede ser moneda de cambio para financiar el conflicto bélico [en Ucrania]", señala. 

El certificado FSC —principal certificado de gestión y consumo sostenible de madera y papel—, según comenta Parilla, también tiene “claras líneas de mejora”. Si bien ha sido apoyada desde un principio por Greenpeace, “hay que estar vigilante para que la madera no esté sujeta a conflictos o a otras situaciones que hagan que esa madera esté manchada de sangre”. 

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¿Dónde quedó el 'para toda la vida'?

Nuestras abuelas y abuelos solían tener muebles que duraban toda la vida e incluso pasaban de generación en generación. Hoy en día, estos aún se pueden encontrar en los rastros y en diferentes tiendas de antigüedades, y aún tienen la concepción de ser muebles para durar mucho tiempo. 

Pop Up Store en el barrio de Lavapiés en Madrid.

Pop Up Store en el barrio de Lavapiés en Madrid. iStock

Slowdeco, una pequeña empresa valenciana, es una de las compañías que quiere cambiar esta tendencia destructiva del planeta y volver a ese para toda la vida. Una de sus principales señas de identidad es el concepto del KM. 0. “Desde el principio, el principal objetivo es que todo estuviera fabricado en Valencia o en los alrededores de Valencia”, señala Pablo Esteban, uno de los fundadores de la empresa. 

Los materiales se seleccionan con mucho mimo, teniendo en cuenta siempre su procedencia. “Trabajamos con proveedores de cercanía [en Valencia o en alrededores] y sólo con maderas naturales con certificación”, cuenta Esteban. 

Sus diseños, basados en muebles modulares, se centran en la versatilidad y en la durabilidad. “Nuestra idea es crear un mueble que se pueda utilizar en el futuro. Si en el futuro cambias de vivienda, el objetivo es que no tengas que tirarlo y puedas aumentarlo”, señala. 

No tirar los muebles es otra de las opciones para promover la economía circular. Para ello, utilizar diferentes plataformas online de donación y recogidas en la basura son una opción ideal para darle una segunda vida a los muebles. Proyectos como el de Sandra, creadora de la cuenta Estoy en la basura de Instagram, permite buscar muebles a coste cero o donarlos para aquel que lo necesite o simplemente le guste.