Atracadores sacando una caja fuerte.

Atracadores sacando una caja fuerte. Guardia Civil

Sucesos

Cae la banda que cometió hasta 19 robos en sucursales bancarias y salones de juego de Castilla-La Mancha

La investigación arrancó en marzo tras el asalto a una oficina bancaria de Ontur, donde los ladrones se llevaron más de 66.000 euros.

Más información: La Policía localiza en naves de Toledo numerosos coches de lujo robados en Madrid: hay nueve detenidos

Publicada

La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal especializada en asaltar sucursales bancarias y salones de juego tras una investigación iniciada por el robo de una oficina bancaria en Ontur (Albacete).

La operación 'OTELLO' se ha saldado con cinco detenidos, el esclarecimiento de 52 delitos en nueve provincias —19 de ellos en Castilla-La Mancha— y el ingreso en prisión de todos los arrestados.

Las investigaciones comenzaron en marzo de 2026 después de que la organización perpetrara un robo en una sucursal bancaria de Ontur. Según ha informado la Guardia Civil, los asaltantes fracturaron la puerta de acceso a la oficina, arrancaron la caja fuerte de sus anclajes y la cargaron en un vehículo de alta gama con placas de matrícula falsificadas, logrando apoderarse de más de 66.000 euros.

Ladrones abriendo una caja fuerte.

Ladrones abriendo una caja fuerte. Guardia Civil

A partir de ese momento, los agentes del Área de Delitos contra el Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Albacete centraron las pesquisas en un grupo criminal asentado en la Región de Murcia, cuyos integrantes destacaban por su elevada movilidad geográfica y por su especialización en este tipo de delitos.

El operativo se dirigió tanto a identificar a todos sus miembros como a localizar los inmuebles que utilizaban para ocultar los vehículos y el material empleado en los robos, así como a recuperar el dinero sustraído.

Actuaban en vehículos de alta gama

La investigación permitió constatar que la banda actuaba con una estructura perfectamente organizada y un claro reparto de funciones entre sus integrantes. Su actividad delictiva se centraba principalmente en el robo de cajas fuertes de entidades bancarias y de máquinas de cambio de salones de juego.

Para cometer los asaltos, los miembros de la organización forzaban previamente los accesos a los establecimientos y empleaban herramientas hidráulicas para abrir o arrancar las cajas fuertes de sus anclajes. Cuando el tamaño lo permitía, las trasladaban completas hasta lugares apartados, donde las abrían con mayor tranquilidad.

Material incautado en la operación.

Material incautado en la operación. Guardia Civil

La Guardia Civil también ha destacado las importantes medidas de seguridad que adoptaba el grupo para dificultar su identificación. Sus integrantes actuaban encapuchados, utilizaban guantes y ropa oscura y se desplazaban en vehículos de alta gama previamente sustraídos, a los que colocaban placas de matrícula falsas o robadas de otros automóviles de similares características.

Además, la organización disponía de varios inmuebles que utilizaba como "nidos", donde ocultaba los vehículos empleados en los robos, almacenaba las herramientas y planificaba los siguientes golpes. Tras cometer los asaltos, regresaban a estos lugares para esconder nuevamente los coches, repartirse el botín y eliminar cualquier vestigio que pudiera comprometerles.

Diecinueve delitos esclarecidos en Castilla-La Mancha

La fase de explotación de la operación incluyó seis registros en los que los agentes recuperaron más de 34.000 euros procedentes del último robo cometido por la organización.

Durante los registros también se intervinieron dos vehículos de alta gama utilizados para la comisión de los delitos, tres permisos de conducción falsificados con fotografías de varios de los detenidos, numerosos equipos de transmisión, entre ellos walkie-talkies e inhibidores de frecuencia, así como abundante material empleado para ocultar la identidad de los autores.

Asimismo, la Guardia Civil incautó herramientas utilizadas para cometer los robos, entre ellas una pinza hidráulica, una radial, cizallas, patas de cabra, mazas, hachas, destornilladores, llaves inglesas y cortafríos.

A la organización se le atribuyen un total de 52 hechos delictivos: 11 robos con fuerza en sucursales bancarias —siete consumados y cuatro en grado de tentativa—, 15 robos con fuerza en salones de juego —nueve consumados y seis intentados—, dos robos en concesionarios de vehículos, dos sustracciones de vehículos, seis hurtos de placas de matrícula, 15 delitos de falsedad documental y un delito de pertenencia a organización criminal.

Del total de delitos esclarecidos, 19 fueron cometidos en Castilla-La Mancha, repartidos entre las provincias de Albacete (12), Cuenca (5) y Ciudad Real (2). El resto tuvo lugar en Alicante, Almería, Granada, Jaén, Murcia y Valencia.

Las diligencias, instruidas por el Área de Delitos contra el Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Albacete, han sido coordinadas por la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Hellín, que ha decretado el ingreso en prisión de los cinco detenidos.