La dislipemias, muchas veces infradiagnosticadas e infracontroladas, son uno de los factores de riesgo que favorecen el desarrollo de aterosclerosis (acumulación de grasa y colesterol en las arterias) y el aumento de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. Se trata de trastornos de las concentraciones de lípidos, tanto de colesterol como de triglicéridos. Hay muchas de ellas, algunas caracterizadas por la elevación de solo colesterol o solo triglicéridos y la mayoría mixtas, con elevación de ambas. 

El Dr. Joaquín Sánchez-Prieto, cardiólogo de la clínica toledana Medicina y Prevención Cardiovascular y experto en la materia, indica que "la mayoría de ellas son enfermedades adquiridas por la dieta y el estilo de vida, y otras están determinadas por factores genéticos o agregación familiar, aunque muchas veces coexisten ambos factores".

Algunas de las causas más frecuentes son:

  • Consumo excesivo de grasas saturada
  • Dieta pobre en fibra
  • Sedentarismo
  • Tabaco

Actualmente se trata de una patología infradiagnosticada y el Dr. Sánchez-Prieto subraya que "prácticamente el 50 % de la población mundial puede tener alguna de ellas (sobre todo hipercolesterolemia)". "Alrededor del 70 % de los pacientes diagnosticados de dislipemia tiene un riesgo cardiovascular alto o muy alto. Muchas de estas patologías no están detectadas porque el paciente no se realiza analíticas sanguíneas o por falta de educación sanitária que no permite valorar adecuadamente el perfil de riesgo de los pacientes. Las actuales guías europeas de prevención cardiovascular establecen que los pacientes de bajo riesgo tienen que tener un objetivo de colesterol LDL (colesterol malo) de menos de 116 mg/dl, y cuando vemos analíticas la mayoría de los pacientes tienen una cifra mayor. Si además coexisten otras patologías el objetivo a conseguir es menor".

El tratamiento debe ser individualizado teniendo en cuenta las características del paciente, su riesgo cardiovascular y el estado en el que se encuentra la enfermedad. Las primeras medidas están encaminadas a controlar la dieta del paciente y promover el consumo de verduras, legumbres y hortalizas, así como realizar ejercico físico.

En pacientes con alta concentración de colesterol será necesario administrar tratamiento médico. Hay muchos fármacos utilizados para disminuir el colesterol. Las estatinas son la principal terapia y una de las piezas clave; además, se pueden utilizar muchos otros dependiendo del tipo de dislipemia, como pueden ser ezemitibe, iPCSK9, fibratos y ácidos grasos omega-3.

Entre las medidas a tomar está la concienciación de pacientes y personal sanitario ya que "no se le presta demasiada atención a este factor de riesgo, que es de suma importancia. Estas patologías tienen un tratamiento que está muy bien estudiado y ha demostrado disminuir el número de eventos cardiovasculares. Por eso es necesaria la coordinación entre de atención primaria y especialistas, con el fin de vigilar y tratar correctamente estas enfermedades", finaliza el cardiólogo de Medicina y Prevención Cardiovascular.

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