José Manuel Gadea, el encofrador de Albacete con miles de seguidores.
José, el albaceteño que dejó las aulas para ser albañil como su padre: "Un oficio da para vivir mejor que muchas carreras"
Este encofrador de 23 años dignifica la construcción ante las nuevas generaciones en redes sociales.
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Poner ladrillos o teclear en un ordenador. Muchos jóvenes se han decantado por lo segundo huyendo de las duras condiciones del sector de la construcción sin ser conscientes de que padece una profunda falta de relevo generacional que se traduce en múltiples oportunidades de empleo estable y sueldos elevados.
José Manuel Gadea pertenece al escaso 11% de jóvenes que se dedican a la construcción en España, según los últimos datos de la Fundación Laboral de la Construcción. Este encofrador albaceteño de 23 años se ha convertido en un fenómeno viral en redes sociales por dignificar los oficios tradicionales entre las nuevas generaciones.
En una reciente entrevista en el pódcast Sector Oficios, Gadea ha repasado su corta e intensa trayectoria entre la empresa familiar de su padre y las obras residenciales de alto caché en Ibiza. Para darle una lección de realidad, sus progenitores le mandaron a limpiar y engrasar a mano más de 5.000 puntales metálicos bajo el sol abrasador con 16 años.
José Manuel Gadea en la obra.
El castigo se convirtió en todo un descubrimiento. "Le dije a mi padre: «Quiero que me enseñes el oficio y ganarme mi pan con mis manos». A mí no me gustaba estudiar. Cuanto más lejos tuviese los libros, mejor", relata el joven en el pódcast.
Su amor por la profesión era tal, que al terminar su jornada se llevaba los planos de las estructuras a casa para estudiarlos por su cuenta. "No es que me avergüence trabajar en la construcción, es que no puedo estar más orgulloso de la persona que soy hoy".
Los inicios no fueron fáciles, cuenta que empezó ganando apenas 30 euros al día siendo peón para seis oficiales en la empresa de su padre. Ante la resistencia de su progenitor a ascenderlo a oficial de segunda, José decidió marcharse a la competencia para volar solo.
Hizo las maletas y se trasladó a la isla de Ibiza donde pasó dos años trabajando para una constructora externa. Allí aprendió las últimas técnicas y dominó los moldes de hormigón para piscinas y escaleras. Con tan solo 20 años consiguió ascender a oficial de primera y fue entonces cuando regresó a su tierra natal, Albacete.
"Esto no es un camino de rosas, pero es bonito", reflexiona. Gadea es un profesional especializado y escaso en el sector y por ello exige ciertas condiciones económicas. "Un oficial de primera no puede cobrar menos de 2.000 euros. En mi caso, por menos de 2.500 no me muevo".
Durante la charla asegura que "no estaba preparado" para el impacto y la visibilidad que ha ganado en internet donde muchos ya le conocen como "el encofrador de TikTok". El joven albaceteño descarta vivir de las redes y afirma que su plan futuro pasa por tener su propia empresa, "trabajar en el encofrado y vivir un poco mejor".
Como mensaje final, José Manuel Gadea recomienda encarecidamente a los chicos de su edad explorar el trabajo manual: "Un oficio da para vivir mejor que muchas carreras. No te van a ir a buscar al sofá. Tienes que patearte una obra tras otra y decir que tienes ganas de trabajar".