Javier en una foto personal.

Javier en una foto personal. Cedida

Toledo

El toledano que se fue a Ceuta por un sueño: "Compro online en Mercadona para no salir. Pedro Sánchez nos ha vendido"

"Tengo compañeras que llevan un spray de pimienta en su bolso", apunta este profesor del CEIP Maestro José Acosta.

Más información: Interior envía más policías antidisturbios a Ceuta y Melilla ante la posibilidad de nuevos asaltos masivos en la frontera

Publicada
Actualizada

Este toledano de 38 años dejó Castilla-La Mancha para cumplir su sueño en Ceuta, ser profesor. Desde que aterrizó en la ciudad autónoma en 2016, Javier Cáceres nunca había convivido con la inseguridad hasta ahora: "Compro online en Mercadona para no salir de casa. Tengo compañeras que llevan un spray de pimienta en su bolso".

Tras otra mañana atípica en el CEIP Maestro José Acosta, rodeado de policía y militares, el docente describe a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha su nueva realidad tras más de 50 días de lo que él considera "una invasión".

Todo comenzó el pasado 31 de julio cuando más de 70.000 migrantes bordearon el espigón fronterizo a nado o a pie desde Marruecos dejando al menos un centenar de víctimas mortales. "Pedro Sánchez nos ha vendido, no entendemos por qué no actúan. La única solución es que toda esta gente se vaya, queremos volver a la normalidad".

Javier sosteniendo una bandera de Toledo.

Javier sosteniendo una bandera de Toledo. Cedida

Ante la posibilidad de nuevos asaltos masivos en la frontera este miércoles 23 de septiembre, coincidiendo con las elecciones legislativas en Marruecos, Javier confiesa que "en los grupos de WhatsApp hay nerviosismo. Se comenta que si el Gobierno no actúa, los ceutíes tendremos que salir pacíficamente a la calle a defender nuestra ciudad. Sin violencia".

El Ministerio del Interior ya ha ordenado el envío de refuerzo de antidisturbios a Ceuta y el ministro de Exteriores de España, José Manuel Albares, plantea reunirse esta semana con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en Nueva York en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas.

En estos diez años, Javier se enamoró del carácter hospitalario de Ceuta y el respeto entre las diferentes comunidades religiosas (cristianos, musulmanes, judíos e hindúes). "Aquí hay un respeto máximo, si hay que hacer Ramadán, se respeta. La convivencia era perfecta y queremos que siga siéndolo", subraya.

En las aulas del José Acosta sigue habiendo pupitres vacíos. Cáceres señala que la asistencia ronda el 75%, ya que muchas familias deciden no trasladar a sus hijos al colegio por la inseguridad que se vive en las calles de la ciudad autónoma.

Javier Cáceres en la semana cultural del colegio José Acosta de Ceuta junto a un compañero.

Javier Cáceres en la semana cultural del colegio José Acosta de Ceuta junto a un compañero. Cedida

"Muchas veces tienen que ir solos porque los padres están trabajando... y tenemos el miedo de que en esos trayectos les pase algo. Evidentemente en el colegio hay seguridad, pero en ese camino de casa al centro, ¿quién los protege?", reflexiona.

El Gobierno ha iniciado un plan de acompañamiento policial en las rutas escolares, pero las asociaciones de padres y los sindicatos denuncian que esta vigilancia no es fija ni cubre todos los recorridos. Además, el pasado 17 de septiembre se manifestaron en la plaza de los Reyes para exigir los vallados de emergencia para blindar los colegios y mayor seguridad.

"Una vez dentro del colegio, los protocolos de actuación siguen como siempre y hasta ahora no hemos tenido problemas. No ha habido ningún salto de migrantes al colegio", añade.

"Antes era impensable"

Pese a la "normalidad" que relata una vez dentro del centro educativo, Javier pone el foco en el mundo exterior y cómo condiciona la rutina del claustro. "He tenido que llevar a compañeras a su casa con el coche porque te dicen: «Me da miedo». Antes eso era impensable".

Aficionado al running, Javier ha tenido que cambiar sus lugares habituales para evitar zonas como la playa del Trampolín, a la que considera "el punto más conflictivo". "Tienen allí su propio mercadillo, peluquería...hacen y deshacen lo que quieren", añade.

Asistencia en la Playa del Trampolín.

Asistencia en la Playa del Trampolín. Gabriela Sardá Núñez / Europa Press

El docente toledano pone el foco en la nocturnidad como la fracción del día de mayor pico de delincuencia y violencia: "Por las noches sale gente de los campamentos que no está fichada ni sabemos a qué viene".

Después de casi dos meses, Cáceres muestra su malestar con el Ejecutivo central. "Los caballas nos sentimos abandonados por el Estado. El control de fronteras es su competencia. La ciudad sigue igual, los mueven de un lado para otro, pero no hay ninguna solución. Nosotros pagamos nuestros impuestos igual que el resto de los españoles".

Su familia desde Toledo observa con preocupación su situación. En cambio, Javier descarta rotundamente hacer las maletas y regresar a Castilla-La Mancha. "Mis padres me dicen que vuelva cuando pueda, pero saben que en Ceuta soy feliz y voy a luchar por mi sueño de ser maestro".

El Gobierno de España ha establecido un mando único hasta el 31 de diciembre tras declararse la situación de interés para la seguridad nacional en la comunidad autónoma, hasta entonces este ceutí de adopción seguirá poniendo el grito al cielo de "Ceuta no se vende, se defiende".