Imagen de archivo de un grupo de personas disfrutando.
Toledo a través del paladar: los platos que todo el mundo debería probar para descubrir el verdadero sabor de la ciudad
De las carcamusas a la perdiz o el mazapán.
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Hay ciudades que se conocen caminando. Otras, entrando en sus museos. Toledo, además de eso, también se descubre a través del paladar. En cada receta hay siglos de historia, productos de la tierra y una forma de entender la cocina que ha pasado de generación en generación hasta convertirse en una de las grandes señas de identidad de la capital castellanomanchega.
Porque visitar sus incontables monumentos o perderse entre las empedradas callejuelas del Casco Histórico es solo una parte del viaje. La otra comienza cuando llegan a la mesa platos como las carcamusas, la perdiz a la toledana, los caracoles o el inconfundible mazapán.
Sabores que cuentan la historia de una ciudad donde convivieron durante siglos las culturas cristiana, judía y musulmana y cuya huella sigue presente en su gastronomía.
Uno de los espacios del restaurante.
En pleno corazón del Casco Histórico, a pocos metros de la Catedral y muy cerca de la plaza de Zocodover, existe un restaurante que ha hecho de esa tradición su razón de ser.
Se trata de Los Cuatro Tiempos (calle Sixto Ramón Parro, 5), un establecimiento ubicado en una antigua casa toledana del siglo XVI que desde 1973 forma parte de la vida de la ciudad y que hoy mantiene viva la esencia del antiguo mesón familiar con una propuesta gastronómica renovada.
Zona exterior del establecimiento.
Lejos de limitarse a conservar recetas tradicionales, Los Cuatro Tiempos ha iniciado una nueva etapa con un objetivo claro: recuperar su papel como lugar de encuentro para toledanos y visitantes.
Gastronomía, patrimonio y vida social conviven en un mismo espacio, donde la cocina de raíces toledanas comparte protagonismo con diferentes ambientes y una programación cultural que devuelve al restaurante el espíritu con el que nació hace más de medio siglo. Allí podrás probar:
1. Perdiz a la toledana.
Se trata del plato estrella de la cocina de caza de la región, esa que acerca la tradición cinegética y se consolida como un buen plato de aprovechamiento. Como adelanta su nombre, la perdiz de caza es el ingrediente principal y sobre el que se elabora uno de los estofados más reconocibles de la gastronomía toledana.
Sumado al sabor de la perdiz, este estofado incorpora alimentos como la cebolla, zanahorias, cabeza de ajo, vinagre, vino blanco seco, aceite de oliva, hojas de laurel, pimienta negra y sal al gusto. Una combinación de ingredientes simples y frescos que son capaces de elevar un plato de categoría y llevar al paladar comida autóctona de la zona.
2. Carcamusas.
Sin duda, el guiso por excelencia de Toledo. Un emblemático manjar que hace recordar su sabor con tan solo mencionarlo.
Creado a partir de magro de cerdo, este plato culmen de la gastronomía toledana refuerza su sabor con tomate, jamón, chorizo y guisantes como elementos indispensables para crear el icono culinario de la ciudad.
Servido en una cazuela de barro caliente y acompañada por pan para mojar su salsa, las carcamusas se consolidan como un imprescindible y un mandato obligatorio para cualquier turista que llegue a la ciudad.
3. Caracoles.
Elaboración de 'Los Cuatro Tiempos'.
Los caracoles a la toledana no son más que ese guiso tradicional que, con un par de ingredientes en la cazuela, era y es capaz de reunir a familias a la mesa.
Con el molusco como ingrediente principal, una salsa levemente picante, un sofrito de verduras y un toque de sabor gracias al jamón serrano, este plato se caracteriza por ser típico de periodos como la Cuaresma.
4. Ensalada de pimientos.
Elaboración de 'Los Cuatro Tiempos'.
Popularmente conocido como asadillo manchego, este plato no es solo típico de Toledo, también de Castilla-La Mancha.
Con origen campesino e ingredientes económicos y de la tierra, su consumo es preferible en verano al caracterizarse por su frescura y lo nutritivo de sus ingredientes.
Una lista compuesta por: pimientos rojos para asar, tomates maduros, cebolla fresca, dientes de ajo, aceite de oliva, vinagre y sal, son los ingredientes necesarios para crear un plato que de ese toque de frescor a los calores manchegos.
5. Lomo de venado.
Elaboración de 'Los Cuatro Tiempos'.
Traído desde los Montes de Toledo, el lomo de venado se caracteriza por ser una carne tierna, baja en grasa y muy saludable.
Un plato que tiene como ingrediente principal la carne magra a la que acompaña de una salsa elaborada con vino, cebollas, zanahorias, ajo, aceite, hierbas aromáticas y sal.
Este es, sin duda alguna, un emblema de la provincia que con gusto ha sabido acercar de la tradición cinegética una versatilidad culinaria.
6. Ensaladilla.
Elaboración de 'Los Cuatro Tiempos'.
Aunque pueda parecer un plato recurrido a nivel nacional, la ensaladilla toledana tiene un toque que no consigue ningún otro: sus productos de proximidad y los encurtidos de la zona.
Patatas cocidas, judías verdes, zanahoria, pimiento de piquillo, pepinillos, aceitunas, huevos cocidos, atún, salsa mahonesa y un toque de ácido, son los componentes que hacen de esta, una ensaladilla particular y única.
7. Torreznos.
Elaboración de 'Los Cuatro Tiempos'.
Este plato no necesita nada más que una carne de calidad, un buen reposo en aceite y un toque de sal que dé sabor por encima.
Un manjar crujiente, muy recurrido y demandado en las tabernas, bares y aperitivos para ir abriendo apetito.
8. Queso frito con membrillo.
Elaboración de 'Los Cuatro Tiempos'.
Conocido por ser una de las tapas más populares de la región, este plato combina el tradicional queso manchego con otro de sus emblemáticos platos, el membrillo.
Para conseguir una elaboración al más puro estilo toledano, tan solo hace falta conseguir ingredientes de calidad y conocer muy bien los pasos a seguir. El queso manchego tierno o semicurado es el alimento sobre el que se basa el plato.
A partir de aquí, se procede a su rebozado con harina de trigo, huevo batido y pan rallado, y a su posterior fritura con aceite de oliva. Para darle un toque final afrutado, se le añade membrillo. Es así como se crea un plato que se convierte en un bocado a lo tradicional y un vínculo a la ganadería y a la repostería.
9. Tarta de mazapán.
Se trata del postre que reúne la herencia de las tres culturas, un símbolo culinario que desde hace siglos enorgullece a la ciudad de Toledo.
Este emblema de la repostería castellana, necesita almendra marcona cruda molida muy fina para tener ese toque especial que hace, tanto a los toledanos como a los visitantes, querer un poquito más.
Otra sala del restaurante.
Porque la gastronomía también es patrimonio. Y en Toledo ese patrimonio se protege cada día entre fogones. Los Cuatro Tiempos es uno de los máximos exponentes de esa cocina con raíces, capaz de conservar el sabor de siempre sin renunciar a mirar al futuro. Una invitación a descubrir la ciudad desde el mejor lugar posible: alrededor de una mesa.