El alcalde 'popular' de Toledo, Carlos Velázquez, y el concejal de Urbanismo, Florentino Delgado.
Las tres salidas de 'Floro' tras su choque con el alcalde de Toledo: seguir en Vox, dimitir o revivir el fantasma del edil no adscrito
El concejal de Urbanismo se ha ausentado de la reunión interna que cada lunes celebra el equipo de Gobierno.
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Mientras el PP y Vox se afanan en cerrar la herida abierta en el bipartito de Toledo, el concejal de Urbanismo, Florentino Delgado, ha respondido este lunes con un plantón en la habitual reunión de coordinación de este lunes.
Una significativa ausencia que llegó un día después de criticar públicamente en una carta abierta el tono "desdeñoso" del alcalde, el popular Carlos Velázquez, quien previamente había calificado como "una pérdida de tiempo" el seguir hablando de la propuesta del edil de levantar una torre de 20 alturas en el barrio de Palomarejos.
El choque abre tres posibles salidas para el concejal: seguir en Vox, dimitir o romper con el partido y quedarse con un acta que podría ser decisiva en el Pleno.
El primer escenario pasa por que no se mueva nada en el reparto de sillas. Delgado seguiría en Vox y dentro del equipo de Gobierno. PP y Vox mantendrían intacto el pacto que llevó a Carlos Velázquez a la Alcaldía en junio de 2023. La crisis se gestionaría como un conflicto interno ya superado, tras un inicio de semana en la que ambos socios han empezado a rebajar el tono en público.
El concejal afirmaba en su carta que su compromiso se mantenía intacto con la ciudad, una premisa que puede haber variado tras la actitud demostrada por Inés Cañizares este lunes marcando distancias con Delgado.
El segundo escenario también está sobre la mesa: una dimisión que nadie se atreve a descartar. Delgado dejaría su acta y saldría del Pleno. Entraría la siguiente de la lista de Vox en 2023, Mariángeles Ramos. La mayoría seguiría siendo la misma y el bipartito podría presentar el relevo como una forma de pasar página sin alterar la aritmética.
La tercera opción es la más delicada para el Gobierno municipal. Delgado rompería con Vox, partido al que nunca se ha afiliado, pero conservaría el acta. Pasaría a ser concejal no adscrito y quedaría fuera de la disciplina del socio minoritario.
En un Pleno ajustado, cada sesión podría depender de su voto. Tendría margen para alinearse con PP y Vox o sumar su apoyo a PSOE e IU en cuestiones clave, condicionando la agenda del mandato desde una posición de bisagra.
Este último escenario despierta fantasmas ya conocidos en el Consistorio toledano. En el mandato anterior, el concejal de Vox Luis Miguel Núñez abandonó el partido a los dos meses de tomar posesión. Pasó a no adscrito y terminó apoyando todas las iniciativas del PSOE de la entonces alcaldesa Milagros Tolón, alterando el equilibrio del Pleno.
El PP y Vox quieren frenar la hemorragia
Mientras tanto, el PP ha optado por no echar más leña al fuego. Prefiere el silencio y evita declaraciones públicas que puedan reabrir la herida o agudizar el choque entre alcalde y concejal.
Vox, por su parte, trata de controlar los daños y marcar distancias con Delgado. La vicealcaldesa y portavoz del grupo, Inés Cañizares, ha defendido ante los medios que la carta es "muy personal" y expresa "su sentir".
Habla de "anécdota" y niega que exista un enfrentamiento dentro del Gobierno, pero subraya que el contenido de la misiva no refleja la posición del grupo.
Sin embargo, ese mensaje contrasta con el recorrido del propio texto: no fue una filtración privada, sino un documento remitido de forma oficial a los medios desde el equipo de comunicación de Vox en el Ayuntamiento.
El 'Plan Florentino', el origen
El origen del conflicto está en el llamado 'Plan Florentino'. El proyecto plantea levantar una torre de gran altura y nuevos espacios públicos en la zona de Corea, en el barrio de Palomarejos, con un horizonte de desarrollo de unos 15 años.
El pasado viernes, Velázquez lo desautorizó al considerar que "no es útil" hablar de esa torre y que seguir con ese debate hace "perder el tiempo" a la gente.
Delgado, dos días después, respondió con una carta abierta remitida a los medios, alejada de toda prudencia institucional. En la misiva llama "frustrado" al alcalde y esboza una crítica directa poco común en política.
El empeño del concejal de Urbanismo por un desarrollo urbanístico en altura en un barrio que languidece tras el cierre del hospital Virgen de la Salud ha chocado frontalmente con las intenciones del alcalde.