El centro educativo se encuentra en el barrio del Polígono.
La mayoría del alumnado del Gregorio Marañón de Toledo no ha asistido a clase contra las "agresiones" de un compañero
Los escolares regresan a las aulas mañana tras una reunión celebrada este lunes entre Educación y las familias de los menores.
Más información: Familias de un colegio de Toledo dejan de llevar a sus hijos al centro por la conducta "violenta reiterada" de un alumno
La mayoría del alumnado del colegio Gregorio Marañón de Toledo, en el barrio del Polígono, ha secundado este lunes la huelga iniciada el pasado jueves por las familias de tercero de primaria. Esta medida de presión surge como protección ante las "conductas violentas reiteradas" de un estudiante del centro.
Si bien el jueves y el viernes las aulas de tercero quedaron prácticamente vacías, este lunes el resto de cursos se ha sumado al paro en solidaridad con las familias afectadas. Los padres denuncian que la situación es ya "insostenible" y que el clima escolar se ha degradado por completo.
Los progenitores denuncian agresiones físicas y verbales constantes, así como un "hostigamiento permanente" que se extiende por todas las áreas del centro: aulas, recreo y comedor.
Según explican, los niños presentan cuadros de miedo y pesadillas. "En clase te arrancan una hoja, te tiran el almuerzo o te empujan. Se han normalizado conductas que no son normales", sostienen.
Esta problemática no solo afecta a los alumnos, sino también a la estabilidad del profesorado, que encadena bajas laborales cada curso debido al desgaste derivado de esta situación, indican las familias.
Foco en la Inspección Educativa
Las familias han exonerado de responsabilidad al equipo directivo y a los docentes, reconociendo que "hacen lo que pueden con los recursos disponibles". Sin embargo, señalan directamente a la Inspección, a quien acusan de no escalar el conflicto de manera adecuada.
Por su parte, la Inspección Educativa de la Delegación de Educación de Castilla-La Mancha se ha reunido este lunes con la directiva y con representantes de los padres de tercero de primaria.
Fuentes de la Delegación confirmaron a este medio que los servicios de inspección permanecen en el colegio desde el jueves para recabar datos, analizar la convivencia en el aula y evaluar posibles soluciones con el equipo docente.
Incrementar la vigilancia
En un comunicado, la Delegación ha informado de que ambas partes han acordado "el regreso a las aulas" de todos los estudiantes y "la confianza en la administración para las actuaciones, evaluación y seguimiento continuo por parte del servicio de Inspección de la dinámica del aula afectada y de la convivencia general en el centro".
"Somos conscientes y compartimos la preocupación de los padres del alumnado afectado por esta situación, así como del profesorado del centro educativo", ha recalcado.
La Inspección realizará "la revisión del funcionamiento de los apoyos asignados al grupo desde el inicio del curso, incrementará la vigilancia en los distintos espacios del centro y buscará el apoyo de todo el claustro para mejorar la convivencia".
Asimismo, se ha convocado de manera extraordinaria a la Comisión de Convivencia del Consejo Escolar para informar detalladamente de lo acontecido y comunicar las medidas urgentes a adoptar.
Desde la administración "se está trabajando también en colaboración con los servicios sociales y sanitarios al objeto de poder atender las necesidades del alumnado y mejorar la convivencia en el aula y en el centro educativo", indica el documento.